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Un eco de la historia | Doloroso aniversario para México salpicado de ironía, casualidad y tragedia

La mañana del 19 de septiembre de 1985 el Distrito Federal, hoy solo llamado Ciudad de México, se despertaría con una de las catástrofes más trágicas de su historia. El temblor que marcaría un antes y un después en la memoria colectiva de los capitalinos encontró un irónico déjà vu 32 años después, a través […]

La mañana del 19 de septiembre de 1985 el Distrito Federal, hoy solo llamado Ciudad de México, se despertaría con una de las catástrofes más trágicas de su historia. El temblor que marcaría un antes y un después en la memoria colectiva de los capitalinos encontró un irónico déjà vu 32 años después, a través de un sismo que esta mañana hizo recordar una de las escenas más dolorosas para el pueblo mexicano.

Aunque más de la mitad de los habitantes que hoy habitan la Ciudad de México no habían nacido y no alcanzaron a conocer el oscuro momento de la historia nacional, esta mañana el destino disfrazado de casualidad estremeció desde sus centros a la que una vez fuera la ciudad más grande del mundo.

Ni las historias, ni las noticias narradas por Zabludovsky hace casi 4 décadas pueden compararse con el horror de verlo a través de una pantalla, casi como si estuviéramos ahí: “¡Dios mío! ¿Qué está pasando?”, se escuchan en las transmisiones en vivo y videos que inundaron las redes sociales, mismos que hicieron sentir a los ajenos el drama y el miedo que los capitalinos sintieron al momento de la sacudida que derrumbó varios edificios esta mañana y que en estos momentos se encuentran siendo inspeccionados por los protocolos de seguridad que se activaron casi de inmediato.

El sismo del 85 fue tan agresivo como sufrido por los habitantes de las zonas afectadas. 8.1 grados históricos que pusieron de manifiesto que la ciudad está construida en el peor sitio posible, propenso a rebotar y amplificar ondas sísmicas como ninguna otra ciudad en el mundo y esta mañana la coincidencia se vistió de ironía para recordarle a los defeños la mala fama de su urbe, con un temblor de 7.1 grados con un epicentro cercano a Axochipan, Morelos.

Fue solo momentos después de haber realizado un simulacro colectivo en honor al pasado evento, que la naturaleza puso a prueba a los civiles, mismos que tuvieron todo tipo de reacciones, pero que en su mayoría han actuado con prudencia, atendiendo los señalamientos de las autoridades y utilizando las redes sociales como un medio efectivo y rápido para contactar a sus allegados y agilizar los procesos de búsqueda y asilo a los más afectados por los derrumbes e incendios.

Un doloroso aniversario, una irónica prueba que el tiempo ha puesto para los mexicanos, que inmediatamente después de la tragedia no han dudado en sumarse al rescate, levantando escombros, calmando a los más alterados, avisando y organizándose a través de Facebook o Twitter, transmitiendo en vivo y señalándole a las autoridades cuales son los sitios que requieren ser atendidos con más urgencia. El sismo ha sacudido a los mexicanos, quizás en todos los sentidos posibles, como un eco dela historia para recordarnos que siempre estamos expuestos.

 

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