Opinión

El análisis de Óscar Fidel González Mendívil | Fiscalía Federal Autónoma

—Anda la Federal muy perra. Con eso de que hay nuevo procurador. —¿Lo cambian cada dos años? —No. Renuncian. —Bernardo Fernández, Hielo Negro. Las palabras son producto del contexto en el que nacen o se emplean. Cuando las ciudades griegas derrotaron a los persas en las Guerras Médicas, luchaban por su independencia, o sea, por […]

—Anda la Federal muy perra. Con eso de que hay nuevo procurador.

—¿Lo cambian cada dos años?

—No. Renuncian.

—Bernardo Fernández, Hielo Negro.

Las palabras son producto del contexto en el que nacen o se emplean. Cuando las ciudades griegas derrotaron a los persas en las Guerras Médicas, luchaban por su independencia, o sea, por no estar bajo el dominio extranjero. Querían libertad, deseaban eleutheria.

Después de este conflicto, Atenas quiso ejercer su dominio sobre el mundo helénico y se alió con otras ciudades, pero hubo otras que buscaron el apoyo de Esparta para enfrentarlos. Temían por su eleutheria. Pronto se produjo la Guerra del Peloponeso entre las alianzas organizadas alrededor de cada potencia.

La alianza tenía acuerdos diferentes para cada ciudad, pero tanto Atenas como Esparta imponían su hegemonía a sus aliados. Es decir, ejercían el liderazgo militar e imponían impuestos en la mayoría de los casos, pero había ciudades que, a cambio de reconocer la hegemonía de los atenienses, por ejemplo, les permitían autogobernarse y emplear sus propias leyes; les concedían autonomía.

Aunque eleutheria y autonomía comenzaron como palabras con significados diferentes, el paso de los años hizo que ambas se combinaran hasta hacerse sinónimas. De hecho, en la actualidad de nuestro idioma, autonomía prevalece. La concebimos como independencia y capacidad de determinarse conforme a una regla propia, que para Kant debe ser la razón.

Autónoma fue creada la Fiscalía General de la República por la reforma al artículo 102 constitucional de enero de 2016. ¿A qué clase de autonomía se refiere? ¿Qué significa?

En 1990 la ONU aprobó las Directrices sobre la Función de los Fiscales, entre cuyos puntos se establece que los criterios de selección deben contener salvaguardas contra designaciones basadas en predilecciones o prejuicios, y además deben excluir toda discriminación en contra de una persona por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole. Fiscales independientes, pues.

En el informe presentado en el 32° periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU por la Relatora Especial sobre la Independencia de los Magistrados y Abogados, se puntualiza: “Las disposiciones legales destinadas a proteger la independencia de los magistrados, abogados o fiscales, carecen de toda utilidad si no hay voluntad de respetarlas y velar por su aplicación”.

A nivel regional, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha señalado que, cuando la Fiscalía depende del Ejecutivo y solo ella tiene facultades para enjuiciar a los delincuentes, esta circunstancia ha provocado abusos y manipulaciones. Desde su visita a México en 1996, la Comisión insistió en la importancia de desarrollar la independencia, autonomía e imparcialidad que debe gozar el Ministerio Público respecto del Ejecutivo.

En México, el colectivo #FiscalíaQueSirva planteó en marzo de este año, que “solo un Ministerio Público autónomo, podrá resistir presiones indebidas y hacer frente a los intentos de influenciar sus decisiones acerca del curso de una investigación o el ejercicio de la acción penal, y no cederá a la pretensión de utilizar indebidamente (o políticamente) el poder punitivo del Estado para reprimir la protesta social legitima, o para desalentar los reclamos de minorías o grupos en situación de vulnerabilidad”.

En resumen, cuando se habla de una fiscalía autónoma, se habla de fiscales independientes, libres de presiones políticas, una institución del Ministerio Público con autarquía, autogobierno, autodeterminación. El tema no le pertenece al Congreso de la Unión o al presidente de la República. El tema es de derechos humanos y nos incumbe a todos.

¿Por qué es esta una cuestión de derechos humanos? Porque el acceso a la justicia es una farsa cuando la balanza está inclinada de antemano. Quien acude a las instancias judiciales espera que el juez y el fiscal sean imparciales, objetivos, transparentes; características que solo se pueden dar cuando existe autonomía.

La discusión para regular la Fiscalía General de la República se dará, a fin de cuentas, entre dos posturas opuestas: ¿fiscalía como órgano de gobierno o como parte del sistema de justicia?

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