Opinión

Rocha y Rea contra Quirino y su candidato

  El senador Rubén Rocha Moya está haciendo esfuerzos muy significativos para volver a subirse al “caballo de hacienda” que lo tumbó en enero, cuando el gobernador Quirino Ordaz apareció en escena como el hombre más fiel y de más confianza del presidente López Obrador en Sinaloa, mientras que al presidente de la Comisión de […]

 

El senador Rubén Rocha Moya está haciendo esfuerzos muy significativos para volver a subirse al “caballo de hacienda” que lo tumbó en enero, cuando el gobernador Quirino Ordaz apareció en escena como el hombre más fiel y de más confianza del presidente López Obrador en Sinaloa, mientras que al presidente de la Comisión de Educación del Senado, que los había presentado, ni siquiera lo invitaron a la gira presidencial. Rocha se dio cuenta que no tenía la gubernatura del 21 en la bolsa. Que aún tenía que ganársela y su principal obstáculo para ello se llama Quirino Ordaz Coppel.

Rocha entendió que no se podía confiar de “su amigo” el gobernador, ni del propio congreso morenista –parcialmente suyo—, sobre todo después del revés que sufrió Graciela Domínguez al intentar aprobar el matrimonio igualitario y ante la sospecha de que desde el gobierno del estado habría influido en el voto de seis diputados de Morena que sufragaron en contra de la posición morenista.

El senador ajustó la estrategia para asegurar de nuevo el control de la mayoría de los legisladores morenistas, que ya demostraron su poder al suspender la cuenta pública del gobernador Quirino Ordaz. Con ello, Rocha consiguió dar el primer golpe que lo mete de nuevo en la jugada, pero sabe que ese es apenas el comienzo ya que no sólo es a Quirino al que debe neutralizar –Quirino ya es gobernador y no estará en las boletas en el 21—, sino, también, a su candidato.

No es casualidad por ello que el profesor Carlos Alfonso Rea Camacho realice una intensa campaña de proselitismo en busca de la dirigencia de la sección 27 del SNTE, aún sin haber convocatoria oficial. Rea Camacho es un destacado militante de la CNTE en Sinaloa que participó activamente en favor de la candidatura del presidente López Obrador. A Rea Camacho lo apoya el profesor Horacio Lora Oliva, presidente del Congreso del Estado, donde está por liberarse el recurso para el pago de la homologación del aguinaldo (a 65 días) a más de 7 mil jubilados –los maestros jubilados de la federación sólo reciben 40 días de aguinaldo, mientras que los activos reciben 65—, lo que implica que, además de la simpatía de los maestros morenitas en activo, el profesor Rea podría ganarse el voto de la mayoría de los jubilados.

Rea Camacho inició su campaña fuera de tiempo y sin pedir permiso a nadie, ni a la propia autoridad, mucho menos a la dirigencia sindical, pero nadie se va a atrever a tratar de pararlo porque les resultaría contraproducente. Su discurso es sólido, tiene el apoyo local de Morena, su lucha es justa, está enfrentando a una estructura enorme y es sólo cuestión de tiempo para que inicie formalmente el proceso electoral del SNTE 27. Al adelantarse, Rea sólo está tratando de compensar las desventajas que tendrá frente a los candidatos oficiales ¿Quién se atreve a pararlo?

Pero la campaña de Rea no sólo es justa sindicalmente, sino, también, estratégica. Rea no sólo es precandidato a dirigir la sección 27 para buscar justicia laboral para el magisterio federalizado, sino, también, es un alfil de Rocha para operar su campaña a la gubernatura para el 2021 a través del magisterio, lo cual suena, hasta cierto, punto lógico. Pero lo verdaderamente estratégico es que la primera acción relevante de Rea como secretario general de la sección 27 sería sacar del camino a la gubernatura al secretario de educación, Juan Alfonso Mejía, para dejarle el camino libre a Rubén Rocha.

Para nadie es secreto que el prospecto más viable del equipo del gobernador, para relevar a Quirino, es Juan Alfonso Mejía,   quien realiza una intensa campaña de posicionamiento, especialmente entre los jóvenes, con motivo de la aplicación de programas educativos complementarios. Sin embargo, toda la buena imagen que se pueda construir el secretario de Educación, con el trabajo de muchos meses, podría ser desbaratada por el próximo dirigente sindical en cuestión de horas, con sólo parar el sistema educativo con una reclamación laboral justa que el secretario no pueda resolver, lo cual le podría, incluso, costar la cabeza.

Tampoco es un secreto entre los maestros que el trato entre Juan Alfonso Mejía y Edén Inzunza no sólo es institucional sino también político, por lo que la apuesta de Mejía para la dirigencia de la sección 27 sería la que Edén le presente y a la que tendría que ponerle los apoyos –asegurando un apoyo correspondiente para su propia candidatura a la gubernatura—, cosa que Rea, de llegar a la dirigir la sección 27, seguramente no le perdonaría, y sólo le agregaría un plus a su encomienda política: sacar del camino a Juan Alfonso.

Con una eventual salida de Mejía, acusado por irregularidades o señalado de incapacidad por el magisterio –aún sin comprobársele—, a Juan Alfonso no le quedaría calidad moral para presentarse como aspirante en la contienda interna del PRI y menos a la elección abierta para la gubernatura y eso es lo que vendría inevitable con la elección de Carlos Alfonso Rea. En ese escenario posible, el senador volvería a montarse al caballo. Entonces sí, Rocha volvería  ir en “caballo de hacienda” hacia la gubernatura.

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