Culiacán

Alerta Ámber | La desaparición de Mariana: iba a La Lomita al festejo de la virgen de Guadalupe

Si alguien la tiene, añade Melisa, le suplicamos que la regrese. Lo único que queremos es que ella vuelva, que esté bien. Es lo único que pedimos, dijo su hermana. Melisa se queda sola y llora y agacha la cara como escondiendo el dolor, como ocultando unas lágrimas legítimas, justificadas. Se aprieta en la silla […]

Si alguien la tiene, añade Melisa, le suplicamos que la regrese. Lo único que queremos es que ella vuelva, que esté bien. Es lo único que pedimos, dijo su hermana.

Melisa se queda sola y llora y agacha la cara como escondiendo el dolor, como ocultando unas lágrimas legítimas, justificadas. Se aprieta en la silla y mira al piso, a ninguna parte. Ha pasado los últimos minutos explicando la desaparición de Mariana, su hermana menor de 17 años de edad.

Y allí en la silla, después de la conferencia de prensa a la que se ha citado para ayudar a encontrar a la jovencita de 17 años de edad, Melisa representa la angustia renovada de este fenómeno de las desapariciones en Sinaloa.

Es el mismo vacío pero ahora en la cara de otra familia. Es el mismo temblor de manos y mentón pero en el cuerpo de otros personajes.

Y Melisa, como tantos otros familiares con desaparecidos, busca apoyo de la ciudadanía. Quiere información para dar con el paradero de su hermana, un dato, algo, una pista, un rumor, algo a que asirse.

Si alguien vio a Mariana.

Si alguien sabe de Mariana.

Si alguien se llevó a Mariana.

Si alguien quiere ayudar a Mariana.

Es esta oración de la angustia que atribula y desespera. Que vuelve tangible el desconsuelo.

“A la ciudadanía en general pedimos su apoyo para que en caso de que alguien tenga información, por más mínima que sea, les pedimos, les suplicamos… si tienen algún dato, algo que pueda ayudar a localizarla, pueden dirigirse al 911. Cualquier información nos es de mucha ayuda”.

Si alguien la tiene, añade Melisa, le suplicamos que la regrese. Lo único que queremos es que ella vuelva, que esté bien. Es lo único que pedimos.

LA DESAPARICIÓN DE MARIANA

El 11 de diciembre Mariana fue a casa de una amiga en la colonia Miguel Hidalgo. Llevaba camiseta blanca, pantalón de mezclilla y tenis rojos. Era una visita de cortesía, nada de hacer alguna tarea de la prepa o algo similar.

Ahí estuvo parte de la tarde y entre las 21:30 y 22:00 horas se retiró. El último mensaje que envió a su mamá fue que iba a La Lomita, unas horas antes del día de la virgen de Guadalupe.

La familia desconoce si alguien pasó por ella, si abordó algún transporte de servicio público, taxi o Uber. Se fue y ya nadie ha vuelto a saber de ella. Ya han pasado cinco días.

“Mi mamá siempre sabía dónde estaba por medio de los mensajes al celular. No era de no avisar y tampoco de no llegar a casa. Ella siempre llegaba. Nunca nos había pasado esto”, dice Melisa.

Menciona que días antes de su desaparición no notaron nada extraño, algo que les alertara acerca de un problema. Las llamadas y convivencia normales de sus amigas.

La familia asegura que no tiene novio y que solo se dedica a estudiar. Tampoco identifica nada que les avisara que le pudiera pasar algo.

“Ella dijo que se dirigía a La Lomita pero no tenemos certeza de que así haya sido. Salió sola”.

Y desde entonces le han enviado mensajes, llamadas. No responde.

ALERTA ÁMBER

La alerta Ámber de Mariana fue emitida hasta el 13 de diciembre pasado por la Fiscalía General del Estado, dos días después de la desaparición.

Pero amigos y familiares empezaron la búsqueda desde el mismo 11, a través de redes sociales y una ficha de búsqueda que ellos elaboraron. Sin embargo, recibieron llamadas para extorsionarles.

Lucero Reyes, del colectivo “No se metan con nuestras hijas”, señaló que la familia recurrió a la Fiscalía dos días después por desconocimiento.

“Todavía está el estigma aquí en Sinaloa de que tienen que pasar 72 horas para interponer la denuncia, y las personas no saben que es a partir de tres horas teniendo duda razonable. Por eso la familia se esperó hasta el 13 de diciembre. Entonces la Fiscalía lanzó la Alerta Ámber”.

Se considera que su integridad se encuentra en riesgo, toda vez que puede ser víctima de la comisión de un delito…, es el aviso de la alerta emitida por la Fiscalía.

EL CASO DE VIOLETA

Violeta tiene 18 años de edad. El domingo 8 de diciembre de a las 16:30 horas aproximadamente salió de su casa en Santa Fe. Iba con pantalón de mezclilla azul marino, blusa negra con cuello alto y tenis negro.

Iba a entregar una solicitud de trabajo al supermercado “La Malquerida”, ubicado a seis cuadras de su domicilio. Como seña particular usa brackets.

El 14 de diciembre pasado la Fiscalía emitió su ficha de búsqueda. Violeta también está desaparecida.

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