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Desfalco en Salud | Inicia el juicio que involucra a Ernesto Echeverría

Es así como se reinicia el caso de Salud, con ambas partes preparadas, pero que penden de una testigo elemental. María Alejandra Gil Álvarez, ex directora administrativa de Servicios de Salud de Sinaloa, se sentó en el banquillo, dispuesta a iniciar, como acusada, el juicio por la contratación irregular de la empresa Herramientas Médicas. Cuando […]

Es así como se reinicia el caso de Salud, con ambas partes preparadas, pero que penden de una testigo elemental.

María Alejandra Gil Álvarez, ex directora administrativa de Servicios de Salud de Sinaloa, se sentó en el banquillo, dispuesta a iniciar, como acusada, el juicio por la contratación irregular de la empresa Herramientas Médicas.

Cuando ella firmó esos contratos, Ernesto Echeverría Aispuro era Secretario de Salud y Director General de Servicios de Salud.

El caso consta en que se hicieron contrataciones por 18 millones de pesos, sin haber hecho un concurso público, sino una contratación directa con la empresa en la que para 2010, Echeverría Aispuro había sido representante legal.

Es decir, Echeverría Aispuro contrató a una empresa cercana a él para que fuera proveedora de Gobierno del Estado.

Se abrió una investigación por la Auditoría Superior del Estado desde 2016, pero un año más tarde encontró una serie de irregularidades y señaló a tres ex funcionarios por el desvío de 14 millones de pesos en la Secretaría de Salud: Ernesto Echeverría Aispuro, ex Secretario de Salud; Jaime Otáñez García, ex director de Atención Médica de Servicios de Salud; y María Alejandra Gil Álvarez, ex directora de los Servicios de Salud.

En el proceso de la investigación, la Fiscalía Anticorrupción determinó que no encontró pruebas suficientes para sostener la acusación en contra de Otáñez García, por lo que prefirió perdonarlo con un proceso llamado sobreseimiento.

Los procesos contra Gil Álvarez y Echeverría Aispuro se mantuvieron al límite. Incluso, se elaboró una acusación por la Fiscalía Anticorrupción, que pidió 16 años de cárcel y 64 mil 480 pesos como multa en contra del ex Secretario.

Sin embargo, se le perdonó.

La Secretaría de Salud, cuando Alfredo Román Messina era el titular, le ofreció una salida jurídica alterna, llamada “Suspensión condicional del proceso, que le perimitió evitar irse más etapas judiciales, con la premisa de que pagara el daño correspondiente.

Gil Álvarez pidió que se le perdonara, así terminaría el caso, pero la Fiscalía rechazó tal medida, por lo que solicitó un amparo, proceso que provocó que el caso se retrasara hasta hoy.

La ex directora administrativa de Servicios de Salud de Sinaloa se presentó en los juzgados, con la intención de defender su inocencia en un juicio oral frente a la Fiscalía Anticorrupción, que prometió más de 20 pruebas distintas.

Ahí, el testigo clave es una auditora llamada Alma Araceli García Gutiérrez, quien fue llamada por la Fiscalía y la defensa. Ambas partes le consideran la testigo principal.

Pero ocurrió un problema que salió de las manos de la Fiscalía y la defensa: se declaró enferma. Envió un justificante médico al juzgado, señalando que tardará más de 30 días en recuperarse.

La juez a cargo, Sara Bruna Quiñónez Estrada, determinó que para evitar cualquier situación que comprometa el caso se debía diferir la audiencia hasta el mes de marzo.

Es así, como se reinicia el caso de Salud, con ambas partes preparadas, pero que penden de una testigo elemental, de lo contrario, según se dijo por la Fiscalía Anticorrupción, se teme a que se fracase para recuperar los 7 millones de pesos restantes.

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