Tema de la semana

Tema de la semana | Ya es tiempo de actuar en serio contra el Coronavirus

“Más vale perder un mes en la vida, que mucho más en un mes”.

Mucho se ha dicho a nivel nacional e internacional sobre la tardanza de Gobiernos como los de México y algunos otros países latinoamericanos que han sido, por decir lo menos, tímidos a la hora de aplicar medidas preventivas más agresivas para la contención del Coronavirus.

Muchos han sido también los testimonios que a través de medios de comunicación y redes sociales, mexicanos en lugares como España o Italia han compartido a manera de aviso sobre la crisis sanitaria que llegará a México durante los próximos días.

En aquellos paises, han señalado una y otra vez que la gente no tomó enserio las advertencias sobre medidas como el aislamiento y la sana distancia y, por el contrario, siguió haciendo su vida normal. Hoy día, estos son de los más afectados por la pandemia global que sigue imponiendo grandes retos a los sistemas sanitarios y económicos de las naciones afectadas.

A pesar de que hasta este sábado México y Sinaloa seguían oficialmente en la fase 1 de la pandemia, autoridades han revelado que, según cifras de la OMS, se espera que hasta alrededor del 60% de la población resulte infectada con la enfermedad.

La cifra no es alarmante si tomamos en cuenta que este es el nivel de contagio normal esperado en prácticamente todos los países afectados, pero se vuelve grave ante escenarios de irresponsabilidad en el pronto actuar por parte de las autoridades que, a la vista del ojo público, parece que se preocupan más por no generar pánico y mantener el turismo y la actividad económica a flote, en momentos donde lo más importante es resguardar las vidas humanas.

Es cierto que el nivel de mortandad del Covid-19 es bajo y que otras enfermedades, como el dengue o la influenza, tienen un mayor nivel de letalidad.

Pero el aspecto que actualmente amenaza al mundo no es la tasa de mortalidad de los afectados con el virus, sino más bien la rápida tasa de contagio y el poco nivel de preparación de las autoridades sanitarias del mundo para tratar a tantos infectados.  

Tan solo en Sinaloa, ha trascendido que el sistema de salud estatal cuenta con apenas 100 respiradores artificiales para atender a aquellos afectados con casos graves de la enfermedad. Por otro lado, según estimaciones de Salud en base a cifras de la OMS, el estado pudiera presentar, en el peor de los casos, alrededor de 7 mil 500 casos graves. Las cifras, como se puede ver, no cuadran.

Este es el dato alarmante, pues a pesar de que la OMS declaró la situación de pandemia desde el pasado 11 de marzo, el pasado fin de semana espacios de esparcimiento como las playas de Mazatlán y Altata se vieron a reventar ante eventos masivos como la Semana de la Moto. Todo esto justo cuando el estado ya ha tenido tres casos confirmados y se sabe que gran parte de los portadores del virus no presentan síntomas durante la etapa de incubación. De ser así, se espera que los casos empiecen a crecer durante los próximos días de manera exponiencial, poniendo a su vez en riesgo la capacidad operativa de nuestro sistema de salud.

A pesar de esta díficil situación, en Sinaloa los Ayuntamientos y el Gobierno del Estado no han tomado acciones claras y contundentes para contener la pandemia; solo el Ayuntamiento de Guasave se ha decidido a restringir el acceso a playas, ríos y parques, el cierre de bares y la prohibición de reuniones de más de 30 personas, mientras que en Culiacán se ha hecho lo propio con los espacios públicos, museos y bibliotecas municipales.

En Mazatlán, por otro lado, fueron los empresarios a cargo del Hotel Aguamarina, quienes decidieron tomar la batuta y cerrar el mismo para evitar mayores riesgos en el puerto; ese mismo día en reunión con la intercamaral en Culiacán, la respuesta del gobernador a la prensa a este respecto fue que se estaba ya platicando con hoteleros y restauranteros para que todos estuvieran “en la línea de los ‘gels’ y todas las medidas de higiene”. Hoy informa a través de las redes sociales que Silvana, su hija, ha dado positivo por Covid-19.

En contraparte, a nivel nacional organismos empresariales han reconocido que México y Latinoamérica están por entrar en una etapa de crecimiento exponencial de personas infectadas, por lo que urgen a las autoridades a adoptar las medidas necesarias para desacelerar el crecimiento de infectados.

Además, de las medidas de aislamiento social, que aun no se toman en Sinaloa, la Coparmex pone en énfasis también la necesidad de una estrategia de detección del coronavirus Covid-19 a través de una campaña de aplicación de pruebas mucho más agresiva a la actual.

En ese sentido, y ante la inminente entrada a la Fase 2 de la pandemia, se deben tomar medidas que eviten que México llegue a una situación similar a la de España, Italia o Estados Unidos. Algunas de estas medidas señaladas por al Coparmex serían:

  • 1. Un plan de respuesta que contemple la creación de la reserva de insumos y el otorgamiento de los recursos necesarios a las instituciones del sector salud.
  • 2. Aplicar pruebas, pruebas y más pruebas para toda la población, como aconseja la OMS, a fin de conocer la escala real de casos.
  • 3. Valorar el cierre parcial o total de fronteras, puertos y aeropuertos.
  • 4. La reasignación presupuestal a las instancias competentes y a las entidades federativas, para atender la emergencia, a fin de garantizar la cobertura hospitalaria, el abastecimiento de medicamentos y la protección del personal médico.
  • 5. Dotar de información pública sobre la capacidad instalada en el sistema de Salud, cantidad de pruebas por habitante, así como el número de camas de terapia intensiva y respiradores por hospital.
  • 6. Impulsar la responsabilidad empresarial, acordar y promover medidas de prevención eficaces para garantizar la salud de los trabajadores.

Por último, vale traer a cuento el mensaje a la población de Jalisco enviado por su gobernador, Enrique Alfaro, en el que tomando con seriedad y en su justa dimensión el problema que tiene enfrente, habla de cara y sin pelos en la lengua a sus gobernados, en un esfuerzo de rendición de cuentas, pero también como una invitación a la unidad y un llamado, no al pánico, sino a la colaboración entre gobierno, empresas y ciudadanía.

“Ejemplos como el de Italia o España, y hoy los Estados Unidos, nos enseñaron que no actuar a tiempo por cuidar a la economía antes que a la salud, los llevó a quedarse sin economía y sin salud, a perder miles de vidas y a poner en riesgo la de millones”, dice Alfaro para, previo a dar a conocer una serie de fuertes medidas de salud, sociales y económicas, rematar diciendo que “son precisamente esos ejemplos los que en Jalisco decidimos no ignorar”. ¿Y en Sinaloa? En Sinaloa se sigue hablando de los “gels”.

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