Familia

¿Por qué mi hija o hijo parece estar insoportable?

Los niños y niñas necesitan expresar de alguna manera lo que está sintiendo y tenemos que entender el rol que tenemos los adultos.

Estás trabajando en casa ahora. Lo normal, tienes el correo abierto, pusiste música en un reproductor y ahora usas el mensajero para seguir las historias de tus compañeros de trabajo con quien antes pasabas casi todo el día, pero a un lado está tu hija o hijo y te comienza a jalar la mano.

Te pide que le cambies de película, que vuelvas a poner la misma canción en YouTube -seguro, sin son pequeños, ya te aprendiste Baby Shark y sus variedades con monos o dinosaurios, La Vaca Lola, o ya bailaste Soy una serpiente-, te piden salir con la bicicleta, a ver cómo está la calle, si hay alguien afuera, a pasear al perro, o simplemente a tomar algo del refri, lo que sea y que tú sabes que no siempre le puede ir bien porque ya viene la comida y es posible que no se la acabe, te piden ayuda con la tarea y, si hay más de un niño o niña en casa, que les ayudes a defenderles en medio de las peleas por algo que parece muy absurdo.

Eso se repite una y otra vez en un solo día, y te das cuenta que no avanzaste en tu trabajo, ni viste los correos a tiempo, no te arreglaste para la videollamada -quizás con el paso de los días eso dejó de ser un problema y hasta te gustó-, no contestaste los mensaje y ahora no sabes qué escribir en la bitácora del día.

Sientes cansancio, estrés, desesperación y frustración, y otra vez te vuelven a jalar de la mano. Sí, es tu hijo o hija, y en este momento debes saber algo: no, no está insoportable, está viviendo algo inédito, igual que tú, es el confinamiento por la contingencia sanitaria que hay por COVID-19.

Es una enfermedad contagiosa y mortal que habría iniciado en diciembre de 2019, y que se extendió por todo el mundo, causando, a la fecha, más de 3 millones de contagios y 228 mil muertes, por lo que las autoridades sanitarias han recomendado la suspensión de actividades esenciales y, con ello, la cancelación de clases presenciales.

Los niños y niñas ahora están escuchando palabras y viviendo momentos inéditos a la par de la mayoría de las personas, pues ni en 2009, cuando sucedió la Influenza H1N1, se tuvo confinamientos tan largos.

No, los niños no están insoportables, están estresados como tú lo estás.

“¿Los niños cuándo habían escuchado ese lenguaje coloquial?, porque en nuestro lenguaje coloquial eso ya está, la palabra pandemia, la palabra confinamiento, guantes, mascarilla N95 y los niños se preguntan qué es eso, qué es eso que mi papá anda buscando por todas las redes y que lo trae tan estresado”, explica María de los Ángeles Vizcarra Rojas, Psicóloga Pediátra adscrita al Hospital Pediátrico de Sinaloa.

“Los niños empiezan a tener esos pensamientos y esas fantasías de que algo está sucediendo”.

Eso que estás pasando, también lo están pasando miles de papás y mamás en México y el Mundo.

Este momento ha puesto sobre la mesa una nueva reflexión: ¿qué debo hacer para que sea llevadero?

“En un caso típico recomendamos que lleven a sus niños a los parques, que los metan al futbol, en actividades físicas para que toda esa hiperactividad sea canalizada a través de esas actividades recreativas, pero ahora los niños están aislados, ¿cómo le hacemos?”, señaló la Terapeuta.

“Las mamás ante ese niño o esa niña, con todo ese estrés que está viviendo, este aislamiento que está pasando, porque es un tema político, es un tema económico, entonces el ingreso a casa ya no es el mismo que antes y todo se está viviendo con las familias”.

Los papás y mamás están estresados, hay poca tolerancia a la frustración, poca paciencia en un momento en que los niños quieren jugar, quieren salir, piden atención y, aunque parezca extraño, es algo positivo, porque de esa forma los niños y niñas manifiestan su estrés.

“Ese estrés y esa ansiedad que se vive en la familia, el niño también lo está percibiendo, el niño está desarrollando esos indicadores de estrés y ansiedad”, aseguró.

“No lo manifiestan verbalmente, no tienen la capacidad para poderlo expresar y ponerle palabras a eso, a los niños pequeños me refiero, el niño pequeño siempre lo va a manifestar en su conducta, en su estado ánimo, mostrándose irritable, más inquieto, más demandante”.

Los niños y niñas necesitan expresar de alguna manera lo que están sintiendo y tenemos que entender el rol que tenemos los adultos.

Empatía

No es la edad y tampoco que siempre sea inquieto. No. Los niños y las niñas necesitan empatía y conocer los recursos que se tienen en familia.

Los adultos debemos empezar a comprender que esto no es normal y reconocer las emociones que los niños y niñas tratan de decirnos a gritos.

“El niño por sí solo no lo va a hacer y si tú como padre estás esperando que tu niño se regule solito, es un error que estás cometiendo”, dijo.

“Yo poder entender ese sentimiento que hay en mi familia, esa emoción que está expresando con su conducta, porque toda conducta se expresa porque detrás hay una emoción”.

¿Cómo hacerlo?, Vizcarra Rojas explica que toda crisis rompe estructuras, como ahora se ha roto la que se tenía, y que por ello ha de crearse una nueva estructura de vida con los recursos que se tienen.

Es decir, los hábitos tendrán que modificarse basándose en las necesidades de los niños y niñas, comprendiendo que ellos están pasando por una etapa de estrés y ansiedad y necesitan de ti.

Crear rutinas

Tu forma de pasar el día cambió, eso es un hecho, y ahora ya compartes más tiempo con tus hijas e hijos, quienes también te piden atención.

“Vas a decir que es una locura porque cómo están nuestras casas, pero uno como papá debe buscar una solución y que sea una manera de cómo no ponernos en riesgo”, señaló la terapeuta.

Es importante que se realicen rutinas y que sean estrictas: 

  • Fijar horas para desayunar, comer y cenar
  • Fijar una hora para levantarse y para dormir
  • Fijar horas para descansar
  • Fijar espacios recreativos
  • Fijar tiempo para ayudar en tareas escolares
  • Fijar tiempo para hacer limpieza del hogar

Para las parejas, es importante que se compartan los horarios y espacios con los niños y niñas, pues no hacerlo podría generar mayor estrés y ansiedad, que podría terminar en un problema doméstico.

“Tenemos que tener un tiempo para todo, contemplando las necesidad del niño y contemplar las necesidades de la familia”, señaló.

“¿El niño qué necesita?, el niño tiene derecho a jugar, y bueno, dentro de esa rutina voy a generar espacios de juego, el niño tiene derecho de ver televisión, a jugar videojuegos y hay que buscar tiempo para eso también, pero debe haber cumplimiento de necesidades básicas también, incluyendo tiempo recreativo”.

Ser sinceros

Todo esto que se está viviendo es inédito, hasta para los adultos, pero es importante reconocer que para los niños y niñas la comprensión de este tiempo es distinto.

“Es importante que se le explique qué es lo que está pasando, hablarles con la verdad, que lo que se está viviendo es una crisis que fue creada por un virus que se llama Coronavirus, puede ser con cuentos u otras técnicas narrativas”, señaló.

“Hay recursos lúdicos para decirle a los niños cómo lavarse las manos, por qué es importante eso y otras medidas que se debe tener”.

Dentro de todo esto, hay distintas cosas positivas, como fomentar hábitos de higiene.

“La enseñanza que nos puede dejar esta pandemia es que debemos ser más higiénicos en todo”.

Solo para ponerlo en perspectiva, puedes preguntarte: ¿cuándo llegabas a casa con el supermercado y lavabas cada uno de las cosas que compraste?, ¿antes llegabas a casa y te lavabas las manos antes de convivir con tu familia?, ese tipo de cosas es lo que está observando tu hijo o hija y al mismo tiempo lo está aprendiendo.

Ese tipo de hábitos hay que explicarlos, para que ellos sepan que es para prevenir que el bicho que causa el virus se muere desinfectando las manos y las cosas que usamos.

Regular emociones

El estrés que están viviendo los niños y niñas debe trabajarse.

Este es un gran momento para poder aprender técnicas de respiración para regular las emociones, herramienta que les servirá cuando sean adultos.

Vizcarra Rojas recomienda que los padres y madres tomen en serio la medida de explicar cómo se debe tomar respiración.

“Puedes decirle que van a jugar que van a respirar, hacer que la pancita crezca y que luego se desinfle, que imagine que trae un globo dentro de su panza. Al respirar de manera lenta nuestra panza se va a inflar y ese globo que está dentro de nosotros va a crecer y se va a desinflar”, explicó.

“Si esa técnica se la enseñamos a los niños, les enseñamos a regular su emoción a través de una técnica de respiración sobre cómo se siente, si está enojado o estresado, y eso le ayuda a regular, entonces si ese niño pequeño aprende eso, cuando sea más grande no tendrá problemas de desregulación emocional”.

Esta herramienta ayudará a comprender a los niños y niñas, así como ayudarles a regular y validar sus emociones.

Lo mismo debe suceder con los papás y las mamás.

Es necesario que se tomen un respiro y que si necesitan alejarse lo hagan, pues eso también servirá para los niños y niñas, que observarán cómo los adultos que viven con ellos reconocen sus emociones, lo que se traduce en seguridad emocional.

María de los Ángeles Vizcarra Rojas es Psicóloga Infantil, adscrita al Hospital Pediátrico de Sinaloa. Además forma parte del Centro Terapéutico Integral.

El Centro Terapéutico Integral está integrado por dos Terapeutas Clínicas una Terapeuta de Lenguaje y Aprendizaje, y un Tanatólogo.

A ellos se les puede consultar a través de su Página de Facebook o por mensajes de WhatsApp al número
667 775 0547

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