Seguridad

Las Rastreadoras encontraron a dos personas enterradas en fosas en Los Mochis

Las mujeres que integran Las Rastreadoras de El Fuerte decidieron salir y romper la cuarentena por Covid-19 para recuperar los cuerpos y hacer que las autoridades los identifiquen.

Mirna y Reyna habían aguantado la cuarentena impuesta ante la contingencia sanitaria por Covid-19. Decidieron parar la búsqueda de personas desaparecidas en el norte de Sinaloa para cuidarse entre ellas, pero el 20 de mayo eso cambió.

“Nos llegó un punto que es seguro, donde nos dijeron que había el cuerpo de una persona enterrada aquí en Mochis”, dijo Mirna Nereyda Medina Quiñónez en un mensaje de voz que envió por WhatsApp mientras conducía su camioneta.

Mirna, madre de Roberto Corrales Medina, quien fue desaparecido el 14 de julio de 2014 y encontrado en una fosa en mayo de 2017, rompió con lo que hablaba la tarde del 16 de mayo, sobre esperar las búsquedas de personas desaparecidas para no contagiarse.

“La verdad es que no queremos salir, porque ya ves cómo está todo esto. Yo no quiero que se enfermen, bastante tenemos con tanto desaparecido”, mencionó quien también es la líder de la Colectiva Rastreadoras de El Fuerte que concentra a más de 600 familias que buscan a personas desaparecidas en el norte de Sinaloa.

Ese 16 de mayo Mirna conducía su camioneta cargada con cajas de despensa para repartirlas entre las mujeres con hijos desaparecidos, y reflexionaba sobre lo que había visto y escuchado en las noticias, de las miles de personas enfermas, pues solo en Sinaloa ya rozaban los 2 mil contagiados y los 300 muertos.

“Dios guarde y nos contagiemos, yo o Ricardo (su pareja), porque no estamos en las condiciones de enfermarnos”, dijo, y luego paró su camioneta y apuntó hacia un banco, donde ya había una fila de más de 15 personas esperando turno para pasar al cajero. Un día antes había sido quincena.

“Pero si me llaman, la voy a pensar”, volvió a decir de camino a su casa y lo repitió estando con Reyna.

Las dos mujeres pertenecen a la colectiva Rastreadoras de El Fuerte, que se creó en septiembre de 2014, luego de que un grupo de mujeres, entre ellas Mirna, decidieron salir para rastrear en los campos y las ciudades en búsqueda de sus hijos, esposos, hermanos, primos y amigos que fueron desaparecidos.

Esta colectiva ha podido encontrar más de 300 fosas con cuerpos de personas o restos humanos desde 2014 a la fecha.

Esto ha ocurrido porque en Sinaloa, desde 2007 a 2019, se reportaron 8 mil 63 personas desaparecidas, y 4 mil 492 siguen sin ser localizadas.

Las demás personas, las que ya fueron localizadas, fueron encontradas con vida o asesinadas en fosas, como las que han encontrado las Rastreadoras de El Fuerte y otras colectivas en el Estado, como Sabuesos Guerreras, Tesoros Perdidos, Fe y Esperanza, Voces Unidas por la Vida Rastreadoras por la Paz, entre otras más.

“Esto es lo que nos da fuerza, encontrar a personas desaparecidas. Nosotras no buscamos a nuestros hijos en fosas, tenemos la fe de que regresen, pero el darle descanso a un tesoro nos tranquiliza, ¿ahora tú crees que nos gusta estar paradas? No, nada”.

Reyna Rodríguez, madre de Eduardo González Rodríguez, quien encuentra desaparecido desde el 9 de febrero de 2016.

Lo decía Reyna esperando a comer, mientras daba un trago de refresco debajo de un árbol. Luego Mirna repetía:

“Pero si nos dan un punto, yo creo que sí nos movemos”.

Dijo esto mientras acomodaba una mesa en el jardín, en donde comerían mariscos y pasarían la tarde hablando de búsquedas, y recordando nombres de hombre y mujeres localizadas en fosas.

Y cuatro días después, llegó ese aviso.

Junto a un dren de agua para regar campos agrícolas, al norte de la Ciudad de Los Mochis, encontraron una fosa con el cuerpo de una persona.

“Buenas tardes, para informarles que tras un aviso de una llamada anónima venimos a localizar un cuerpo en una fosa, detrás de la fábrica conocida como la cartonera, entre bulevar Macario Gaxiola y lateral 18, dren mañanitas”, escribió Mirna por WhatsApp a un grupo de periodistas.

Luego compartió fotografías donde se observa el rastreo que hicieron para lograr encontrar huesos de una persona que luego fueron recogidos por peritos de la Fiscalía General del Estado.

Pero no fue todo, la colectiva siguió rastreando y colocó marcas en otros lugares para regresar y escarbar un día después, encontrando a otra enterrada.

“Lo que alcanzamos a ver son los pies atados con un mecate negro en la fosa. Está muy duro para trabajar, nada más estamos 13, pero ya encontramos la primer fosa con un cuerpo adentro”, informó Mirna con un mensaje de voz.

Ese cuerpo fue recogido también por peritos, y ahora se buscará que ambos sean identificados para que sean entregados a sus familiares.

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