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NN | Aprovechar la pandemia para ordenar el transporte público en el Centro

Activistas de la movilidad esperan que la emergencia sanitaria modifique el modelo de ciudad en Culiacán. “La decisión debe partir de que el transporte urbano lleva la gente al Centro”, advierten.

Culiacán cuenta ya 37 días de un Centro prácticamente vacío, solo. Con el comercio y las oficinas paralizados. Con calles cerradas, intransitables para automovilistas y camiones de pasajeros.

Es un Centro que solo ha visto peatones enmascarase con cubre bocas de ocasión.

Hombres y mujeres sintiéndose dueños de la calle por primera vez, con telas improvisadas cubriendo la mitad de sus rostros.

Tapabocas hechizos van y viene, sucios, baratos y hasta especializados como los N-95, tan de moda hoy por la pandemia, tan desconocidos antes porque solo se conocían en el mundo de los hospitales y los médicos.

El Centro de Culiacán, como cientos de Centros de otras ciudades, muestra esta cara despejada, sola y sosegada, ajena al trajín de la actividad comercial y el escándalo del transporte urbano.

Es en sí la cara ideal para los promotores de la movilidad sustentable.

Es la cara que buscan los alentadores de la peatonalización de las calles.

Es la cara que buscan los animadores del uso de la bicicleta, vehículo con el que reclaman su derecho de vía.

“Esta práctica obligada que vemos actualmente nos da buena cara de lo que puede ser el Centro de Culiacán. De lo que puede dejarnos la pandemia. Tengo la esperanza de que se aproveche esta coyuntura”, dice Juan Carlos Rojo Carrascal, ex director del Instituto Municipal de Planeación (Implan) de Culiacán.

“Abordar la oportunidad de transformar las ciudades desde la actual crisis sanitaria nos obliga a gestionar espacios urbanos y políticas públicas desde la evidencia y la justicia social”, asegura Sergio Andrade Ochoa, coordinador de Salud Pública del organismo civil Liga Peatonal.

Según lo trazado por las autoridades municipales, al Centro le esperan nueve días más saboreando esta inédita soledad de sus calles. Todo mundo habla del regreso a la ‘Nueva Normalidad’.

Pero nadie habla de que en esa nueva realidad la circulación del transporte público por el Centro de Culiacán debe ordenarse. Reorganizarse.   

UN POCO DE HISTORIA

La historia habla: recalca que las pandemias continuamente han moldeado las ciudades.

Un ejemplo es el de la peste negra o peste bubónica, que disminuyó el entonces estrecho contacto entre los animales de granja y los hogares de las y los pobladores para evitar la propagación de las pulgas que transmitían la enfermedad.

La epidemia de tuberculosis en Europa provocó cambios en la forma de edificar la ciudad y habitar los espacios, buscando lugares más higiénicos que evitaran la concentración de polvo tanto fuera como dentro de las edificaciones, dice Sergio Andrade.

Tres pandemias del cólera en el siglo XIX obligaron el establecimiento de drenaje en las ciudades del mundo.

Sergio Andrade habla del siglo XX y la instalación de sistemas óptimos de purificación de agua, que llegó tras “demostrarse que la exposición prolongada de metales pesados a través del consumo de agua y alimentos contaminados podía causar cáncer, lesiones cutáneas, enfermedades cardiovasculares, neurotoxicidad y diabetes”.

LAS PANDEMIAS SILENCIOSAS

La Organización Mundial de la Salud también habla de otras dos pandemias desatendidas y silenciosas.

Estas tienen nombre: la mala calidad del aire y las muertes y lesiones graves ocasionadas por los accidentes de tránsito.

Estas pandemias son provocadas porque las ciudades gestionan un exceso de infraestructura vial que terminan por promover la velocidad dentro de las urbes y el uso excesivo de automotores.

“El uso excesivo del automóvil privado (con ello la quema de combustibles) representa el 23% de las emisiones globales de dióxido de carbono y la expulsión de decenas de contaminantes como el dióxido de nitrógeno (NO2), ozono (O3) (indirectamente), compuestos azufrados y partículas de carbono negro, los cuales tienen efectos sustanciales en la biosfera y generan severos problemas de salud pública como isquemia, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), asma y cáncer pulmonar”.

CENTRO ORDENADO, CON CAMIONES

Juan Carlos Rojo Carrascal no propone sacar el transporte público del Centro de Culiacán. Si esto llegara a suceder también tendría que prohibirse la circulación de vehículos particulares.

“El transporte urbano debe ordenarse, definirse cómo se mueva en ese sector. Sería un error alejarlo del Centro porque mucha gente llega ahí en los camiones. Debemos ordenarlo pero no afectarlo. La decisión debe partir de que el transporte urbano lleva la gente al Centro”.

Añade que este proceso está poniéndose en práctica en muchas ciudades del mundo a causa de la pandemia del Covid-19.

Indica que el transporte público se está reordenado porque representa en sí mismo un peligro de propagación del virus al convocar el uso de miles de personas cada día.

“Hay un riesgo y este lo está sufriendo el transporte público”, menciona el arquitecto de profesión, pero impulsor de la transformación de ciudades motorizadas a ciudades regidas por la movilidad sustentable.

Rojo Carrascal argumenta que la aparición de la pandemia del Covid-19 es la oportunidad para ganar más espacios a favor del peatón, que redundaría en una ciudad más sustentable.

También le gustaría ver potenciarse el uso de la bicicleta como vehículo que facilite la movilidad de los culiacanenses.

Le gustaría ver que Culiacán deja a un lado ese miedo a activar la bicicleta como vehículo de uso diario porque “nunca vamos a tener una ciudad preparada para bicicleta si no le damos una oportunidad”.

MODELO DE CIUDAD

El activista de la Liga Peatonal, resalta que el diseño de ciudad actual ha traído consigo un aumento alarmante de muertes y accidentes graves ocasionado por los incidentes de tránsito.

Las cifras hablan de que estos accidentes representan el 59 por ciento de las defunciones entre los adultos con edades comprendidas entre los 15 y los 44 años y la primera causa de muerte en infantes.

“Ciertamente, los problemas actuales relacionados con el Covid-19 y el diseño de las ciudades, nos siguen hablando de un modelo de ciudad injusto e inequitativo, con carencias de espacio y transporte público que nos permita movilizarnos sin ponernos en riesgo los unos a los otros”.

Sergio Andrade señala que una gestión de la ciudad, donde los invitados sean los vehículos privados de automotor, promoverá mayor espacio público donde las personas retomemos la ciudad y se disminuyan aquellos efectos negativos que promueven y favorecen que la actual pandemia se encuentre en un nicho catastrófico.

La decisión está en el aire. ¿Habrán en las esferas de gobierno planteado esta posibilidad?

PARA SABER:

Este viernes en conferencia virtual, el alcalde de Culiacán Jesús Estrada Ferreiro, dijo que el centro de Culiacán se abrirá no antes del primero de junio, y cuando se tome la decisión, seguramente la apertura será gradual y sin permitir, de inicio, la entrada de camiones urbanos.

“El centro de la ciudad, cuando menos de aquí al día último de mayo no se abre, y cuando se abra seguramente se va a abrir gradualmente y sin la entrada de camiones urbanos”, dijo.

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