Tema de la semana

Tema de la semana | Bici pública en Culiacán, el dilema del huevo o la gallina

¿Hasta cuándo las bicis públicas en Culiacán?

PINTURA: I want to ride my bicycle Bicycle. Scott French (2014).

PINTURA: I want to ride my bicycle Bicycle. Scott French (2014).

Mejorar el sistema de transporte, vialidades y en general todo lo que tiene que ver con el tema de la movilidad es una de las muchas añoranzas que no han podido ser del todo alcanzadas por la ciudadanía preocupada por la salud pública y la dinámica de su ciudad.

Al ser un asunto que trastoca a todos, cada vez que la discusión pública surge en torno al tema, son múltiples las opiniones respecto a cómo se debe entrar a un esquema de movilidad sustentable que logre, en los hechos, mejorar el bienestar de los culichis.

Si bien el Ayuntamiento de Culiacán ha impulsado acciones importantes en el tema (como la instalación de múltiples pasos seguros, la reutilización de puentes peatonales sobre canales en las periferias de la ciudad y lograr un controvertido semáforo peatonal sobre el bulevar Niños Héroes que facilita el paso de los transeúntes hacía el Parque Acuático junto al Puente Negro), hay un proyecto en específico que desde hace más de un año se encuentra atorado a la espera de la firma aprobatoria del alcalde Jesús Estrada Ferreiro:  El sistema de bicicletas públicas ‘Muévete Chilo’.

Desde hace un año, el principal argumento del alcalde ha sido que, por ser una de las ciudades con mayor tasa de muertes por accidentes viales a nivel nacional, el riesgo de aprobar un sistema de bicicletas públicas en Culiacán es tan alto que no vale la pena tomarlo.

¿La preocupación es justificada? Evidentemente sí. Durante los últimos meses, en ESPEJO y  demás medios de comunicación locales, se han documentado una serie de accidentes viales fatales provocados por diversos factores conocidos ya por todos los culichis.

Sin embargo el proyecto de la Secretaría de Desarrollo Sustentable indica que el 74 por ciento de las rutas seleccionadas en el polígono donde se ubicarían las estaciones de bicicletas públicas (desde Palacio de Gobierno hasta Ciudad Universitaria) son seguras. El resto, como el Paseo Niños Héroes, necesita reductores de velocidad o ciclovías.

¿Será entonces la seguridad de los ciclistas la principal preocupación del alcalde para no aprobar el sistema de bicicletas públicas ‘Muévete Chilo’ impulsado por la Secretaría de Desarrollo Sustentable?

Independientemente de si existen o no motivos de otra índole que expliquen la negativa, el complicado contexto actual generado por la pandemia de Covid-19, ha planteado a las ciudades del mundo la necesidad de priorizar e impulsar esquemas de movilidad que pongan el acento en los desplazamientos a pie y a través de medios de transporte como la bicicleta.

Es así que, al abrir de nuevo a los vehículos el primer cuadro de la ciudad, el Ayuntamiento decidió establecer tramos de calles peatonales alrededor del Mercado Garmendia con el fin de liberar espacio al peatón y asegurar la sana distancia.

Sin embargo, el tema de las bicicletas públicas sigue en veremos.

Fue en este contexto que, este viernes, el laboratorio vial Mapasin presentó los resultados de una consulta ciudadana que, bajo el nombre de “Solicitud ciudadana para ciclovías, calles peatonales y ampliación de banquetas durante y después del COVID-19”, recoge la opinión de los culichis respecto al tema de movilidad.

Los resultados fueron ya entregados a autoridades municipales y estatales e indican, entre otras cosas, las calles en las que los culichis quisieran tener una ciclovía.

Entre estas se cuentan la Avenida Álvaro Obregón, el Paseo Niños Héroes, el Bulevar Emiliano Zapata, Diego Valadés, Pedro Infante, Universitarios, Aquiles Serdán, Lola Beltrán, Colegio Militar, Sánchez Alonso, Rolando Arjona, Nicolás Bravo, Calzada Aeropuerto y Bulevar Clouthier.

Así como el Bulevar Las Torres, Benjamín Hill, Las Américas, Avenida Universo, Xicoténcatl, Pedro María Anaya, Bulevar Sinaloa y Avenida Aztlán en las colonias.

Entre los beneficios de contar con una ciudad equipada para transportarse en bicicleta, el laboratorio vial menciona el distanciamiento físico y el fortalecimiento del sistema inmune gracias  a la actividad física. “Los resultados de la encuesta atienden una urgencia que no debe pasar desapercibida”, puntualiza.

Por otro lado, el Ayuntamiento de Culiacán parece no tener esa urgencia de la que habla Mapasin y, en palabras del secretario del Ayuntamiento, esperarán hasta que el Gobierno del Estado de Sinaloa construya la infraestructura que facilite la instalación del programa ‘Muévete Chilo’, “o cualquier otro sistema de bicicleta”. Lo que nos interesa, añade, es la vida de las personas.

Así, el sistema de bicicletas públicas en Culiacán se ha convertido en un dilema del huevo y la gallina. ¿Qué es primero, un sistema de bicicleta pública que impulse una nueva cultura de la movilidad, o construir infraestructura esperando que esta por si misma genere un cambio en la mentalidad de los transeúntes?

Lo cierto es que en experiencias pasadas, ni automovilistas ni choferes del transporte urbano han respetado los carriles de bicicleta instalados en zonas como la Calzada de las Américas o el Bulevar Rolando Arjona.

Pero también es cierto que existen ciudades por todo el mundo en las que no es necesaria más que una línea blanca pintada en el suelo y algunos señalamientos en las esquinas para que se entienda y se respete el espacio destinado a los ciclistas.

Entonces, ¿a qué tipo de sociedad aspira Culiacán cuando sus decisiones en política de movilidad se basan en la premisa de que no se puede confiar en sus ciudadanos? ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?

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