Derechos Humanos

Antonio Chávez, indígena Tarámari, se encuentra grave por desnutrición; Colectivo denuncia abandono a comunidades

La última vez que los Tarámari tuvieron acceso a servicios de salud fue en diciembre de 2019, cuando una caravana de servicios gubernamentales acudió a distintos poblados.

Antonio Chávez es un hombre indígena Tarámari que sufre de desnutrición severa. Fue trasladado desde San José de Gracia, en la zona serrana del municipio de Sinaloa, hacia Sinaloa de Leyva de urgencia por el Colectivo Tarahumara Sinaloense, que acusó abandono gubernamental hacia las comunidades indígenas.

José Román Rubio López, integrante del Colectivo, fue quien recibió un aviso de un hombre llamado Jaime, habitante de San José de Gracia, quien le pidió ayuda para atender al señor Antonio.

“Disculpe, hablo para decirle que aquí en San José está un indígena de Jikapory que está mal de salud, ya tiene como 15 días q esta aquí. Yo no sabía, hasta ahorita me dijeron. La verdad está mal, todo lo que come lo vomita”, se lee en un mensaje de texto que fue enviado a Rubio López.

Antonio Chávez está siendo atendido por desnutrición severa. Foto: Cortesía

Jikapory es una comunidad que está en medio de cañadas, en medio de la Sierra Madre Occidental. Forma parte de la frontera natural entre Sinaloa y Chihuahua, está habitada por una comunidad Tarámari, que sobrevive de la siembra de semillas y hortalizas.

Pertenece al municipio de Sinaloa y se ubica en la zona minera más importante de esa región, de donde se extrae oro, plata y plomo por empresas filiales de Canadá, Estados Unidos y China.

Para llegar se debe viajar desde Sinaloa de Leyva, sobre un camino de terracería por el que se pueden hacer hasta cinco horas.

Por ahí pasan camiones de personal de la mina, transporte urbano regional y las camionetas de habitantes de San José de Gracia y otros pueblos alrededor.

También se puede ver a indígenas caminar, pero ellos hacen hasta cinco días para poder llegar a Sinaloa de Leyva, pues no siempre tienen para pagar el transporte.

“No  hay médico ahí (San José de Gracia). El camión sale mañana, pero lo que pasa es  que no  puede estar mucho sentado, ocupa quien lo ayude para levantarse, como ya tiene mucho tiempo así, está muy débil, casi no come nada”, señaló Jaime a Rubio López.

“Que lo atiendan y lunes me lo manda en camión, porque ya le pusieron suero pero sigue igual”.

Caminos de terracería en la sierra del municipio de Sinaloa

Hortensia López Gaxiola, integrante del Colectivo Tarahumara Sinaloense, señaló que la petición de los habitantes de comunidades indígenas es legítima, en exigencia de servicios de salud, pero que demuestran un abandono gubernamental.

“Habla de una ausencia del Estado, la gente de los altos sabe que no hay un Departamento o Instituto Indígena que actúe para dar respuesta a sus necesidades, sabe que la ayuda llega de la sociedad civil a través de nosotros”, señaló López Gaxiola.

“Que nosotros veremos de dónde sacar para pagar gasolina, medicamentos, estudios, alimentos de sus acompañantes y gasolina para enviarlos de regreso cargando algo de alimento”.

La última vez que los Tarámari tuvieron acceso a servicios de salud fue en diciembre de 2019, cuando una caravana de servicios gubernamentales acudió a distintos poblados.

Cada vez que acude la caravana, el personal de medicina y enfermería trabaja desde casetas que en los últimos siete meses han estado vacías, de acuerdo con pobladores de la región.

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