Derechos Humanos

Las mujeres que no tienen justicia

Solo entre 2014 y marzo de 2020 se tenían 69 órdenes de aprehensión por asesinato pendientes por ejecutar, es decir, para detener a personas que asesinaron a mujeres.

En 15 años se han cometido 3 mil 374 crímenes que han atentado contra la vida de mujeres, pero solo 250 han llegado a ser juzgados.

Se trata de desapariciones y asesinatos contra mujeres, en los que hay un rezago importante.

La Fiscalía General del Estado ha enumerado mil 18 asesinatos desde el 2005 a mayo del 2020, de los cuales, 250 han sido juzgados con sentencias condenatorias, conforme a los registros del Poder Judicial obtenidos por transparencia.

Pero no es todo. La Comisión Nacional de Búsqueda reveló en la plataforma de datos abiertos de casos de desaparición de personas que en Sinaloa se abrieron 2 mil 356 expedientes por desaparición de mujeres en el mismo periodo de tiempo, entre 2005 y 2020.

De todos esos casos, mil 677 mujeres fueron localizadas con vida, pero 67 no, a ellas las asesinaron. También se conoce que 621 mujeres siguen desaparecidas.

El último caso de una mujer que fue desaparecida y localizada sin vida es el de Lidia Andree, una joven de 18 años que fue sacada de su casa en la colonia Guadalupe Victoria el 1 de julio por dos mujeres, de acuerdo con el relato de la Fiscalía General del Estado.

Un día después se encontró el cuerpo de una mujer que había sido cremada en un lote baldío de la colonia El Barrio.

La Fiscalía identificó el cuerpo, asegurando que era el de Lidia Andree y solicitó órdenes de aprehensión contra cuatro mujeres, quienes fueron identificadas porque la madre de la joven de 18 años las buscó a través de fotografías en sus redes sociales.

Se detuvo a Paola y Erandy, dos mujeres menores de 20 años acusadas por la desaparición y el 12 de julio se les presentó ante el juez Juan Luis Quiñónez Beltrán.

La audiencia se prolongó hasta el 17 de julio y ese día se decidió iniciar el proceso de juicio solo contra Paola, porque la Fiscalía General no pudo sostener que Erandy también había sido responsable.

Sin embargo, al término de la audiencia la Policía de Investigación detuvo nuevamente a Erandy, esta vez por el delito de feminicidio.

El 18 de julio se le volvió a presentar junto con Paola y a ambas se les responsabilizó del asesinato de Lidia Andree.

Los abogados defensores pidieron extender la audiencia inicial para analizar la acusación y esta terminará este 22 de julio, con una nueva decisión sobre el proceso penal.

Investigaciones débiles

Natalia Reyes Andrade, integrante del Colectivo de Mujeres Activas de Sinaloa (C’MAS), aseguró que la baja incidencia de casos que concluyen con una sentencia condenatoria es por la falta de investigación rigurosa.

“Por falta de periciales tecnológicas, con las que suponemos que se pueden rastrear mensajes, últimas ubicaciones, llamadas y todos esos elementos que pueden hacer más finas las investigaciones no existen en las carpetas”, señaló.

“Hay otros casos también que pese a que tienen a personas con prisión preventiva no se ejecutan las sentencias, no sabemos por qué, pero pensamos que es porque faltan elementos o la defensa ha podido impugnar por esos vacíos”.

Reyes Andrade indicó que hay dos elementos que han quedado fuera para poder terminar con expedientes, elementos tecnológicos y la coordinación entre fiscalías.

“No hay coordinación entre fiscalías, corporaciones policiacas o algún mecanismo que pueda localizar a las personas que están siendo señaladas como posibles culpables, a los fugitivos”.

Solo entre 2014 y marzo de 2020 se tenían 69 órdenes de aprehensión por asesinato pendientes por ejecutar, es decir, para detener a personas que asesinaron a mujeres.

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