Sociedad

Las fiestas y el covid, ¿Nuevas formas de socialización?

¿En qué nos afecta como sociedad, a nivel psicológico y social, que en tiempos de pandemia las fiestas sean los eventos menos socorridos por disposiciones oficiales?

PINTURA 'Rave', de
Jean Pierre Roffi.

PINTURA 'Rave', de Jean Pierre Roffi.

Las fiestas han acompañado a los seres humanos desde que estos comenzaron a asociarse en grupos hace miles de años. Son actos sociales que nacieron de los rituales dedicados a las estaciones que marcaban el inicio de las cosechas, una vez que las personas acogieron la forma de vida sedentaria.

Posteriormente, luego que las sociedades adoptaron la medición del tiempo a través de la calendarización regido por el orden cristiano, se desprendieron una serie de liturgias en celebración a personajes religiosos.  Al paso de los siglos y los diferentes cambios sociales en la humanidad la fiesta logró desprenderse de los viejos valores y signos religiosos, hasta convertirse en los actos recreativos y de esparcimiento en las que hoy convivimos principalmente los fines de semana.  

Partiendo del postulado que las personas son seres sociales por naturaleza, una cuestión desarrollada por filósofos y pensadores a través del tiempo es, ¿en qué nos afecta como sociedad, a nivel psicológico y social, que en tiempos de pandemia las fiestas sean los eventos menos socorridos por disposiciones oficiales?

Luego que los gobiernos se dieron cuenta que el impacto invisible del virus de la Covid-19 sería inminente, la disposición fue cancelar hasta nuevo aviso eventos sociales. De un día para otro, fiestas, conciertos, eventos, festivales y bodas fueron cancelados. Incluso fiestas tradicionales con profundo arraigo cultural en México tuvieron que interrumpir sus celebraciones por primera vez en muchos años.

Lo anterior no es poca cosa, dado que en el caso de nuestro país, el mexicano ama las fiestas y las reuniones, todo es ocasión para reunirse, como escribió Octavio Paz, quien dijo que el arte de la Fiesta, envilecido en todas partes, se conserva intacto entre nosotros.

En Culiacán por ejemplo, al momento de celebrar un evento especial y privado, la corriente vira en el exceso a gastar tal vez para afirmar opulencia en la colectividad que represente, quizás, prueba de salud, abundancia y estabilidad.

En torno a las costumbres de las fiestas modernas existe toda una parafernalia que desembocó en servicios especializados para eventos, como fotógrafos, músicos, cocineros, decoradores, organizadores, costureras, entre muchos otros trabajos que dependían exclusivamente de las fiestas. Por lo tanto, sus ingresos se vieron interrumpidos intempestivamente por la propagación del Coronavirus.  

Javier Zúñiga, un músico de una banda versátil que toca en bodas, XVI años y este tipo de eventos, comenta que la pandemia lo afectó en el sentido económico, ya que la mayoría de sus ingresos mensuales provenían de esta actividad.

“Todo esto vino a afectar la economía personal y aquí en la casa. Se han estado cancelando y postergado muchos eventos. Todavía no hay una fecha oficial donde establezcan que ya puede haber fiestas de nuevo. El gobierno todavía no ha dado una fecha, la nueva normalidad no contempló este tipo de eventos. Nosotros como músicos seguimos a la espera para poder trabajar de nuevo y solventar nuestros gastos”, compartió.

Por su parte, Guillermo Rivera, fotógrafo de eventos sociales dijo que cuando el gobierno ordenó permanecer en cuarentena, sus clientes comenzaron a cancelarle y otros a reagendarle, porque en un inicio, se suponía que el confinamiento iba ser solo de cuarenta días.

“Pero luego vimos que la cuarentena se alargaba más, dejamos de trabajar todo este tiempo por lo que me afectó principalmente económicamente, porque uno tiene cuentas que pagar. Al cancelarse los eventos nos repercutió en ese sentido”, lamentó.

Contestando la pregunta inicial; la pérdida de empleos fue unas de las principales afectaciones o consecuencias adversas de la actual pandemia. A nivel psicológico y emocional esto impacta de manera inmediata tal y como han demostrado diversos estudios. La angustia ante la pérdida de empleo son causas que pueden llegar a generar estrés, ansiedad y pánico, lo que podría ocasionar crisis emocionales en algunas personas.

¿Pero del otro lado? Es decir, de quienes solo participan en fiestas y esperan con ansias cada fin de semana para poder desestresarse un poco por el ritmo ajetreado del trabajo y reunirse con familiares y amigos cómo afecta a nivel emocional. De acuerdo con el estudio “Las consecuencias psicológicas de la Covid-19 y el confinamiento”, elaborado por el Centre d’Estudis d’Opinió de la Generalitat de Catalunya, los efectos de una larga cuarentena pueden aparecer demorados en el tiempo y presentar tendencias a cronificarse, como es habitual en el curso del estrés postraumático. Los expertos coinciden en que los jóvenes, “especialmente los más vulnerables, pueden tener problemas y trastornos psicológicos más perdurables en el tiempo”.

Es un hecho que una vacuna contra el Covid-19 no empiece a circular hasta el 2021 tal y como manejan diversos medios internacionales. ¿Cómo cambiará la manera de relacionarse entre las personas en momentos de recreación de ahora en adelante? Pareciera que el distanciamiento social producto de los contagios por coronavirus es una medida que se está adecuando al estilo de vida moderna e impulsada por nuevas políticas públicas.

“Yo creo que la convivencia en el futuro va a cambiar. Nos estamos a la idea que se va formar otro tipo de convivencia, porque ahora nos reunimos con menos personas y creo que las reuniones de ahora en adelante será distinta”, pronostica el fotógrafo de eventos Guillermo Rivera.

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