Ayuntamientos

Mazatlán a cuentagotas: El turismo se toma el agua del Puerto

Datos de la Comisión Nacional del Agua y la Secretaría de Turismo en México indican que al año el turismo en Mazatlán consume 330 por ciento más agua que los habitantes mazatlecos.

Primera de dos partes

Cada año es igual: las autoridades locales esperan a más turistas en Sinaloa. Siempre buscando romper récords y paradigmas para fortalecer el rubro que aporta el 7 por ciento del Producto Interno Bruto en el Estado y se toma el agua de los habitantes en Mazatlán.

“Aquí en Mazatlán el agua se restringe por el turismo que aquí se encuentra, se le da prioridad a los hoteles aunque se tenga bastante agua. Aquí se va desde las 10 de la mañana y ya después de las 3 de la tarde o 4 ya empieza a llegar”, cuenta Mariano Flores Torres, un hombre de 93 años, poblador de la colonia Benito Juárez desde hace 50 años. Este lugar es uno de los sectores más antiguos del Puerto.

“Por eso yo tengo la costumbre de tener siempre en mi casa un tambo de 200 litros, porque tenemos lo que está en el tinaco, pero cuando se va el agua se necesita el otro. Lo tengo ahí adentro y de ese lo uso para lo normal”.

El señor Mariano asegura que el turismo es el gran consumidor de agua en el punto turístico más importante de Sinaloa, habla solo de su experiencia, sin datos oficiales o estadísticas puntuales.

Sin embargo, eso no está alejado de la realidad.

Cualquier día de verano, Semana Santa, invierno o fin de semana largo, cuando el sol arrecia en el Pacífico mexicano, el termómetro marca más de 30 grados y es tiempo de descanso, los hoteles de Mazatlán llegan a registrar a miles de turistas. Solo en 2019, se hubo 4.7 millones de visitantes en el Puerto, según datos de Gobierno del Estado.

Ellos, los turistas, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua y la Secretaría de Turismo en México, usan 330 por ciento más agua anualmente que los habitantes mazatlecos.

“En la actualidad, el turismo absorbe el 1 por ciento del consumo mundial de agua. Es una cantidad pequeña si se contrasta con los volúmenes utilizados por el sector de la agricultura, que utiliza casi el 70 por ciento del agua suministrada en el mundo, o el de la industria que alcanza el 20 por ciento”, se indicó en el Programa Marco para Fomentar Acciones para Restablecer el Balance del Ciclo del Agua en Mazatlán, presentado en 2018 por la Secretaría de Turismo.

“Sin embargo, en algunos países el turismo es uno de los pilares de su desarrollo y el consumo sobrepasa el 7%. En Mazatlán en particular, el sector turístico es un importante consumidor de agua”.

La Comisión Nacional del Agua reconoce que el gasto medio de agua del turista es muy alto, considerando el hotelero y restaurantero, que incluye la cocina, lavandería, aseos, piscinas, refrigeración y riego, actividades como el golf, los saunas, los parques acuáticos y el gasto municipal en servicios de higiene.

“En zonas situadas en el cinturón tropical, como es el caso de Sinaloa, el consumo de agua puede llegar a 2 mil litros al día por persona, y en términos hoteleros hasta 3 423 litros diarios por habitación, según datos de la Organización Mundial de Turismo”, se indicó.

El problema fue detectado por las dependencias federales, y parte de ello es reconocido por la Junta Municipal de Agua Potable de Mazatlán.

Ismael Tiznado Ontiveros es el gerente general de la paramunicipal, es también uno de los hombres de mayor confianza de la administración municipal, pues a él le fue encomendado hacerse cargo de los problemas de abastecimiento de agua en colonias antiguas y en fraccionamientos que fueron construidos en predios irregulares, donde no se tiene líneas para llevar agua.

En entrevista, el funcionario rechazó tener problemas e irregularidades para dirigir el agua hacia los habitantes del puerto.

“Eso no puede ser, te voy a decir por qué, porque nosotros no andamos durante el día cerrando válvulas para que a las colonias no les llegue el agua… es un tubo, un tubo de 36 pulgadas y al tubo de 36 pulgadas que va hacia donde vaya, nosotros no podemos cerrar las válvulas de derivación, para que el agua se vaya y no a ciertas colonias”, dijo.

“(…) La gente especula, la gente cuenta lo que alcanza a entender lo que sucede, pero no es así”.

Tiznado Ontiveros afirmó que el agua potable está asegurada para todos los habitantes, pero de acuerdo con el Plan Municipal de Desarrollo 2018-2021 de Mazatlán, la situación es distinta. Por cada 100 viviendas ocupadas:

  • 99 cuentan con agua entubada; de ellos, 95.2% la tiene dentro de la vivienda.
  • Un ocupante dispone de agua por acarreo, principalmente de un pozo.
  • 99 cuentan con drenaje en sus viviendas; de ellos, 92.61% cuenta con desalojo a la red pública.

En Mazatlán habitan más de 500 mil personas en 146 mil 636 viviendas, es decir, en promedio por vivienda habitan de tres a cuatro personas.

Es decir, de todas las casas, al menos mil 466 no cuentan con agua potable, por lo que hay alrededor de 5 mil personas que no tienen ese servicio y deben acarrearla.

No es todo, la Secretaría de Turismo federal documentó que la ciudad de Mazatlán se caracteriza por un desarrollo urbano no planeado, iniciándose éste en los extremos del puerto con una población básicamente de trabajadores de la construcción, que paradójicamente no tenía acceso a la vivienda formal en las zonas ya establecidas. 

En una segunda etapa optaron por instalarse en las orillas de esteros, invadiendo espacios naturales y de riesgo, en localizaciones que implican mayor dificultad y costo para llevar los servicios, lo que originó un rezago en la dotación de estos, generándose espacios formalmente estructurados pero sin servicios públicos.

“Mazatlán, como destino turístico, cuenta con disponibilidad de agua de primer uso; sin embargo, ante el aumento de la población y la actividad turística, ésta podría estar limitada en el corto plazo”, se estableció. 

“La prestación de los servicios turísticos se ve comprometida cuando no se cuenta con agua en cantidad, calidad y oportunidad suficiente para satisfacer las expectativas de los usuarios en términos de confort, higiene y estética. Esta premisa hace del sector turismo un consumidor importante de agua, los volúmenes que utiliza están en función del entorno en que se encuentre y del tipo de servicio ofertado”.

La Secretaría de Turismo ya advirtió en 2018 de un uso limitado del agua a corto plazo, solo que ello ya sucede para los habitantes de Mazatlán.

En el puerto hay cortes de agua constante, sobre todo en la zona norte de la ciudad.

“El agua se va en el transcurso de la tarde, como a eso de la 1 o 12 del día y ya no regresa sino hasta la noche, ya se llenan los tinacos y es el agua que estamos teniendo en la casa nomás, pero casi siempre se va hasta la noche”, dijo Heriberto Ontiveros, vecino del fraccionamiento Pradera Dorada desde 2011.

“Lo que se mantiene es por los tinacos, es cuando tiene agua uno y no sé a qué se deberá. Aquí ya tengo nueve años, pero me pasaba lo mismo donde vivía, en Valle del Ejido, ahí también batallábamos. Batallábamos más allá, era casi todo el día, teníamos que ir a un cárcamo por la carretera para ir por agua”.

La razón de esos cortes de agua se divide en dos: entrega de permisos de construcción a empresas constructoras y un sistema viejo de red de agua potable.

Sobre el primero de los problemas, la Junta de Agua Potable ha tenido que iniciar negociaciones con las fraccionadoras, para hacerlas responsables de abasto de agua con pipas.

“Esas factibilidades estuvieron mal dadas en su momento, debieron de haber sido paradas hasta que la Planta Potabilizadora estuviera en funcionamiento, ahorita las constructoras están condicionadas, porque agua va a haber hasta terminar la planta potabilizadora (en Miravalle)”, indicó.

Sobre el segundo de los problemas, la JUMAPAM ha diagnosticado algo mayor: las tres tuberías que alimentan de agua al puerto tienen entre 50 y 70 años, por lo que suelen tener averíos de forma constante y para reparar alguna de ellas se requiere parar el abasto entre 12 y 48 horas.

“Las tres líneas (que se tienen en Mazatlán) ya son muy viejas, ya se rompen muy seguido, hay una que surte toda la zona industrial, el Parque Bonfil, el Centro de la Ciudad, las congeladoras, esa se rompe cada rato y tiene 60, 70 y algunos tramos 80 años de edad”, explicó.

“Eso ya es un problema porque la vida útil ya se pasó. La Cuarta línea, que ya hay un tramo de tres kilómetros, vendría a dar un desfogue a esa problemática ya existente, más seguridad extra de tener agua, porque además de que son líneas viejas, cuando se rompe una línea hay que parar la potabilizadora para que no pase agua y le pegas a toda la Ciudad”.

Mensaje de la Jumapam sobre ruptura de línea de abasto de agua apenas este 7 de agosto. Imagen: Jumapam.

La solución a ambos problemas se encuentra en la inversión en infraestructura, entre ellas la terminación de una planta potabilizadora en un pueblo llamado Miravalle, donde se han invertido alrededor de 350 millones de pesos en tres etapas.

También se han invertido 427 millones en la terminación de un acueducto desde la presa Picachos hacia las potabilizadoras de Miravalle y Los Horcones.

En total se han gastado más de 770 millones de pesos para un proyecto que “aliviará” el desabasto de agua por 30 años, según la estimación de Gobierno del Estado.

También se prevé de otro proyecto, llamado “Cuarta línea de conducción de agua”, la cual se comenzó en 2018, con la construcción de 3.7 kilómetros de tubería, los cuales tuvieron un costo de 60 millones de pesos, pagados por la Junta Municipal de Agua Potable.

Para terminarlo se necesitan 14 kilómetros más, pero ese proyecto, según explicó Ismael Tiznado Ontiveros, también se encuentra inconcluso por falta de recursos.

Trabajo realizado en colaboración con la Periodista Scarlett Nordahl.

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas