Corrupción

Covid alarga inicio del juicio por el “colchongate”

Seis testigos, base tanto de acusadores como de la defensa, se niegan a acudir al juicio oral por las condiciones sanitarias.

El inicio del juicio oral por el caso “colchongate” en contra de Carlos Baltazar Castro Olivas, ex director administrativo de la Secretaría de Desarrollo Social del Gobierno de Sinaloa, fue aplazado debido a la pandemia del Covid-19.

La mañana de este lunes, el juez de la causa 1115/2018, Guadalupe Chávez, decidió diferirlo hasta el 28 de septiembre próximo a las 14:00 horas.

En la audiencia de hoy la Fiscalía General del Estado (parte acusadora) argumentó que seis testigos radicados en Jalisco se negaron a acudir a Sinaloa por los riesgos que representan para su salud las condiciones de la emergencia sanitaria.

El Ministerio Público añadió que dos agentes de la Policía Investigadora, también testigos, permanecen aislados por ser sospechosos de Covid-19, además una perito contable dio positivo a la enfermedad.

Los abogados defensores de Castro Olivas indicaron estar de acuerdo con la nueva fecha para el inicio del juicio oral. A la audiencia acudieron el ex secretario de Desarrollo Social, Raúl Carrillo Castaños y la subsecretaria de Gestión de Fondos y Financiamiento de la Secretaría de Desarrollo Económico, Moraima Yaseen Campomanes.

ANTECEDENTE

El “colchongate”, el primer caso por presuntos actos de corrupción al que se enfrentó la administración del gobernador Quirino Ordaz Coppel surgió después del 19 septiembre tras el paso de la tormenta tropical 19-E.

El Gobierno de Sinaloa, a través de la Secretaría de Desarrollo Social, contrató a la empresa El Mariachi y al particular Carlos Benjamín “N“, a los que les compró un lote de colchones para entregarlos a familias afectadas por las inundaciones por 2.9 millones de pesos.

Los colchones fueron entregados a los damnificados quienes se percataron y denunciaron que las piezas estaban en mal estado. Carlos Baltazar Castro Olivas es principal acusado por los delitos de negociaciones ilícitas y peculado.

Castro Olivas señala que Raúl Carrillo tuvo conocimiento del proceso para la compra de los colchones, y que Moraima Campomanes incluyó al particular y a la empresa en la lista de proveedores.

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas