Política

Tema de la semana | Todas las fichas para el Presidente

Una de las frases insignia del presidente ha ya dejado de ser campaña política para convertirse en guía ideológica de la 4T.

Imagen: Arte callejero de BLU Foto de BA Street Art.

Imagen: Arte callejero de BLU Foto de BA Street Art.

Nunca antes en la historia de la 4T una decisión presidencial, respaldada por el Poder Legislativo, había afectado a tan diversos sectores de la sociedad civil al tiempo que avanzaba en su camino de desmantelamiento institucional.

En su afán transformador, López Obrador logra que la Cámara de Diputados apruebe la extinción de 109 fideicomisos que en total suman un monto de 68 mil 400 millones de pesos, los cuales, además de utilizarse para la pandemia, también podrán destinarse a “estabilizar el balance fiscal”. Todo esto, aseguran miembros de la 4T, manteniendo los apoyos.

Ante el ‘atraco’, políticos de oposición ven en el Senado una ‘última esperanza para dar marcha atrás a lo que han calificado también como ‘una atrocidad’ justificada bajo la razón de siempre: la corrupción.

Esta ‘última esperanza’ parece ser vacía pues este mismo viernes el Senador por Sinaloa, Rubén Rocha Moya, respaldó la votación hecha por los diputados federales al declarar que no tienen reconsideraciones específicas respecto a lo aprobado y que, al contrario, apoyarán la resolución de la cámara baja.

Sin embargo, desde deportistas de alto rendimiento a investigadores, cineastas a sector agrícola, activistas, universidades e incluso los mismos Ayuntamientos y Gobiernos estatales se encuentran ahora en la incertidumbre, pues al parecer el Senado aún no tiene claro cómo se cumplirá la promesa de utilizar los recursos de los fideicomisos para tanto y que al mismo tiempo alcance para todo.

A pesar de esto Rocha Moya pide a los afectados “estar sin preocupación” puesto que “el cambio es para mejorar e incluso abarque a muchos más”.

Al final, lo que el Poder Legislativo aprobó al presidente es la puesta a su disposición una nueva bolsa que terminará siendo utilizada a discreción, un escalón más en la acumulación de poder y recursos en manos de una sola persona.

Todo mientras, al otro lado del escritorio presidencial, secretarios de estado se preguntan qué pasará con los proyectos que para su realización contaban con la disponibilidad de recursos de fondos como el minero y el metropolitano; este último, por ejemplo, respaldaba a proyectos como el revestimiento del Dren Bacurimí y el sistema de transporte tipo Metrobús propuesto para Culiacán.

Pero además de la afectación a tan amplios sectores de la sociedad mexicana, otro tema de fondo que no hay que dejar de ver es que una de las frases insignia del presidente (“Al diablo con las instituciones”) ha ya dejado de ser campaña política para convertirse en guía ideológica de la 4T, que sigue avanzando en un acelerado desmantelamiento institucional que desactiva contrapesos necesarios al tiempo que deja un inquietante vacío a su paso.

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas