Salud

Ernesto Leyva Bacasegua, el héroe excluido; su madre muere esperando homenaje a su hijo caído

María Isabel Bacasegua, como su hijo, murió por Covid-19. En el trajín de saber qué iba a pasar con el caso de Ernesto, se contagió.

Ernesto Leyva Bacasegua es un héroe de la pandemia sin homenaje ni reconocimiento. Es un héroe excluido.

La foto del joven médico fallecido por Covid-19 el pasado 28 de julio no apareció en el mural “Héroes en la pandemia”, montado este viernes por el Gobierno de Sinaloa a modo de homenaje al personal de Salud caído en servicio tras contagiarse del virus Sars-Cov2.

El mural, puesto sobre la explanada de Palacio de Gobierno, solo muestra los rostros de 45 médicos, enfermeras, y demás personal. En el video que el secretario de Salud estatal, Efrén Encinas Torres, subió a sus redes sociales con motivo del Día del Médico, el número de homenajeados se reduce a 37.

De acuerdo a las cifras de la Secretaría de Salud estatal, el sector médico de Sinaloa registra 58 decesos por Covid-19. En el mural “Héroes de la pandemia” hay 13 nombres no incluidos, entre estos el de Ernesto Leyva Bacasegua.

“Un homenaje muy abstracto. Un homenaje para ciertos y cuales médicos. Hicieron falta más médicos, y personal que trabaja dentro de la institución”, resaltó Luis Leyva Bacasegua, hermano de Ernesto.

Criticó que en Sinaloa el gobierno no genera las condiciones idóneas para que los trabajadores del sector Salud atiendan a los enfermos de Covid-19. Recordó que su hermano Ernesto compraba sus propios cubrebocas y sus trajes quirúrgicos.

“¿Por qué? Porque el equipo que le daban era de muy mala calidad; él buscaba más seguridad pero ni aun así logró evitar el contagio”.

En su página de Facebook, un cibernauta le dice al secretario de Salud, Efrén Encinas Torres:

“De nada sirve el homenaje (suena a burla) si siguen abriendo estadios… es como querer poner próximamente más fotografías de doctores fallecidos”.

Usuaria de Facebook.

MURIÓ ESPERANDO UN RECONOCIMIENTO

La madre de Ernesto Leyva, María Isabel Bacasegua Campos, murió esperando alguna distinción, cierta deferencia, para su hijo. Sin embargo, no alcanzó a ver nada parecido a una cortesía por su labor.

María Isabel falleció el 19 de septiembre pasado, casi dos meses después de la partida de Ernesto. También perdió su lucha contra el Covid-19.

“Mi mamá murió esperando que el Gobierno le hiciera algún reconocimiento a mi hermano, por su hijo caído en guerra. Se contagió y falleció. El 19 de octubre cumplió un mes de fallecida”.

Luis Leyva Bacasegua, hermano de Ernesto.

El 12 de septiembre fue hospitalizada. Tenía todos los síntomas de Covid-19. Ese día su hijo Luis publicó en redes sociales el siguiente mensaje:

“Señor, dale fuerzas a mi madre María Isabel Bacasegua que resista esta terrible crisis de Covid; les pido a todos mi amigos y familiares pidan en sus oraciones por ella y por todos aquellos que estén pasando esta crisis…”

Siete días después la enfermedad venció a María Isabel.

Luis Leyva señaló que su madre se contagió en el trajín, en los vaivenes que a diario emprendía para saber qué pasaría con el caso de Ernesto.

La vieron en el Hospital General de Culiacán, donde había muerto Ernesto, hablando, pidiendo, exigiendo saber. La vieron en Recursos Humanos. Quería que le dijeran. Quería una respuesta por parte del Gobierno.

Pero no la hubo. Se dio de frente con la pared de silencio. El Covid-19 la alcanzó en el ir y venir. Y luego la muerte la alcanzó en el esfuerzo solitario.

EL DOLOR DE MARÍA ISABEL

Se fue dolida, resumió Luis.

“Ella se fue con todo el dolor del mundo al ver que las autoridades nunca le respondieron… Fuimos a la delegación, al Hospital (General), a Recursos Humanos para saber sobre el caso de mi hermano y no, jamás nos dieron una respuesta. Y desgraciadamente falleció en esa lucha”.

María Isabel tenía en mente las deudas por los gastos funerarios de su hijo. Ernesto, de 34 años de edad, llevaba tres meses laborando en el Hospital General de Culiacán, donde fue contratado a través de un programa federal por la emergencia del Covid-19.

Se fue con todo el dolor del mundo al estar ella luchando qué iba a pasar con el caso de mi hermano, insistió Luis Leyva Bacasegua.

“Todavía con las deudas en la mente, diciendo; ‘cómo le voy a hacer para pagar los gastos funerarios’”.

Luis Leyva Bacasegua.

Y María Isabel no supo nada de los 50 mil pesos del seguro de vida que el contrato del gobierno federal supuestamente ofrece a los médicos que da de alta.

-¿Y el gobierno, Luis?

-“En ningún momento nos ayudó para nada. Ningún acercamiento. Nada…”

El apoyo del Gobierno de Sinaloa es este:

“Una forma de apoyar al personal médico por parte del DIF Sinaloa y el Colegio de Notarios Públicos es otorgando un descuento del 100% en trámite de Testamento, lo que ayudará mucho a la tranquilidad de todos…Puro Sinaloa”.

En sus redes sociales, Luis Leyva Bacasegua aún tiene este mensaje:

“Hoy sábado 19 de septiembre descanse en paz madre mía, María Isabel Bacasegua… Tu hijo Ernesto Leyva Bacasegua te reciba los brazos abiertos…”

Con los brazos abiertos, a manera de homenaje.

A manera de homenaje: de él para ella, y de ella para él porque acá, Ernesto Leyva Bacasegua, sigue siendo un héroe excluido.

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