Sociedad

El negocio de la marihuana legal, más allá de tabúes y prejuicios

La tendencia mundial abraza cada vez más a la marihuana que aparte de ser considerada droga blanda tiene un impacto económico positivo para las regiones menos restrictivas y más regulativas.

Al aprobar el Senado de la República la eliminación de los artículos de la Ley General de Salud que prohibían el consumo lúdico de la planta cuyo nombre científico es Cannabis sativa, la droga comúnmente conocida como mariguana avanza en el largo y prejuiciado camino hacia el consumo masivo libre y el nacimiento de toda una industria que desde hace décadas crece en la clandestinidad en México con la correspondiente cuota de corrupción.

Mientras en forma soterrada sostiene una economía ilegal que va desde los grandes sembradíos y el tráfico de enormes cargamentos, hasta la venta al menudeo en forma de cigarro, pomadas terapéuticas, productos de repostería y bebidas relajantes, domina en nuestro país la mentalidad prohibicionista que criminaliza el cannabis, crea el mercado negro y evita que se detone la ola verde que en países como Estados Unidos muestra alta rentabilidad, siendo ejemplo los estados de Nueva Jersey, Dakota del Sur, Montana y Arizona donde las ganancias son estimadas en 22 mil millones de dólares al año.

Lo que aprobó ayer el Senado consiste en permitir el consumo de la marihuana con fines recreativos siempre que no sea delante de menores de edad, aumentar de 5 a 29 gramos la cantidad individual que se pueda poseer y autorizar que cada persona cultive hasta cuatro plantas. La semana próxima la Cámara de Diputados resolverá al respecto y enseguida estará en la cancha del presidente Andrés Manuel López Obrador si promulga o veta estas disposiciones.

El debate legislativo, al igual que la conversación pública, siguen inhibidos por apreciaciones que subsisten desde que fue la droga eje del narcotráfico, asociada con muertes, adicciones y corrupción. La criminalización del cannabis inició a comienzos del siglo 20 y aun la mayoría de las naciones detiene las reformas legales para permitir el consumo, uso médico y producción masiva de la yerba.

De hecho en la posición asumida por la Cámara alta destacan simulaciones que durante dos décadas han persistido. La principal es que la oferta de drogas sintéticas, con la garantía de ser letales para quienes las consumen, es la que debería acaparar todas las acciones gubernamentales y legislativas para detener el exterminio masivo que deriva. En tanto, la tendencia mundial abraza cada vez más a la marihuana que aparte de ser considerada droga blanda tiene un impacto económico positivo para las regiones menos restrictivas y más regulativas.

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