Sociedad

El 2020 no terminó el 31 de diciembre

Un Año nuevo que se siente igual que el pasado no genera demasiado entusiasmo.

Cada celebración de año nuevo se acostumbra enlistar una serie de propósitos que motiven a las personas a trascender como seres humanos, independientemente de los intereses individuales, sea en lo laboral, lo financiero, lo amoroso, lo familiar, lo espiritual, en el físico.

No obstante, los planes e intenciones que se propusieron miles de personas para este año que terminó se vieron frustrados por condiciones ajenas a su voluntad.

Posiblemente este fin de año 2020 muchas personas preferirán adoptar el aquí y el ahora más que nunca como un estilo de vida. La crisis que vive actualmente el planeta por los contagios del virus Sars-CoV-2  da la sensación que este año no terminó este 31 de diciembre, dado que muchas de sus consecuencias persistirán en los meses venideros.

Por lo tanto, hay la percepción que este 2020 se extenderá. Sin lugar a dudas es la pandemia la que determina que este 2020 perdure. Aunque en el calendario gregoriano (el que actualmente rige el tiempo de la cultura occidental), marcará 2021, en nuestras conciencias persistirá la sensación que el tiempo se detuvo el pasado marzo.  

La crisis mundial por el Covid no se resolverá en el corto plazo y posiblemente necesitaremos años para asimilar las pérdidas y los cambios estructurales que se abrirán para el futuro. Muchos analista opinan que la vida tal y como la conocíamos no volverá a ser igual.

El momento es histórico. Actualmente tanto el planeta como sus habitantes y las formas de organización social que se desenvuelven en él nos encontramos en medio de ese ciclo histórico. La memoria humana sin lugar a dudas registrará el fin de este largo acontecimiento inconcluso como la era post-covid; sin embargo, la interacción social dentro de ese escenario todavía es incierta.

Lo que se nos ha establecido como la Nueva Normalidad desde los discursos oficiales de igual forma apenas van agarrando forma. La vacuna contra el Covid-19 arroja nueva luz a muchos de los sectores de la sociedad que están inmersos en una constante incertidumbre.

Sin embargo, esta sensación de un 2020 infinito podría ir disminuyendo conforme la vacuna sea ejecutada entre toda la población. Tan solo en México este letargo podría ir disminuyendo hasta el 2022, periodo en que El Gobierno Federal tiene contemplado cumplir con todas las fases del Plan de Vacunación contra COVID-19.

Indudablemente un Año nuevo que se siente igual que el pasado no genera demasiado entusiasmo. El contexto actual ha ocasionado que la salud emocional y mental sea tomada como un tema de salud pública. El confinamiento prolongado ocasionó brotes de ansiedad y melancolía provocados por sentimientos de incertidumbre.

En ese sentido, generar condiciones para la tolerancia a la incertidumbre o a las sensaciones de un futuro incierto en medio del distanciamiento social podría tomarse como un buen propósito de Año Nuevo en lo que los reacomodos para una Nueva Normalidad concreta se materialice.

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas