Justicia

Los tres David | El matricidio del 15 de febrero en Montecarlo

La tragedia de María del Carmen y David, madre e hijo que no son los mismos.

FOTO: Facebook.

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El primer David que aparece es el que camina desorientado, ido. Es el que no alcanza a entender dónde se encuentra parado ni lo que le dicen. Está pero no está. Un policía procesal lo lleva esposado y lo sienta junto a los abogados que intentarán defenderlo.

A este primer David se le acusa de asesinar a su madre, María del Carmen, de 58 años de edad, en la recámara de su domicilio del fraccionamiento Montecarlo de Culiacán, el pasado 15 de febrero.

“Dame la manita…”, le dice el policía procesal para quitarle las esposas y la frase denota que se trata de un acusado especial, no por el delito que se le imputa sino por su comportamiento.

No queda bien sentado. El guardia le pide que se levante. David no lo hace. El policía lo alza por las axilas y lo acomoda en la silla.

“Pon las manos aquí”, le señala hacia el escritorio. David no lo hace. El policía le toma las manos y se las pone en el mueble.

“Su nombre”, le pregunta el Juez de Control, Juan Luis Quiñonez Beltrán.

David no responde. Tarda cinco, 10 segundos.

“¿Sabe a qué lo trajeron aquí?”
“No”.
“¿No sabe?”
“Sí”.

Luego el Juez le pregunta si es su voluntad nombrar a sus abogados defensores. David dice que no. Uno de los abogados le explica en corto que debe aceptar para poder defenderlo.

“Sí”.
“¿Si los nombra?”,
le pregunta el Juez.
“Sí”.

“¿Le informaron sobre sus derechos…?”, interoga el Juez.


David vuelve a tardar en responder. Uno, tres, cinco segundos…

“No”.

El abogado le explica.

“Sí”, dice David.

El Juez le concede el uso de la voz a la agente del Ministerio Público para hacer la explicación de los hechos y solicitar que la detención del presunto feminicida sea legal.

“Usted ya escuchó los hechos que se le imputan, ¿entendió lo que se dijo aquí?”, interviene el Juez.

“No”, responde David.

Después de que la Ministerio Público solicita la vinculación a proceso, David se inquieta…

“¡Qué!… ¡Mande! ¡No entendí!”, dice y golpea el piso con su pie izquierdo.

El abogado defensor solicita ampliar el término legal para aportar pruebas a favor de David, con las que buscará comprobar que el presunto feminicida padece algún trastorno mental.

“¡Qué!… ¡Mande! ¡Qué dijo!… ¡Mande!… ¡Qué dijo!… ¡Qué!

RETRATO 2

El segundo David aparece golpeando a su madre hasta matarla. En algún momento de este lunes 15 de febrero algo detona su violencia. Eran alrededor de las 16:00 horas.

De acuerdo a la investigación abierta por la Fiscalía General del Estado (FGE), ese algo es una discusión entre él y su mamá, que en ese momento cuidaba a su nieto de 7 años de edad. Para la Fiscalía David actuó conociendo el carácter delictivo de su conducta.

“…Al encontrarse en su domicilio en compañía de su madre, al encontrarse en la recámara tuvieron una discusión que originó que David la golpeara con sus puños y al tenerla sometida en el suelo, procedió a impactar la cabeza de su madre contra el suelo, donde la víctima no tuvo posibilidad alguna de defenderse, señala el expediente.

No es una discusión normal. Es un altercado que se oye a varias casas por esta calle Dijon del fraccionamiento Montecarlo. Los vecinos han salido a ver qué pasa.

Ante los agentes investigadores, uno de los vecinos de nombre Francisco “N”, habrá de declarar que escuchó gritos y golpes al interior de la casa de María del Carmen. Los gritos y golpes se alargaron hasta por una hora.

Alberto, otro vecino, aseguró que escuchó mucho ruido en la casa de enseguida. Salió y encontró a la nuera de María del Carmen queriendo abrir el portón. Al interior está el nieto de la fallecida y sobrino de David, que el vecino rescata por el patio trasero.

“Ayuden a mi abuela porque mi tío la está golpeando…”, dice el niño al salir.

A este segundo David, se enfrenta su hermano Joel al encontrarlo aun golpeando a su madre en la planta alta del domicilio.

“Cálmate, cálmate…”, le dice y revisa a la mujer, que ya no tiene signos vitales.

A David no lo deja salir del cuarto. Hasta allí llegan policías municipales y lo detienen.

RETRATO 3

El tercer David tiene 31 años de edad. En la carpeta de investigación por el feminicidio de María del Carmen se asiente que estudia el segundo grado de la carrera de Medicina.

La Medicina es un tema de familia. Su madre María del Carmen era médico jubilada del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Además, su hermano Joel, también es médico y trabaja en un hospital privado de la ciudad.

En su momento, hace años, la medicina le calmó a David un problema de esquizofrenia. Eso dice la versión de la carpeta de la Fiscalía.

Su hermano Joel aseguró  a los investigadores que David nunca había golpeado a su madre. Refirió ese brote esquizofrénico y lo veía aislarse de los demás.

Indicó que después de esa complicación David llevaba una vida normal, que hacía deporte y que estudiaba Medicina. Joel dijo que nunca pensó que su hermano podía llegar a matar a su madre.

El estudiante de Medicina. El presunto matricida de Montecarlo. El enfermo de esquizofrenia. Estos son los tres David.

LA ESQUIZOFRENIA

“La esquizofrenia pertenece a un grupo de trastornos siquiátricos que se llaman trastornos sicóticos; son enfermedades mentales, cerebrales que ocasionan un quiebre en la interpretación de la realidad en quien lo padece”, dice el siquiatra Paolo Coria Bustos.

Añade que este quiebre se manifiesta a través de ideas delirantes y alucinaciones (percepciones falsas), todo un entorno ajeno a la realidad y los pacientes no comprenden su conducta.

“Alguien que padece esquizofrenia puede llegar a estar en un supuesto de inimputabilidad, que es una de las causas de exclusión del delito que contempla la ley cuando alguien es incapaz de entender los actos constitutivos de un delito”.

“La esquizofrenia no se cura, se controla. Inicia entre los 15 y 20 años en los hombres. Son solitarios, aislados, hay pobreza en la socialización con los demás. El tratamiento es para siempre para que se adapte a la realidad y evitar conductas de riesgo”.

Coria Bustos añade que a estos pacientes normalmente se les asocia a que son disfuncionales ya que la tercera parte alcanza un funcionamiento más o menos.

“Un paciente con esquizofrenia también puede cometer un delito”. También el esquizofrénico puede entender que es un delito lo que hace y llevarlo a cabo.

En el caso de David, Coria Bustos indica que lo difícil será determinar si su conducta estuvo o no motivada por la esquizofrenia, las ideas delirantes o las alusiones. “No es cosa fácil”.

El próximo lunes 22 de febrero los abogados defensores presentarán exámenes siquiátricos como prueba para acreditar que David sufre de esquizofrenia.

¡Mande!… ¡Qué dijo!… ¡Qué!

LOS INIMPUTABLES

Hasta finales del año pasado, en las cárceles de Sinaloa había 114 personas internas con algún tipo de enfermedad mental, 13 de estas han sido clasificados como inimputables.

Los 13 estaban presos pese a que la ley no contempla un castigo para ellos.
La penitenciaría de Aguaruto es la que única que tiene inimputables. Todos son hombres.

El inimputable con más edad tiene 75 años, es originario del poblado Los Mayos, Sinaloa. Fue acusado por homicidio hace 30 años.

El inimputable que lleva más años preso es originario de Navolato. Está acusado de homicidio. Fue ingresado el 9 septiembre de 1983. Lleva ya 37 años preso.

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