Consumo

El ahorro es una herramienta para el desarrollo social e individual

El ahorro es un elemento crucial para combatir la pobreza y lograr el bienestar.

La crisis ha puesto de manifiesto, por su ausencia, los beneficios del ahorro. Y es que no solo hablamos de un condicionante para el crecimiento futuro, sino de un elemento crucial para combatir la pobreza sobrevenida y, con ello, lograr el bienestar.

Como sabemos, el duro shock de oferta que actualmente enfrentamos hizo que aquellas personas que no ahorraban comenzarán a hacerlo. Un ejemplo de ello es la economía de España, donde la tasa de ahorro alcanza máximos históricos, y todo ello, en un escenario en que el ingreso y los beneficios empresariales se han desplomado notablemente.

Lo anterior, nos muestra que el incremento en la tasa de ahorro de los españoles no esta relacionado al hecho de que hayan aprendido a ahorrar, sino a que se han visto en la obligación de ahorrar. Hablamos de un ahorro forzoso que, aunado al ahorro de previsión, muestra su mejor racha desde 1999, que es cuando se inicio esta serie histórica.

Ya sea que el ahorro sea forzoso o no, debe rescatarse el hecho de que el ahorro resulta ser la mejor estrategia para sobrellevar cualquier crisis.

¿Qué es el ahorro?

Es la porción del ingreso que una persona decide no destinar hoy a su consumo. Entonces, reserva ese capital para cubrir una necesidad o contingencia futura. Incluso puede dejarse como herencia.

El ahorro, un asunto pendiente

Suele decirse que la capacidad futura con la que cuenta un país para crecer se mide por el ahorro con el que cuentan los agentes económicos hoy en día. Y es que, como sabemos, hasta la fecha se argumenta que la base del capitalismo es el ahorro.

Mientras Alemania se encuentra a la cabeza, junto a otras economías con gran potencial, las economías hispanohablantes se muestran más rezagadas en este campo.

Latinoamérica

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su informe “Ahorrar para desarrollarse. Cómo América Latina y el Caribe puede ahorrar más y mejor”, hace hincapié en la importancia de ahorrar, no solo para prepararse para tiempos difíciles, sino también para asegurarse un futuro mejor.

Tomas Serebrisky, economista principal del BID y coautor del informe durante la presentación, señaló que AL enfrenta un doble problema con el ahorro; menos del 50 por ciento de los trabajadores contribuyen económicamente para la jubilación, aumentando el riesgo de un mayor porcentaje de personas mayores en situación de pobreza. Por otro lado, las personas que ahorran en estos países, ahorran poco y lo hacen mal.

Por su parte, BBVA Bancomer, plantea que una solución sería potenciar la educación financiera y crear una cultura basada en mejorar los hábitos de ahorro de la latinoamericanos.

Estos datos, en el análisis superficial de las tasas de ahorro bruto en relación al PIB, ya muestran motivos suficientes para resaltar el problema, y así incentivar el ahorro. Pues de seguir así, no solo hablaos de limitaciones ante acontecimientos futuros, sino de una mayor vulnerabilidad de la ciudadanía en escenarios similares al que hoy vivimos.

Del gasto hormiga a los ahorros hormiga

Los gastos hormiga son pequeños gastos que no son realmente necesarios y que hacemos de manera reiterada y casi inconsciente ya que no tenemos en cuenta las consecuencias en nuestro presupuesto.

Sin embargo, estos pueden tener un efecto muy perjudicial al destruir nuestra capacidad de ahorro e incluso pueden llevaros al endeudamiento innecesario.

CUÁLES SON LOS GASTOS HORMIGA MÁS COMUNES Y CÓMO DESHACERSE DE ELLOS |  Finanzas personales, Finanzas, Hormigas

Para poder enfrentar a los gastos hormiga, lo primero que tenemos que hacer es identificarlos. Para lograrlo, debemos registrar todos los pequeños gastos que hacemos al día. Una vez identificados, sumamos todos los gastos y calculamos cuánto gastamos al mes. 

La idea es la siguiente: Una vez que ya tenemos identificados los gastos hormiga podemos seguir estas pautas de comportamiento para mejorar la administración de nuestros recursos:

  • Registrar los gastos diarios aunque sean pequeños.
  • Planificar cómo gastaremos nuestro dinero durante el mes.
  • Ponernos una meta de ahorro (por ejemplo, ahorrar 100 pesos al mes para hacer un viaje o comprarnos un par de zapatos).
  • Separar un cierto monto de dinero para gastos superfluos del mes (un 2% de nuestro salario, por ejemplo).

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