Culiacán

Con pastel, comilonas y flores; así festejamos los culichis a mamá

Y es que más que concentrarse en la figura materna, el 10 de mayo ha servido como un día de encuentro y convivencia familiar similares a la cena del 24 de diciembre, o incluso el 14 de febrero, reforzado a su vez por la gran carga publicitaria y de consumo donde los comerciantes hallan un respiro a sus ingresos.

Aunque en los últimos años el movimiento feminista ha venido cuestionando la celebración del Día de las Madres por reproducir estereotipos que premian el “sacrificio” y la “abnegación” de las mamás, la realidad es que dicha fecha se mantiene fuertemente arraigada en la cultura de los mexicanos y se encuentra lejos de modificarse.

Y es que más que concentrarse en la figura materna, el 10 de mayo ha servido como un día de encuentro y convivencia familiar similares a la cena del 24 de diciembre, o incluso el 14 de febrero, reforzado a su vez por la gran carga publicitaria y de consumo donde los comerciantes hallan un respiro a sus ingresos.

Por tal motivo Espejo se dio a la tarea de conversar con algunos ciudadanos y comerciantes con el propósito de saber cómo los “culichis” pasarán este Día de las Madres.

De entrada, el primer cuadro de la ciudad se observó abarrotado más que de costumbre; por un lado los numerosos brigadistas de los partidos políticos con sus banderines y playeras alusivas a sus candidatos se desplegaban sobre la principal avenida de Culiacán.

FOTO: Rolando Carvajal / ESPEJO.

Por el otro, una concentración de colectivos de madres con familiares desaparecidos se plantaban en catedral manifestando que este día no hay nada que celebrar.

Mientras tanto, muchos otros culiacanenses se disponían a hacer las compras especiales de este día o retornaban a sus destinos con las manos ocupadas.

Foto: Josué David Piña / ESPEJO.

Tal es el caso de Esmeralda que esperaba en la esquina de Antonio Rosales y Álvaro Obregón la llegada del camión que la llevaría a su casa, quien cargaba un pastel al lado de su hijo. Comenta que el regalo era para su madre y pasarían la tarde acompañándola en su casa.

Al abordar a la señora Fernanda nos indica que ella primero acudiría al panteón a visitar la tumba de su mamá, la limpiaría para pasar algunas horas junto a su esposo; pero nos señala que para la noche su familia le tiene preparada una cena en su casa.

Foto: Rolando Carvajal / ESPEJO.

También hay quienes antes de reunirse con sus familiares acostumbran comprar ramos de flores o rosas para llevárselas a la virgen o a algún santo en particular. Al echar un vistazo dentro de la Catedral de Culiacán uno puede observar los adornos de este tipo en casa una de las figuras sacras del recinto, mientras otras personas oran por las madres que ya partieron.

Al pasar por la calle Domingo Rubí se da uno cuenta que ahí se desarrolla la principal actividad comercial en torno al festejo del Día de las Madres, la avenida se ha convertido en un corredor colorido adornado por los puestos ambulantes de ramos de rosas y los cientos de pétalos esparcidos sobre la banqueta.

Quien se encontró contento por lo positivo de las ventas es Celso Vázquez, propietario de la florería La Principal, el cual comenta que a su negocio le ha ido excelente este día.

“No hay competencia ahorita para nosotros, nos ha ido muy bien gracias a Dios. A pesar que la flor este año estuvo muy cara, me animé a vender porque este establecimiento está abierto todo el año, es decir, sino terminó de vender este día en la semana será”, explicó.  

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