Ciudadanía

Conflictos vecinales | El perro de la discordia

“Ya me contaron que yo no era la primera persona que mordía y que ya iban unas seis o siete personas que ese perro había mordido”

Era una mañana normal para Brianda, caminaba por su nuevo vecindario en Culiacán para tomar el camión que la llevaría a su trabajo, cuando de repente un perro se acercó a ella y la mordió entre el glúteo y la pierna.

Ella no supo cómo reaccionar, el dolor y el miedo la dejaron pasmada a merced de su atacante canino hasta que una señora que caminaba por esa calle junto a dos niños le ayudó a quitárselo de encima, mientras que el dueño del perro solo miraba la situación sin acercarse a calmar a su animal.

“Iba una señora caminando con unos niños y el perro quiso morder a los niños, pero no pudo porque la señora los jaló, entonces me mordió a mí”, narró.

Al relatar lo sucedido, recuerda que ella no pensó en reclamarle al dueño y tampoco había notado la herida, después de que le quitaron el perro de encima ella se fue caminando, tomó el camión y llegó a su trabajo.

Fue en su trabajo, ya después de que pasara el impacto de la situación, cuando comenzó a sentir dolor, notó que tenía una herida profunda con sangre y le costaba caminar.

Un doctor de su trabajo la revisó, le dijo que tenía que descansar, le recetó medicamento para el dolor y que estuviera pendiente del perro, esto por el temor de que estuviera enfermo de rabia y ella tuviera que ser vacunada. Así que regresó a su casa.

Por la tarde, reflexionando lo que había ocurrido, le pidió a su novio que la acompañara a la casa del dueño del perro para preguntar si el animal estaba vacunado, cosa que era así, pero aún con todo, el dueño no se quiso hacer responsable.

“Ese día fui con el dueño, el dueño prácticamente como si nada, ya me enseñó que el perro sí estaba vacunado contra la rabia y ya, pero no creas que el dueño se hizo responsable de decir te pago el medicamento o eso”, mencionó.

Brianda decidió no meter ninguna denuncia, ya que se imaginaba que ella había sido un caso aislado y que el dueño tendría más cuidado a la próxima. Sin embargo, platicando con sus vecinos, ellos le confesaron que ese perro ya había mordido a varias personas, incluyendo niños, y que habían querido demandar al muchacho, dueño del perro, pero que no habían tenido éxito.

“Después de la mordedura de perro me enteré que justamente, ese perro era el perro conflictivo de la colonia, porque ya me contaron que yo no era la primera persona que mordía y que ya iban unas seis o siete personas que ese perro había mordido”, dijo.

“El dueño no hacía nada, incluso hasta se reía, creo que algunos de los vecinos lo intentaron denunciar para que alguna autoridad de salud se llevara el perro, porque no es la primera vez que es agresivo. Incluso en las noches el dueño deja salir al perro. Los vecinos básicamente le tienen miedo al perro y el dueño no dice nada”, agregó.

Desde entonces, Brianda prefiere dar la vuelta por otra cuadra, a pesar de que tiene que caminar más, esto con tal de no volverse a topar con el perro, del cual tiene una cicatriz para siempre recordarlo.

Este conflicto representa uno de tantos problemas vecinales que se presentan en las colonias del Estado, los cuales según las leyes, también pueden implicar en la participación de las autoridades para su resolución.

LA LEY:

En el caso de los problemas que involucran a animales, como lo es en esta historia, la Ley de Protección a los Animales del Estado de Sinaloa establece las obligaciones y responsabilidades que deben tener los dueños de animales.

Por ejemplo:

ARTÍCULO 19. Está prohibido transitar en lugares públicos con mascotas de temperamento agresivo que no estén controladas por un collar y correa u otros medios que garanticen la seguridad de los transeúntes y sus bienes.

Los Ayuntamientos en el ámbito de su competencia, deberán vigilar que se dé cumplimiento a lo establecido en este artículo.

ARTÍCULO 20. El dueño del animal tiene la responsabilidad de pagar los daños que éste ocasione a terceros. Las indemnizaciones correspondientes serán exigidas mediante el procedimiento que señalen las Leyes aplicables.

ARTÍCULO 30. A los animales domésticos, cuya naturaleza o comportamiento constituya un peligro para la seguridad o salud de las personas, les serán aplicadas las medidas de prevención que establezca la autoridad competente, previa audiencia del propietario de los mismos.

ARTÍCULO 43. Si un animal por negligencia o culpa de su poseedor, deambula sin control en la vía pública, la autoridad tomará las medidas pertinentes para proteger la salud y bienes de las personas, y sancionará al responsable en los términos de esta Ley y demás disposiciones jurídicas aplicables.

ARTÍCULO 54. Toda persona podrá denunciar ante las autoridades competentes, todo hecho, acto u omisión que contravenga a las disposiciones de la presente Ley.

EN CIFRAS:

En México, en los primeros tres meses del año, 1 de cada 3 personas mayores de 18 años reportó que ha enfrentado algún conflicto vecinal, según las cifras de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) 2021 del INEGI.

En lo que se refiere al municipio de Culiacán, al menos el 21% de ciudadanos y ciudadanas mayores de edad han reportado este tipo de incidentes, y la causa principal a nivel nacional es el ruido, seguido de basura tirada o quemada por vecinos, problemas de estacionamiento y problemas relacionados con animales domésticos.

En datos del ENSU se señala que en cuanto a conflictos directos o enfrentamientos el 73.4% fue con vecinos y el 28.1% de los casos fue con desconocidos en la calle. Particularmente en Culiacán, el 76.2% mantuvo algún problema de convivencia vecinal en los primeros tres meses del 2021.

Esta situación puede ocasionar tragedias y situaciones de violencia: de la población nacional que mantuvo algún conflicto el 88.7% tuvo consecuencias: el 53.4% derivó a una plática, el 26.9% terminó en groserías o insultos, el 25.9% en gritos y el 5.6% culminó en golpes.

En Sinaloa, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2020, también del INEGI, las conductas delictivas más detectadas por la población son el consumo de alcohol en la calle, consumo de droga, robos o asaltos frecuentes, disparos y venta de droga. 

AUTORIDADES:

Estos conflictos vecinales no solo cuentan con la intervención de los afectados, sino que al estar enmarcados en las leyes, es obligación de los elementos de seguridad pública el contribuir en la resolución pacífica.

Por ejemplo, en el caso de la historia presentada al principio, según el Bando de Policía y Gobierno del municipio de Culiacán se considera una falta en la seguridad de la población cuando se deja libre a algún animal peligroso.

Artículo 56. Son faltas contra la seguridad de la población, las cuales podrán ser sancionadas con multa de veinte a treinta veces el valor diario de la unidad de medida y actualización, las siguientes:

I. Hacer entrar animales en lugares prohibidos o dejarlos libres en lugares habitados o públicos, con peligro de las personas o sus bienes;

V. Conducir en la vía pública animales peligrosos o bravíos sin permiso de la autoridad municipal o tenerlos en su domicilio sin tomar las precauciones de seguridad para evitar daños a terceros.

Para dar cumplimiento a lo marcado en las leyes sobre la resolución de conflictos, la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPyTM) cuenta con un programa llamado “Programa de Atención Ciudadana” que se implementa en las diferentes colonias y sindicaturas del municipio.

Según un comunicado oficial de esta dependencia: “Mediante el diálogo se puede llegar a la resolución de conflictos vecinales, por ello, ante el reporte de situaciones que generan quejas entre colonos, interviene el personal del Departamento de Prevención de la Policía Municipal Unidad Preventiva”

Para reportar situaciones como estas, se puede llamar al teléfono 6677587600 extensión 11432, del Departamento de Prevención.

DESCONFIANZA:

Sin embargo, así como Brianda y sus vecinos, muchos ciudadanos no buscan el apoyo de las autoridades para solucionar sus problemas vecinales, hay quienes deciden hacer justicia por su propia mano, que en este tipo de situaciones termina siendo la víctima el animal.

Según el INEGI en Culiacán solo el 57.7% de la población mayor de 18 años aseguró durante el primer trimestre del 2021 que la policía municipal le genera confianza. 

Asimismo, según el ENVIPE, en 2019 se denunció solo el 11% de los delitos, por lo tanto, la cifra negra en Sinaloa es de 94.5%, es decir, en los cuales no hubo denuncia o no se inició una carpeta de investigación.

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