Ciudadanía

El rincón prestado de los “inservibles”

En la planta baja hay una recepcionista. A toda visita le pregunta a dónde se dirige y luego le orienta. Las señas no varían mucho: Piso tal. Por todo el pasillo. Hasta el fondo. Oficina tal.

En el Country Courts está el rincón prestado de los “inservibles”. A las 12 del mediodía, con un sol ‘a todo volumen’, ni ganas dan de ver por fuera esa torre de oficinas sobre el bulevar Pedro Infante de Culiacán.

El rincón prestado de los “inservibles” está en el quinto piso. Se puede acceder por escalera o elevador.

En la planta baja hay una recepcionista. A toda visita le pregunta a dónde se dirige y luego le orienta. Las señas no varían mucho: Piso tal. Por todo el pasillo. Hasta el fondo. Oficina tal.

También está un guardia que exige tomar la temperatura. Al visitante le pide pararse bajo un arco de sanitización que automáticamente lanza el rocío, la brisa que limpia del coronavirus. Por último, exige tomar un poco de gel alcoholado.

Piso tal. Por todo el pasillo. Hasta el fondo. Oficina tal. Todo despejado. Y en la oficina 501 está el rincón de los “inservibles”.

Se trata de una pequeña sala juntas prestada para las sesiones de los integrantes del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal y Municipal Anticorrupción.

EL ORIGEN DE LOS INSERVIBLES

El calificativo de “inservibles” salió de boca de la diputada local Flora Isela Miranda. Costosos e inservibles les dijo a los integrantes del CPC durante la sesión del Congreso local el pasado jueves.

Meses antes, la misma Flora Isela Miranda señaló que podrían ser “paleros” del Gobierno. Y desde entonces la relación es de choque, roce.

El tema de fondo es que los integrantes del CPC consideran que las reformas a la Ley de Obras Públicas no deben delegarles funciones y por tanto han interpuesto acciones legales en contra.

Flora Isela Miranda es la presidenta de la Comisión de Obras Públicas del Congreso de Sinaloa y una de las principales promotoras de las modificaciones. “…Todo por no elegir los perfiles adecuados, como sucedió con los costosos e inservibles integrantes del Comité de Participación Ciudadana en funciones”.

Interior del edificio Country Courts. Foto: Espejo.

 LA VOZ DEL RINCÓN

Sergio Avendaño se aparece en el rincón de los “inservibles”. Cumple su segundo año como integrante del CPC. Es uno de ellos. Entra y saluda con los nudillos. Es un abogado que litiga en asuntos contra el Gobierno. Dice no saber por qué de los adjetivos de la diputada.

“Yo no te tengo una respuesta. No sé por qué la diputada (Flora Isela Miranda) se ha ensañado con nosotros. En reuniones su trato es otro. Hay que reconocerlo, nos trata bien. Con respeto. Pero de repente oímos en tribuna esas declaraciones de una diputada a unos ciudadanos donde nos tacha hasta de paleros del Gobierno. Para empezar el gobierno es ella”.

Se hace la pregunta del por qué. Y se responde: ¿porque le hacemos observaciones a su trabajo, porque le estamos diciendo que su trabajo fue ineficiente? ¿Por eso somos inservibles, costosos?

Sergio Avendaño asegura que cada integrante del CPC gana 56 mil pesos mensuales de honorarios. Honorarios, no sueldo, aclara, y por lo tanto no son funcionarios públicos sino una especie de proveedor externo del Gobierno.

Sobre el rincón dice que el CPC no tiene un espacio donde sesionar. Él presta esa sala de juntas que la administración del Country Courts le facilita por arrendar su despacho.

“Estas oficinas yo las rento. Este es mi despacho. Soy un abogado. Me dedico al litigio. Litigo asuntos, la mayoría, contra el Gobierno del Estado porque mi especialidad es combatir actos de autoridad. Tengo mi despacho en este edificio. Pago mi renta (7 mil pesos mensuales) desde antes que estuviera en el CPC. Yo facilito (la sala de juntas).

Cinco pasos abajo del rincón de los “inservibles”, afuera, sobre el bulevar Pedro Infante, el sol calienta a cuaquiera.

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