Bienestar

Red flags: ¿Qué tan tóxica es tu relación?

Aunque al principio de una relación puede ser muy difícil detectar actitudes ‘toxicas’ de parte del agresor, siempre existen banderas de alerta que te pueden ayudar a prevenir escenarios de violencia.

Los vínculos afectivos pueden ser complejos de describir, ya sean familiares, entre amigos o en una relación de pareja. Existen comportamientos y actitudes que delimitan la supervivencia de estos acuerdos y su desarrollo a través del tiempo.

En el caso de las parejas puede ser más evidente detectar situaciones que propicien escenarios de riesgo de violencia, ya que existen indicadores que son más fáciles de detectar que en estructuras complejas como la familia, o de menos arraigo, como en las amistades.

Una relación tóxica puede afectar de manera drástica la personalidad de quien se convierte en víctima de las agresiones verbales o físicas por parte de su pareja. R&A Psicólogos señalan que una relación se puede tornar tóxica en el momento en que una de las partes toma ventaja de la otra, obteniendo más beneficios para el miembro dominante de dicho vínculo.

Las banderas rojas

“En toda negociación tenemos que asumir que hay que hacer concesiones, pero también tenemos que tener claros cuáles son nuestros puntos innegociables, es decir, aquellos que no están sujetos a discusión. Estas serían las banderas rojas, más allá de las cuales no estamos dispuestos a que la otra parte gane terreno” explica el psicólogo Rafael San Román.

La psicóloga y educadora sexual, Angie Arellano señala que en la mayoría de casos registrados el perfil de la agresora o el agresor suele ser narcisista y de manipulación.

‘Por lo regular estas personas buscan la idealización, hacerte creer que tus gustos son sus mismos gustos o que son sumamente especiales’ comenta.

Las red flags mas tangibles para detectar las formas de violencia que dan origen a una relación tóxica son:

  • Control y manipulación: Un agresor buscará tener dominio del  tiempo, influencia sobre sus otras relaciones y noción de los lugares que visita su víctima.
  • Inducción a la culpa: Buscar que una de las partes de la pareja tenga sentimientosde culpa sobre acciones del pasado para ejercer control y dominar emocionalmente.
  • Menosprecio: Regularmente comienza de manera ‘inofensiva’ a través del humor o las bromas, emitiendo juicios sobre las cualidades, competencias o la personalidad del otro.
  • Dependencia: Se da cuando una de las partes busca condicionar a la otra, a partir de acciones o actitudes, el chantaje y los cambios de humor repentinos, son propios de este foco rojo.
  • Posesión: Los celos por parte del agresor buscarán alejar a la víctima de su círculo de personas más cercano, ya sea de la familia o  de sus amigos, haciéndole creer que nadie más tiene interés en sus emociones.

No basta con terminar una relación toxica

No importa si es un noviazgo o un matrimonio, una relación tóxica tiene afectaciones severas en la salud emocional de la parte dominada, llegando a generar trastornos como estrés postraumático, ansiedad, depresión, insomnio y baja autoestima.

Este tipo de relaciones puede afectar tanto a hombres como a mujeres, pero la mayoría de las investigaciones sociales revelan que existen un grupo más vulnerado por la violencia afectiva de parejas.

‘Las mujeres son más propensas a ser  víctimas de la violencia en una relación, estadísticamente somos más afectadas’, afirma Arellano.

La última encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), de 2016, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), da cuenta de cómo el 43.9% de las mujeres de 15 años o más ha sufrido algún tipo de violencia por parte de sus parejas a lo largo de sus relaciones. La violencia emocional es la más común de estas agresiones (40.1%); seguida de la violencia económica (20.9%); la física (17.9%) y la sexual (6.5%).

La intervención

Es casi imposible pedirle a una persona que abandone sin más una relación tóxica, principalmente por la forma en que opera la parte agresora. Angie Arellano asegura que existen protocolos de atención psicológica, física y si es necesario legal, para atender a víctimas de violencia en una relación de pareja.

Al termino de cualquier tipo de relación, sea considerada tóxica o no, es importante asegurarse de que todo está en orden con nuestra salud emocional, por lo que es recomendable acudir a un experto que brinde apoyo psicológico profesional.

Brindar acompañamiento a una persona inmersa en una relación tóxica, puede ser la clave para evitar situaciones de riesgo, teniendo en cuenta que existen instituciones que dan seguimiento puntual a los casos de violencia de pareja que pueden poner en riesgo la integridad de la persona afectada.

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