Vialidad

A la defensiva | La ‘misión imposible’ de aprender a manejar en Culiacán

La mayoría de los culichis tienen anécdotas al volante: algún conductor imprudente se brincó el semáforo, algún peatón se atravesó, alguien tomó una calle en sentido contrario, etcétera.

Clara tiene 31 años, y hasta hace apenas unos meses decidió aprender a manejar. Pero no por gusto, sino que fue una exigencia que le hicieron en el trabajo para poder cumplir sus funciones. Para ella no ha sido una experiencia agradable, “la mayoría de los conductores en Culiacán manejan apresurados y me he dado cuenta que en ocasiones no respetan los señalamientos”, evalúa.

Ella decidió tomar un curso de manejo para aprender con alguien experto en el tema. Comentó que siempre había tenido miedo de aprender, pero tuvo que hacerlo, más porque ahora tiene una bebé, y si surge una emergencia quiere estar preparada.

Una vez terminado el curso, duró como dos semanas practicando para poder sentir confianza de andar sola en el auto por las calles de Culiacán, ya que en varias ocasiones ha estado a punto de tener accidentes debido a la imprudencia de otros conductores.

Una historia similar es la de Fernando, que debido al temor de tener un accidente vial por culpa de la imprudencia de otros conductores ha preferido dejar de manejar.

Actualmente tiene 28 años, aunque tenía 21 cuando aprendió a manejar “por si había alguna emergencia”. Para él no fue tan difícil al principio porque acudió directamente a una escuela de manejo; sin embargo, poco a poco fue notando que sin importar que él siguiera todas las señales de tránsito, los demás no lo hacían.

“Uno intenta manejar como lo enseñan en la autoescuela, pero mucha gente que aprende por su cuenta no sabe lo básico, y entonces hay que manejar a la defensiva”, mencionó.

Un día, narró, iba a cambiarse de carril en un bulevar, pero al formarse llegó otro carro por la derecha, en segunda fila y se metió, y como estorbaba toda la visibilidad, Fernando casi chocó.

“Me enojé por que no basta con saber manejar bien, los accidentes van a ocurrir siempre por la persona que comete imprudencias, además ya hoy en día ni tránsitos hay en la ciudad. No me gusta porque la gente no respeta las reglas de tránsito, rebasan por la derecha, tampoco respetan la distancia entre carro y carro, y tampoco de decirles algo por quien sabe con quién te estas metiendo”, dijo.

Con esa experiencia y otras más que le ocurrieron prefirió dejar de manejar y mejor transportarse en camiones, taxis o por medio de aplicaciones.

La mayoría de los culichis tienen este tipo de anécdotas al volante, algún conductor imprudente se brincó el semáforo, algún peatón se atravesó, alguien tomó una calle en sentido contrario, etcétera.

La verdad es que manejar en Culiacán no es fácil, para muchas personas puede suponer un reto, sin mencionar que existe una fobia llamada amaxofobia, que es miedo a conducir.

Y aunque no se trata de minimizar algunas deficiencias en la infraestructura vial de la ciudad, la realidad es que la mayoría de los siniestros viales suelen ocurrir porque los y las automovilistas no respetan el reglamento de tránsito.

CULIACÁN Y SUS SINIESTROS VIALES

En cifras de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPyTM), actualmente hay un aumento del 49% de accidentes viales en lo que va del año, con un incremento del 24% de personas lesionadas y un 9% de aumento en personas fallecidas, 61 de enero a la fecha, mientras que el año pasado, se habían registrado 56.

Pánfilo Antonio Díaz Juárez, director de Vialidad y Tránsito Municipal, informó que las causas principales de siniestros viales en la ciudad es la invación de carril, velocidad inmoderada y no ceder el paso al peatón.

En cuanto a las edades, dijo que los involucrados en estos accidentes, la mayoría son jóvenes mayores de 18 años, ya que no tienen tanta precaución al manejar.

Díaz Juárez señaló que al sacar la licencia de conducir las personas deben tener conocimiento de la Ley de Movilidad; sin embargo, muchas veces los conductores de Culiacán son irresponsables y agresivos, por lo que no se dan cuenta que la vida de otros también es su responsabilidad.

“Nos damos cuenta que en Culiacán los conductores no miden la responsabilidad y su comportamiento agresivo al conducir. El vehículo automotor no se da cuenta de que al conducir el vehículo tiene la vida de otra persona, y en el día a día nos damos cuenta que el incremento de vehículos no es un lujo, es una necesidad”, dijo.

“El conductor difícilmente cede el paso, rebasa los límites de velocidad, no respeta la luz roja de semáforo, es una problemática grave que por eso ocurren los accidentes viales, por eso queremos que jueguen un papel muy importante sociedad y gobierno”, agregó.

Léase: Isleta vial se convertirá en crucero completo, revela Estrada Ferreiro

OBRAS PARA EDUCAR

Cabe resaltar que, según una medición de la asociación Sin Tráfico, la contingencia vial en Culiacán llega a costar hasta 179 millones de pesos al año, sin mencionar la pérdida de tiempo.

Y aunque existen ciudades más conflictivas cuando de manejar se trata, Culiacán no se queda atrás, obligando a las autoridades a incrementar la cantidad de obras restrictivas, un ejemplo de ello es la isleta vial colocada por el puente Juárez, ubicada en el cruce de la calle Xicoténcatl y el Malecón Niños Héroes, la cual fue instalada con la finalidad de disminuir la cantidad de siniestros viales que se presentaban debido a la imprudencia de las y los conductores.

Asimismo, se han instalado otras obras para favorecer la movilidad de los peatones en lugares donde ocurrían múltiples accidentes derivado de la falta de educación al volante, obras conocidas como cruces seguros.

Para más información: Puentes antipeatonales | La lucha por priorizar la movilidad del peatón

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