Salud

Pandemia y memoria | La importancia de no olvidar tiempos de crisis

“Cada 10 años está existiendo la presencia de un nuevo virus, o virus ya conocidos que vuelven a reemerger”, sostiene el epidemiólogo Juan Carlos Navarro Guerrero

Ilustración: @machateo

Ilustración: @machateo

“Debemos practicar medidas preventivas para disminuir la propagación del contagio como son el lavarse frecuentemente las manos, taparse la boca al toser o estornudar con un pañuelo, y si no pueden hacerlo así, taparse la parte interna del brazo. No saludar de beso o de mano, no acudir a lugares concurridos, especialmente áreas que sean cerradas o con muy poca ventilación; y si se tiene que hacer entonces utilizar el cubrebocas”, así se pronunciaba el presidente Felipe Calderón en un mensaje televisado en mayo de 2009 al oficializar la emergencia sanitaria en México provocada por la aparición de un nuevo virus.

Semanas antes algunos casos principalmente en México y Estados Unidos fueron identificados por la Organización Mundial de la Salud como una nueva cepa de H1N1.

Con los días la administración de ese sexenio exhortaba a la población no salir de sus casas para evitar la propagación de contagios al mismo tiempo que suspendía clases en todos los niveles educativos.

Para 2010 los brotes epidemiológicos del virus H1N1 se había domado en México  con un saldo de poco más de mil personas, pero ¿Qué lecciones dejó esta última crisis sanitaria que por momentos parece olvidarse en un país con 237 mil 626 decesos confirmados por el virus Sars-CoV-2?

Con esta experiencia muchos podrían pensar que los mexicanos se acostumbrarían a llevar cubrebocas y lavarse las manos con gel antibacterial a cada rato como enseñanzas e inicios de una nueva cultura de la prevención sanitaria.

Desafortunadamente sobresalió de nueva cuenta la percepción que las pestes son temas de la historia, pero en la época moderna vinieron el ébola, la gripe aviar, el zika, el chikungunya, el VIH y ahora el nuevo coronavirus ha hecho de palabras que parecían sacadas de un episodio medieval otra vez una realidad, como es cuarentena.

Al respecto, algunos historiadores consideran que las leyes de la Historia se establecen y rigen mediante patrones cíclicos.

Es decir, consideran que la historia no avanza de manera lineal empujada simplemente por el progreso de la humanidad sino, por el contrario, lo hace en forma de acontecimientos o ciclos que se repiten. Lo que implicaría siempre avances y retrocesos.

Para el epidemiólogo Juan Carlos Navarro Guerrero a medida que pasa el tiempo la humanidad se ha encontrado con una serie de epidemias por procesos virales, explicándolo como una mutación natural de los virus en el planeta.

“Cada 10 años está existiendo la presencia de un nuevo virus, o virus ya conocidos que vuelven a reemerger. Si tenemos el patrón de que cada década existe una nueva patología, muy seguramente para el año 2030, quizás, tengamos una nueva amenaza. Para ello, lo mejor es la cultura de la prevención”, sostiene.

Pero esto último no proliferó con la experiencia vivida tras la pandemia de H1N1, donde las medidas preventivas de aquellos años siguen vigentes, sin embargo, la población obvió tales prácticas sanitarias. La indiferencia fue tal que a los 4 ó 5 años después la emergencia las personas, en su mayoría, dejaron de aplicarse la vacuna contra ese virus.

Muchas veces cuando la humanidad pasa por tiempos turbulentos o de amenaza, la mejor manera de sobrellevar episodios traumáticos es el olvido.

En ese sentido, ¿Podemos considerar la epidemia de H1N1 un caso emblemático para ver lo que ocurre cuando la sociedad se sumerge en el olvido? El doctor Navarro confirma lo anterior dando un ejemplo contundente, el que muchos de los tratamientos médicos para el covid no estén al alcance de grandes sectores de la población, pero que pudieron haberse evitado simplemente siguiendo las medidas preventivas; “algo que hemos estado olvidando”, reitera.

Una pandemia va durar el tiempo que siga existiendo una exposición a un factor de riesgo o a un objeto contaminante; ahí es cuando se presenta la cadena de transmisión o la cadena de contagio. En ese sentido una epidemia puede durar muchísimo tiempo; la epidemia europea de la peste bubónica duro casi 40 años. Entonces cuánto tiempo puede durar esto; 2 ó 3 años más o hasta que la población haya tenido la inmunidad de rebaño. Pero mientras que sigan existiendo nuevas variantes de covid, esto va hacer el cuento de nunca acabar. Lo mejor del mundo es seguir con nuestras medidas preventivas”, repite hasta el cansancio el especialista.

El epidemiólogo opina que es fundamental recuperar la memoria de lo vivido. En su práctica profesional, por ejemplo, relata que en este momento hay una memoria en la población que nos recuerda que así como está muriendo gente por Covid-19, también lo hubo por H1N1 con los casos de neumonía atípica. Casos que él conoció por primera vez en ese momento y que volvió a toparse con ellos en la presente crisis sanitaria.

“Pero que en esta ocasión ya no son por influenza, sino por covid y que siguen matando muchas personas por seguir con las fiestas y no adoptar el distanciamiento social; incluso por personas que no creen en la vacunación”, comenta.

Sobre esto último, el doctor Navarro ilustra con un argumento empírico sobre los beneficios de la vacunación a quienes no creen en ella: los hospitales se están llenando más de aquellas personas que no se han vacunado, especificando que muchos de ellos son porque no les ha llegado su tiempo de vacunación.

“Por otro lado, como médico y epidemiólogo clínico te lo digo, estamos observando pacientes que llegan a los hospitales vacunados, pero que realmente no pasan de un catarro o una neumonía leve y que posiblemente no tengan una complicación más adelante. Esto se debe a la vacunación”, explica.

Entre las múltiples adversidades derivados de la actual pandemia de Covid-19, como sociedad también debemos priorizar que el virus no nos dañe la memoria. Es necesario crear conciencia a través de la memoria histórica, y en ese sentido, alertar el peligro de la indiferencia.

El coronavirus seguramente será una crisis superable para el devenir de la humanidad, pero hay que trabajar para eso como sociedad. Si para algo puede servir la historia, es para perder la ingenuidad de considerarnos invencibles y de considerar nuestros éxitos inalterables.

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas

    Reporte Espejo