Gobierno

Los de abajo no aplauden

Las personas aquí presentes eran invitadas de honor por el PRI. No se les ofreció más que venir en camiones, una botella de agua y unas banderas mexicanas.

En el anuncio se lee: A las 8 de la noche habrá fiesta para conmemorar el movimiento de independencia. Parece que pocos lo leyeron. Alrededor del Palacio de Gobierno había un fortín hecho por militares y policías que no dejaban entrar ni un respiro.

Tuvieron poco, casi nada de trabajo. No hubo quién se acercara a preguntar si no era de la prensa. Quizás fue la pandemia de Covid-19 por la que han muerto 8 mil 337 personas, según el último reporte sanitario. O quizás no. En las calles alrededor del edificio había familias enteras con fiestas justificadas por la costumbre escolar de un patriotismo sin mayor motivo que el de reunir a los seres queridos, los que aún quedan después del desastre viral.

En la explanada del Palacio de Gobierno, sin embargo, había un trío de cantantes para una treintena de personas sentadas como público entre las 500 sillas disponibles, aunque no eran mas que técnicos de sonido y fotógrafos.

De pronto comenzó a llegar el público en tandas y un par de personas las acomodaban de una forma ensayada. Unos aquí, otros allá, todas alejadas, sin romper filas y sin oposición.

Ahí una mujer de nombre Claudia, contenta por volver al Palacio después de 25 años de duelo.

Desde que mi esposo murió no venía“, dijo la mujer con los pómulos que saltaban de su cubrebocas para mostrar su alegría.

Eso nos hace falta a la gente mayor, la fiesta“, decía quien dijo vivir en Bachigualato, “Yo me pegué porque me invitaron y como no tenía nada qué hacer, me vine”.

Todas las personas sentadas aquí fueron invitadas y traídas en camiones.

Nos dijo Julio Osuna“, dijo otra mujer de nombre Ana, “somos del subcomité 23 de Aguaruto“.

Las personas aquí presentes eran invitadas de honor por el PRI. No se les ofreció más que venir en camiones, una botella de agua y unas banderas mexicanas.

Las de la colonia Progreso llegaron con Martina. Las de la colonia Alameda con Ernestina. De la Simón Bolivar con Blanquita. Del Vallado con Lupita. Los de la Rafael Buelna con Marielos. Las de la colonia Miguel de la Madrid y Nueva Galicia con José.

Líderes de colonia que en los días de elecciones trabajan invitando a salir a votar. Todas contratadas por Julio Osuna, el presidente del PRI en Culiacán.

“Es la única manera de hacer que viniera la gente de forma ordenada, pidiéndole un favor a alguien“, dijo un funcionario desde el balcón donde llegaría Quirino Ordaz Coppel a gritar los vivas que conmemoran el inicio de la independencia de México en 1810, lo hizo acompañado de Rubén Rocha Moya, el morenista que lo sucederá en noviembre.

Esta es la última efeméride que celebrará el priista mimado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien le ofreció un puesto diplomático en España para curar las relaciones, aunque al mismo PRI le molestara públicamente y la sociedad de diplomáticos en México expresara su rechazo con cartas y comunicados.

Ordaz Coppel sonrió, tomó el guión sin chistar y empezó a gritar hacia las 500 personas sentadas en filas.

Vivan Josefa Ortiz de Domínguez
Viva Allende
Viva Aldama
Viva Galeana
Viva Matamoros
Viva Guerrero
Viva la independencia nacional
Viva México
Viva México
Viva México
Viva Sinaloa
Puro Sinaloa

En el balcón había unas 100 personas amontonadas, casi todas empresarias, políticas y familiares de estas aplaudiendo y gritando los vivas.

Abajo nadie gritó ni aplaudió

Luego 13 campanadas y fuegos artificiales.

Arriba todo era glamour, una pasarela llena de fotografías, sonrisas, poses y entrevistas con los destellos como fondo espectacular, mientras que para los de abajo era la señal para que se fueran discretamente de la fiesta que comenzó a las 8 y que en el balcón seguía su curso.

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