Política

Morena debe cumplir en Sinaloa lo que antes exigía: el Legislativo es contrapeso del Ejecutivo

Morena debe cumplir en Sinaloa lo que antes exigía: el Legislativo es contrapeso del Ejecutivo.

La integración de las Comisiones del Congreso del Estado con base a intereses de grupos políticos cuando debiera estar sustentada en las capacidades de los diputados para conducir dichas áreas parlamentarias, constituye el primer síntoma de la pérdida de contrapesos en la recién instalada 64 Legislatura en un escenario donde de por sí la sana independencia entre los poderes constitucionales está en duda por la mayoría que tienen el Movimiento Regeneración Nacional y el Partido Sinaloense que en alianza llevaron a Rubén Rocha Moya al Gobierno de Sinaloa.

Las tres posiciones legislativas de mayor importancia fueron canjeadas como estampillas de álbum de trivialidades entre las fuerzas partidistas predominantes.

La presidencia de la Mesa Directiva se le otorgó al PAS, el liderazgo de la Junta de Coordinación Política a Morena y la Comisión de Fiscalización, cuya tarea consiste en revisar las cuentas de los gobiernos estatal y municipales, se le cedió al Partido Revolucionario Institucional.

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El reparto discrecional de la Cámara local está lejos de la transformación que Morena, el partido que dominará en el Ejecutivo, Legislativo y Judicial, ofreció durante el reciente proceso electoral. Es verdad que la práctica política así ha sido durante gobiernos priistas y panistas e igualmente es cierto que el cambio prometido por Morena obedeció a la urgencia de ganar los votos mas no a la vocación o voluntad por reformar prácticas que hartaron a los sufragantes que hicieron lo que les corresponde durante los comicios.

En este sentido, la organización civil Iniciativa Sinaloa refrendó la exigencia ciudadana de que el Congreso del Estado se asuma como contrapeso del Poder Ejecutivo, al margen de las mayorías y minorías legislativas que lo integran. Deben definir los asambleístas, según Marlén León Fontes, directora de IS, “si realmente van a hacer una legislatura o un grupo parlamentario que esté a favor de las irregularidades asociadas a anticorrupción o desvío de recursos que se puedan encontrar, o bien si van a hacer una legislatura o grupo parlamentario que se dedique a estar denunciando aquellos actos que se hayan cometido de manera irregular, independientemente que sea el partido que está en el gobierno o que les sea afín”.

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El debilitamiento del régimen constitucional de contrapesos es igual, o quizá peor, que el de los tiempos del dominio absoluto de los gobiernos del PRI, sumisión al Ejecutivo de los entes Legislativo y Judicial que la entonces oposición de izquierda denunciaba como el peor de los males del sistema democrático mexicano. Entonces aquí no cabe la amnesia política: una vez en los altos cargos de elección popular, Morena debe honrar la palabra de fortalecer y utilizar la autonomía institucional como equilibrio indispensable entre poderes.

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