Ciudadanía

El policía que murió en cumplimiento del deber: enseñanzas, deficiencias e indiferencias

El sacrificio de Humberto Nieblas Zavala puede ser un buen punto de partida para escuchar a la policía preventiva y crecer desde sus planteamientos las oportunidades de protección a la ciudadanía.

El suceso violento en el que perdió la vida Humberto Nieblas Zavala, integrante del escuadrón de motociclistas de la policía de Culiacán, al frustrar un intento de asalto a comerciantes del malecón nuevo, trae a la conversación pública la necesidad de fortalecer a las corporaciones preventivas en lo táctico, equipamiento, remuneraciones y seguridad social, cuestiones en las cuales los gobiernos municipales les quedan debiendo mucho.

Perder la vida en el cumplimiento del deber es la máxima ofrenda que los policías le brindan a la sociedad y aunque este tipo de situaciones deben evitarse con la mejor habilitación posible para hacerle frente a la delincuencia, al momento de ocurrir aportan un cúmulo de información sobre deficiencias, abandonos y decisiones erróneas de autoridades que desalientan a los elementos que ven caer a sus compañeros de trabajo sin contar con el amparo para ellos ni para sus familias.

Una muestra de la inconsciencia de los gobiernos municipales ante la labor policial es la larga lucha que ex elementos de seguridad pública libran en Culiacán para exigir que el alcalde les pague completo el finiquito por jubilación, a lo cual se ha negado Jesús Estrada Ferreiro. En otros municipios a los elementos policiales se les utiliza como servidumbre de funcionarios o son subordinados a la Guardia Nacional que igual les da trato de mandaderos, restándole fuerza a la tarea de anticipación a los delitos.

LEE MÁS: Policías jubilados continúan su lucha por una jubilación digna

Reponerles la dignidad y certidumbre a los trabajadores de la seguridad pública municipal con salario, armamento, adiestramiento y pensiones justas ayudará a que los ciudadanos cuenten con el servicio de guardianes dispuestos a defenderlos, siempre y cuando reciban la atención y el respeto que merecen.

El sacrificio de Humberto Nieblas Zavala puede ser un buen punto de partida para escuchar a la policía preventiva y crecer desde sus planteamientos las oportunidades de protección a la ciudadanía.

Otras moralejas tienen que ver con la libre movilización de personas que portan armas de fuego, la ausencia de operativos para proteger las diferentes zonas de las ciudades, el deficiente trabajo en equipo de las policías y la fallida reacción inmediata ante hechos de violencia como el que privó de la vida al agente de 39 años de edad y con 12 años de servicio en la DSPyTM de Culiacán. Ojalá que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública tome nota de las enseñanzas que deja el sacrificio de un policía.

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas

    Reporte Espejo