Ecología

Letras Sustentables | Bienvenido el 2022. El año de la reconciliación ambiental

Hagamos de este 2022 el año de la reconciliación ambiental con el planeta tierra. Es el único.

FOTO: David Yan

FOTO: David Yan

Como cada año la lista de buenos deseos y propósitos es a principios de enero y conforme pasan los meses podemos ver si se cumplen o no. Por ejemplo, el año pasado por cuestiones de salud me propuse perder unos kilos de más, es por ello por lo que tuve que levantarme más temprano para hacer ejercicio y ponerme a dieta. Lo logré, perdimos como 20 kilos en once meses pero para diciembre encontré como diez de ellos. Aún no me explico qué fue lo que pasó, pero de que los encontré los encontré y en un descuido puede que en los últimos días de lo que va del 2022 ya me haya encontrado con otros tres más.

Ahora en la renovación de esos buenos deseos también los debemos de hacer pero con el planeta. Año con año se ponen metas globales para detener esto o este o aquel o uno nuevo de los múltiples problemas ambientales que enfrenta y “otro año que queda atrás” y seguimos con esas incumplidas promesas.

LEE MÁS: Letras Sustentables | Los tiburones y sus parientes están en peligro

Hoy en los primeros siete días de este naciente 2022 podemos ver que los problemas ambientales del finalizado 2021 aún se encuentran vigentes y quizá la cauda de estos aumentó. El covid-19 y las nuevas variantes probablemente paliaron o detuvieron algunos de ellos, pero no fue por el esfuerzo comunal o por las políticas públicas que implementaron los diferentes gobiernos. Fue porque ya tenemos dos años encerrados o parcialmente encerrados y tristemente, en los últimos días “dándole vuelo a la hilacha” como diría mi mamá Came, para subirnos de nuevo en una nueva ola de contagios, que más que “nueva ola” parece un sempiterno oleaje del que nunca nos vamos a bajar.

LEE MÁS: Letras Sustentables | El Proyecto de “The Ocean Clean Up” de Boyan Slat

Aún y cuando no se quiera seguir con estas noticas agoreras el espejo refleja que estas continúan y como el covid-19 parece que llegaron para quedarse. El covid podría tener solución, le apostamos a la ciencia para que eventualmente desarrollen los medicamentos pertinentes para seguir en la farra, y que eventualmente “sea otra gripe más”.

Ahora aterricemos en los problemas ambientales.

Por ejemplo, nos hemos quedado cortos en el tema de la contaminación de aire. Los niveles de contaminantes, aún y cuando disminuyeron un poco por el ya mencionado aislamiento que tuvimos, siguen o seguirán al alza. Año con año la polución del aire por partículas suspendidas, dióxido de nitrógeno (NO2) y el ozono troposférico (O3) aumentan las muescas o cuota para convertirse en una enfermedad silenciosa causal de más de nueve millones de fallecimientos al año. Estos tres “contaminantes urbanos” se asocian directamente a las emisiones de vehículos de combustión interna, son pues enfermedades urbanas que se acentúan con las altas temperaturas. ¿Cuántos de estos 9 millones son sinaloenses? Si nos queremos enfocar a lo local es muy probable que no lo sepamos, al menos yo no los encontré. Pero, desafortunadamente, las condiciones ambientales son propicias para la generación de este tipo de contaminantes: altas concentraciones de vehículos automotores en el centro de las ciudades y altas temperaturas, especialmente durante el verano. La combinación perfecta para este letal coctel atmosférico.

Otro más que nos espera son los incrementos de tormentas o ciclones. En los últimos 50 años han sido 270 ciclones tropicales los que han impactado las costas mexicanas. Anualmente, se generan entre cuatro a 19 de ellos en el atlántico mientras que para el pacífico hablamos de seis a 24. Aclarando que no todos impactan en el territorio. Es de esperarse un incremento en el número de ellos en el futuro, acompañados de una mayor intensidad y fuerza. Esto se atribuye al cambio climático y el calentamiento de la superficie de los océanos.

Muchos temas ambientales se encuentran en la palestra. El listado de estos incluye los ya mencionados y que parecen refritos. Es triste el mencionarlos como refritos, pero desafortunadamente es la realidad. No podemos posponer o echar en saco roto las acciones y actividades que se puedan realizar desde cada una de nuestras trincheras para paliar estos problemas.

Coordinar esfuerzos entre sociedad y gobierno es prioritario.

Hagamos de este 2022 el año de la reconciliación ambiental con el planeta tierra. Es el único. Tal parece que nos empeñamos en mantener una permanente guerra: humanos en contra del planeta. De ser así la derrota es inminente para la especie humana, aún tenemos tiempo de levantar el pañuelo blanco.

FOTO: David Yan

Saludos a todos y que venga lo mejor en el 2022 para todos.

Por cierto el martes ajusto 57.

[email protected].mx
https://aaves.com.mx/

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas

    Reporte Espejo