Cultura

“Queremos que se hable diferente sobre Culiacán”: Alonso Ramírez, un mercadólogo a cultura

Alonso Ramírez asegura que pondrá a la cultura en la canasta básica de los culiacanenses

La llegada de Juan de Dios Gámez Mendívil, ahijado del gobernador, a la alcaldía de Culiacán ha generado diversos cambios en el gabinete municipal. Entre las áreas que han presentado movimientos se encuentran la secretaría de Seguridad Pública, la secretaría del Ayuntamiento, la dirección del DIF Municipal, la dirección de Comunicación Social, Tesorería y más recientemente en el Instituto Municipal de Cultura de Culiacán (IMCC).

A través de un breve comunicado, este viernes el Ayuntamiento de Culiacán anunció la toma de protesta a Alonso Ramírez Reyes, como nuevo director de cultura municipal. Esto en relevo a Minerva Solano, quién a finales del 2018 salió de la dirección del Museo de Arte de Sinaloa (Masin) para sumarse a la administración de Jesús Estrada Ferreiro como encargada de la política cultural del municipio.

Anteriormente, Ramírez Reyes también formó parte de la administración de Estrada Ferreiro como director del Instituto Municipal de la Juventud (IMJU), donde a su llegada denunció que el instituto solo había sido usado de manera clientelar y que este fue entregado desmantelado; más tarde, a finales del 2020, el funcionario dejó la dirección del IMJU para buscar la candidatura a la alcaldía de Culiacán.

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Entre su hoja de vida podemos mencionar que Ramírez Reyes es hijo del ex presidente nacional de Morena, Alonso Ramírez Cuéllar, nació en Culiacán en 1990 y estudio secundaria y preparatoria en el colegio SEBEC. Más tarde se licenció en Mercadotecnia en la Universidad Tec Milenio y estudió un Master en Comunicación Política en Barcelona España. Su tesis fue sobre el tema de marca-ciudad o city/marketing.

En el 2016 se acerca a Jesús Estrada Ferreiro, quien lo incorpora a su equipo en el área de comunicación para las campañas electorales de ese año. Posteriormente regresa a España para buscar estudios de doctorado; sin embargo, estando allá, es convocado por Morena para para llevar la tarea de comunicación social dentro del partido en donde participó en labores como la conformación de los comités vecinales.

En cuanto a su trayectoria cultural, cabe destacar que Ramírez Reyes es también músico y formó parte de agrupaciones del género norteño.

La llegada de Alonso Ramírez a cultura municipal, indica el funcionario, se da luego de que él mismo platicara ‘en lo corto’ con el alcalde Gámez Mendívil sobre “la importancia de utilizar a la cultura como una herramienta de construcción de paz”.

En este sentido, uno de los grandes retos que el político asume en su nueva responsabilidad es que la administración de Gámez Mendívil sea “el inicio del fin de la narcocultura en Culiacán”.

Para esto, el experto en temas de mercadotecnia y comunicación política, dijo que convocará no solo a artistas y agentes culturales, sino también a medios de comunicación con el objetivo de cambiar la narrativa que se tiene sobre el municipio.

“Queremos que el exterior hable temas diferentes sobre Culiacán, cambiar la narrativa que se tiene de Culiacán, tanto en el exterior como en el interior”, reconoce.

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“También lo que se consume por medio de las redes sociales está afectando a los jóvenes, los contenidos que hay, muchos contenidos los hacen con el fin de que personas de otras partes del país, del mundo, piensen que en Culiacán únicamente reina la narcocultura”, añade.

Ramírez Reyes reconoce que el viejo reto de cambiar la narrativa de la narcocultura (una narrativa cultural con fuertes cimentaciones en el crimen organizado y en el día a día de los culiacanenses) no es una tarea fácil; pero asegura contar con las ideas y los recursos necesarios para, a través del arte y la cultura, ir sembrando esas semillas que ayuden al municipio a superar su dolorosa realidad social.

Cultura a la canasta básica

Es en este sentido que el funcionario destacó su estrategia: “Queremos poner a la cultura en la canasta básica de los culiacanenses”.

“Así como tenemos la tortilla, la leche, el pan — añadió — pues que todos los días los jóvenes, los niños puedan tener acercamiento con una expresión artística en su colonia, en sus comunidades, porque entendemos el arte como una necesidad básica del ser humano. Sin el arte hay desviaciones de conductas”.

“Entonces cuando un joven, un niño interioriza un poema, o lee o canta o baila, pues estamos ganándole terreno a estas organizaciones que se han ido creando que nos han desviado muchos jóvenes”.

Seguimiento al trabajo de Solano

En cuanto al trabajo realizado por la anterior directora, Minerva Solano, Ramírez Reyes indicó que ya se ha reunido con ella para revisar los proyectos que se tenían en puerta, así como pedirle que se mantenga cercana con el fin de que pueda seguir asesorando al instituto.

Yo a Minerva la respeto mucho, es una persona con una gran trayectoria, mucha experiencia, una gran capacidad y sobre todo que hizo una gran labor frente al instituto municipal de cultura… y que ese proyecto que ella implementó continue porque se rescataron muchos espacios en sindicaturas, en actividades culturales aquí en la ciudad. Ha hecho un gran trabajo; sin embargo, nosotros queremos reorientar este trabajo cultural para que sea una herramienta de construcción de paz”.

“Hacia allá vamos a orientar todo nuestro esfuerzo, a que Culiacán salga de las 50 ciudades más peligrosas del mundo, que se cambie la narrativa tanto en el interior como en el exterior, y que haya un gran movimiento de expresión cultural en todo el municipio”, puntualizó.

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