Economía

Precio de viviendas se salió de control en Culiacán, reconoce Rocha Moya

El gobernador de Sinaloa se comprometió a revisar el tema de incremento en costos de vivienda en Culiacán

En Culiacán es difícil comprar vivienda a bajo costo, la demanda supera a la oferta, pues las desarrolladoras han preferido construir y vender casas y departamentos fuera de los salarios promedios de los sinaloenses, un tema, que de acuerdo con Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, se salió de control.

“No se ha tenido control y ha sido muy difícil comprar. Voy a revisarlo”, señaló el mandatario en conferencia de prensa.

En Revista ESPEJO se realizó una investigación, cuyos hallazgos revelan que la vivienda en Culiacán se ha encarecido en los últimos 10 años por razones que van desde los técnico y común en la construcción como la situación inflacionaria en los costos de los materiales, los requerimientos burocráticos, los precios de los terrenos para construir y hasta la ubicación de estos mismos. Aunque no es todo:

Los costos de las casas y departamentos en la capital de Sinaloa también han incrementado a niveles por encima de un salario promedio por situaciones aparentemente externas, como la intervención de intermediarios -también llamados coyotes-, la corrupción de peritos valuadores, la especulación que se da con la construcción de plazas y centros comerciales, estadios, oficinas de gobierno o universidades, y la alta demanda de un mercado llamado “informal”, donde caben aquellas personas que obtienen dinero lícito aunque sin comprobar sus ingresos a las oficinas de recaudación y las que obtienen dinero ilícito y buscan ‘limpiarlo’. Estos últimos, incluso, son un factor clave e histórico en Culiacán.

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Aunado a ello, hay un crecimiento desmedido y no planeado de la ciudad por intereses políticos, empresariales y sociales.

Ese crecimiento desmedido y no planeado lleva consigo también otro problema: construcciones con mala calidad, con defectos y a sobrecostos. Es así que hay 13 desarrolladoras de vivienda en Culiacán que concentran 82 denuncias en los últimos cuatro años (2018 – 2022).

La razón, explicó Dasaev Sosa Arellano en el libro Desarrollo Sostenible, en el apartado Impuestos catastrales y aprovechamiento de la vivienda y espacios, es la llamada especulación inmobiliaria.

“No son extraños los casos de acumulación inmobiliaria en sectores privilegiados, así como tampoco resulta ajeno, que los sectores de desarrollo inmobiliario social y de interés social, se encuentren carentes de lo esencial y no cumplan con los principios que el marco constitucional estipula”.

“En el caso del primer supuesto, la acumulación en el sector inmobiliario de los espacios denominados como zonas consolidadas, ha propiciado el incremento de la demanda a la venta y la especulación, elevando los costos y haciendo económicamente imposible que un trabajador promedio pueda acceder a una propiedad con dicha característica”.

Esa acumulación ha servido de manera histórica para crear rutas de precios en las viviendas en Culiacán. Por ejemplo, es más caro comprar en el norte que en el sur de la ciudad y eso tiene una explicación desde dos factores: acumulación y especulación.

nada de ello ocurriría sin la regulación del Estado, pero este, más allá de actuar en pos de un acceso a vivienda a todos los sectores sociales, también participa en ese proceso.

El caso más claro para explicarlo es el llamado Desarrollo Urbano Tres Ríos.

En 1991 el gobierno de Francisco Labastida publicó un decreto para crear el Desarrollo Urbano Tres Ríos. Comenzó así la expropiación de terrenos privados, comunales, ejidales y del gobierno federal.

Alrededor de los ríos Tamazula, Humaya y Culiacán había decenas de huertos, pero estos se deshicieron cuando comenzó la expropiación. Hubo empresarios que compraron terrenos, entre ellos Santiago Gaxiola, la familia De Nicolás, Antonio Sosa Valencia, entre otros. (Grupo Premier, Homex, y Banus 360 y CitiCinemas)

En 1998 se publicó el Plan de Desarrollo Urbano Tres Ríos para ordenar esa parte de la ciudad. El documento se creó entre órganos de gobierno y empresarios, la mayoría inmobiliarios.

El gobierno comenzó a construir dependencias y espacios como el Parque Las Riberas. Por otra parte, los empresarios hicieron plazas comerciales, hoteles, edificios de oficinas y fraccionamientos.

Los precios se elevaron tanto que hoy en día tratar de comprar o rentar una vivienda en Tres Ríos está fuera del alcance de un trabajador promedio.

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Entre los acumuladores y especuladores hay integrantes de grupos del narcotráfico, empresarios y políticos que han permitido el incremento de los costos.

“En lo que tiene que ver con que los narcos compran, eso es un asunto que le corresponde a la Federación, no es un tema nuestro”, indicó Rocha Moya.

Lee la investigación completa acá:

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