Clima

Huracán entra por Nayarit y se dirige, menos potente, hacia zonas de extrema sequía

Aunque “Roslyn” se ha degradado a huracán de categoría 1, mantendrá lluvias muy fuertes a intensas en Sinaloa, Nayarit, Durango, Jalisco y Zacatecas; así como lluvias fuertes en Colima. Las autoridades advirtieron que las precipitaciones pueden ocasionar deslaves e inundaciones en las zonas bajas de las regiones mencionadas

“Roslyn” se debilitó la mañana de este domingo a huracán de categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, luego de impactar con una mayor fuerza a las 6:20 horas en las inmediaciones de la localidad Santa Cruz, ubicada en el municipio de Santiago Ixcuintla, Nayarit.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que fenómeno se localiza a 85 kilómetros (km) al este-noreste de El Roblito, Nayarit, y a 150 km al este-sureste de Mazatlán, Sinaloa.

Hasta las 10 horas de hoy, el huracán presentaba vientos máximos sostenidos de 150 kilómetros por hora (km/h), rachas de 195 km/h y un desplazamiento hacia el nor-noreste (30°) a 31 km/h.

Aunque los estragos de “Roslyn” ya se han percibido en estados como Nayarit, Jalisco, Colima y Sinaloa, la trayectoria que podría seguir “Roslyn” en las próximas horas contempla también a Durango, Zacatecas y Coahuila.

La mayoría de esas entidades enfrentó una situación complicada hace unos meses, cuando la Comisión Nacional del Agua (Conagua) publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el acuerdo de carácter general sobre el inicio de la emergencia por ocurrencia de sequía severa, extrema o excepcional en cuencas para el año 2022.

En ese momento, la Secretaría Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) detalló que el país “está expuesto a diferentes eventos hidrometeorológicos severos, tales como sequías, fenómenos impredecibles que pueden presentarse en cualquier zona del territorio y cuya ocurrencia reduce drásticamente los volúmenes de agua almacenados en las presas, poniendo en riesgo el abastecimiento de agua potable”.

Por tal motivo, alertó que aplicaría “la limitación temporal a los derechos de agua existentes, a través de la reducción provisional de volúmenes a los usuarios de las cuencas que se encuentren en condición de sequía severa, extrema o excepcional, a fin de abastecer agua para uso doméstico y público urbano a las poblaciones que se encuentren sin este recurso natural por efecto de dicho fenómeno”.

De acuerdo con el último reporte del Monitor de Sequía en México, se detectaron sequías anormalmente secas en Colima, Michoacán, Guerrero, sur de Veracruz, Chiapas y Tabasco; así como áreas con sequía de moderada a severa en Baja California Sur, Sinaloa, Durango, sur de Chihuahua, Nuevo León, Nayarit, Michoacán, Veracruz y Puebla.

Mientras que el 4.8 por ciento de la cuenca del Río Bravo tenía sequía excepcional, en tanto, la sequía extrema estaba en el 16.3 por ciento de la Península de Baja California, 12.9 por ciento en la cuenca del Noroeste, el 28.6 por ciento en el Río Bravo, 16 por ciento en las cuencas centrales del norte y las del Golfo Norte, y el 6.7 por ciento para la cuenca de Aguas del Valle de México.

El reporte señaló entonces que Aguascalientes, Baja California, Coahuila, Chihuahua, Querétaro y Sonora contaban con al menos el 94 por ciento de sus municipios con sequía; siendo Coahuila y Chihuahua los únicos con municipios en sequía excepcional, es decir, D4.

En sequía extrema o D4, por municipios por entidad federativa, estaban Baja California con dos; Baja California con uno; Coahuila con 12; Chihuahua con 17 y Sonora con 21.

Esto llevó a que los habitantes de varias entidades, sobre todo del norte del país, tuvieran que pasar por una fuerte crisis hídrica. Uno de los casos más emblemáticos de esta problemática fue Monterrey, Nuevo León, donde las familias estuvieron semanas y hasta meses sin que cayera una gota de agua en sus hogares.

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Este contenido fue publicado originalmente por SinEmbargo. Puedes consultar el original acá.

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