Consumo

La industria de la moda y su alto costo ambiental

Investigador de la UAS sugiere la importancia de recudir la cultura consumista y promover la cultura de la donación y el doble o triple uso

Una de las grandes problemáticas que tiene que ver con la afectación del medio ambiente a nivel mundial se vincula a los estilos de vida de las personas, quienes llegan al consumo excesivo de productos que en su mayoría no se necesitan, como ropa, calzado o bisutería, misma que una vez que cumple con su cometido son acumulados en el hogar, o en su defecto arrojados a la basura, remanentes que van a dar a la naturaleza, cuerpos de agua, montañas o desierto, causando un gran impacto ambiental.

José Saturnino Díaz, investigador de la Facultad de Biología de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), exhortó a los sinaloenses a no formar parte de esta cultura o “moda tóxica”, pues recordó que en Sinaloa por su estilo de vida consumista y poder adquisitivo, la mujer y el hombre destacan por estar siempre “fashion”.

De este consumismo que satisface la vanidad de las personas, pero no una necesidad, habría que preguntarse sobre el impacto que causan y a dónde paran una vez que cumplieron su cometido, puntualizó el investigador.

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Podríamos considerar que menos del 10 por ciento de las personas alrededor del mundo tiene conciencia hacia dónde van este tipo de productos, cómo lo vamos a lograr nosotros, mediante las actividades de educación ambiental concientizando a nuestra sociedad, principalmente a los niños quienes serán en un futuro quienes se van a enfrentar a los grandes problemas ambientales que estamos produciendo nosotros los adultos en la actualidad”, consideró.

José Saturnino Díaz, investigador de la Facultad de Biología de la UAS.

José Saturnino sostuvo que, si bien, México no cuenta con estos grandes cementerios de ropa usada como se observa en el desierto de Atacama, de Chile, uno de los más grandes vertederos del mundo de ropa de segunda mano, aun es tiempo de cambiar la cultura consumista por una de la donación, en la idea de que los productos tengan un doble o tercer uso.

Del impacto en la salud de los humanos, el investigador mencionó que estos productos son hechos a base de fibras sintéticas o plástico, mismas que sufren un fenómeno conocido como intemperización, que al tener contacto con nosotros o ser lavadas, se liberan partículas no solo a la naturaleza, sino al cuerpo humano que en un ambiente húmedo y caliente como es Sinaloa, provoca diferentes problemas en la dermis.

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Ante la oferta y la demanda de grandes empresas extranjeras que otorgan a precios módicos y al alcance de todos un sinfín de productos, recomendó no quemarlos, reducir el consumo de los mismos y cambiarlos por aquellos que son más amigables con el ambiente, así como donarlos e inculcar en los niños el no consumismo.

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