Los Suspirantes Starter Packs

La carrera por la sucesión en el Tercer Piso del Palacio de Gobierno en Sinaloa, donde despacha el Gobernador, ya comenzó.

De cara a las próximas elecciones, en ESPEJO realizamos un primer ejercicio editorial sobre el proceso que se avecina y en el que diversos actores políticos han levantado la mano por la gubernatura de Sinaloa.

Como una manera de dar un primer acercamiento a la sociedad sobre quienes son aquellos que buscan llegar al tercer piso de Palacio de Gobierno, decidimos usar el formato del meme ‘Starter Pack’ o ‘Paquete de Inicio’, por considerar a este una herramienta de fácil acceso y comprensión para todo tipo de los electores sinaloense.

Como gran parte de la sociedad, sabemos que desde hace meses estos ‘suspirantes‘ se han embarcado en diversas acciones para ir allanando el camino hacía su posible candidatura. Desde encuestas teléfonicas, entrevistas en medios, entregas de apoyos y recorridos por sectores populares.

En este sentido, hay al menos 11 personas que están en la conversación política que podrían aparecer en las boletas de las elecciones en 2021, pues ellas mismas han expresado sus intenciones o, al menos, suenan en las oficinas de partidos políticos.

Están los que tienen una fama fuera del Estado, como los empresarios Heriberto Félix Guerra, Juan Pablo Castañón o Manuel Clouthier Carrillo, así como quienes tienen una posición política activa, entre ellos Rubén Rocha Moya, Sergio Torres Félix, Juan Alfonso Mejía, Rosa Elena Millán e Imelda Castro Castro.

El primer partido que sobresale es Morena. De llegar, sería la segunda vez que se retira al PRI del Palacio de Gobierno. La primera vez fue en 2010, cuando llegó Mario López Valdez, un priista convertido al panismo por ser rechazado en su partido.

Ahora, las cartas que se barajan en ese partido las encabeza Rubén Rocha Moya, presidente de la Comisión de Educación en el Senado. Él ha dicho que tiene la intención de competir, como ya lo hizo en dos ocasiones, en 1986 por la coalición Movimiento Popular Sinaloense y en 1998 por el PRD.

A Rocha Moya le persigue su paso por la UAS como rector y su promesa de desterrar una posible corrupción en la institución en la actualidad, cosa que hasta el momento se ha quedado en el discurso. Además de un posible conflicto de interés porque Chocosa, la constructora de su hijo, es proveedora de gobierno.

Le siguen Imelda Castro Castro, senadora por Morena, quien ya fue diputada local en Sinaloa y, en su momento, la única legisladora que confrontó a López Valdez siendo Gobernador.

Es una de las mujeres de las que más se comenta en la competición, y se enfrenta al machismo y la misoginia, incluso de su partido.

Hay priistas que también han levantado la mano y se mantienen firmes.

Se trata, sobre todo, de Jesús Valdés Palazuelos, presidente del PRI en Sinaloa, criticado por estar atento únicamente en el proceso electoral actual, por tener cuentas pendientes ante la Auditoría Superior del Estado por un quebranto de 30 millones de pesos y su machismo revelado en redes sociales.

La presunción principal del ex Alcalde de Culiacán es la de “ayudar” a su esposa con el súper (léase con el sarcasmo necesario).

En el PRI está también una mujer, quizás una de las de mayor experiencia política entre todos los nombrados en este análisis. En su currículum puede presumir haber sido legisladora local y federal, dirigente de su partido, secretaria de estado y directora de dependencias en el gobierno estatal.

Se trata de Rosa Elena Millán Bueno, mujer del PRI que ha levantado la mano para la gubernatura de Sinaloa.

De llegar, luchará por llegar al despacho de Palacio de Gobierno que ha estado rodeando en la administración de Quirino Ordaz Coppel, quien la ha mantenido cerca de él en distintos puestos, incluso después de que renunció a una secretaría para contender al Senado en la elección de 2018.

Después de Valdés Palazuelos y Millán Bueno, se perfilaba por el Revolucionario Institucional Sergio Torres Félix, quien renunció a ser Secretario de Pesca, como a su partido que lo llevó a la Alcaldía de Culiacán y una diputación federal, para anunciar ahora sus aspiraciones con Movimiento Ciudadano.

Dice contar con el apoyo del Sindicato de Trabajadores del Ayuntamiento de Culiacán, las decenas de familias en condición de pobreza a las que visitó y llevó despensas siendo funcionario estatal y de un gran número de priistas enojados. Su expediente también tiene un apartado negro, el de su relación familiar con el narcotraficante Javier Torres.

Su enojo principal es no ser la carta principal del PRI, donde sí aparece el nombre de Juan Alfonso Mejía López, actual Secretario de Educación Pública y Cultura del Estado. Antes fue secretario particular del panista Alonso Lujambio (+) en la Administración de Felipe Calderón y después director ejecutivo nacional de la organización Mexicanos Primero.

Como secretario ya demostró ser un estupendo bailarín de breakdance,así como un hombre fiel a sus amigos y ex compañeros de cuarto en su paso por la histórica universidad de París, Francia, La Sorbona, que también son sus empleados, aunque pesen sobre ellos actos de misoginia.

Mejía López también podría ser el candidato del PAN, donde ya fue militante y aspiró a la dirigencia local.

Sin embargo, en Acción Nacional sobresalen los nombres de dos empresarios, uno de ellos es Heriberto Félix Guerra, ex candidato a la Gubernatura en 2005 y cuñado de Manuel y Tatiana Clouthier.

Después de su derrota electoral por la gubernatura de Sinaloa frente al priista Jesús Aguilar Padilla se convirtió en Secretario de Desarrollo Social con Felipe Calderón, donde nombró a Luis Ignacio Muñoz como su jefe de oficina.

Este último se vio envuelto en un escándalo de lavado de dinero en Estados Unidos durante un operativo dirigido por el Departamento del Tesoro en el Distrito de la Moda en California. La empresa María Ferré resultó involucrada y con esta también se relacionó de forma mediática a Félix Guerra, pues Muñoz era el encargado de la operación de los programas de la Secretaría y de los asuntos financieros ordenados por el Secretario en turno.

El segundo señalado por militantes del PAN es Juan Pablo Castañón, ex presidente nacional del Consejo Coordinador Empresarial y de la Coparmex. Es un desconocido en la política local, pero ostenta ser uno de los empresarios opositores al Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Una persona más que está interesada, según lo ha expresado, es Héctor Melesio Cuén Ojeda, ex alcalde y ex diputado local, fundador y actual presidente del Partido Sinaloense.

En la contienda de 2016 el ex Rector de la UAS fue postulado por su partido y Movimiento Ciudadano y quedó en segundo lugar, por debajo de Quirino Ordaz Coppel.

Inició conversaciones con Acción Nacional, el PRD, el PRI y Morena, pero ha dicho también que prefiere ir solo para competir por la Gubernatura. 

El miembro fundador del Club Painani, que inició el Maratón Internacional de Culiacán, tiene en su espalda la carga de escándalos como su relación con la Universidad y las acusaciones de utilizarla para fines políticos personales, así como de haber sido uno de los promotores principales de Lucero Sánchez a la diputación local por Cosalá. Ella hoy está detenida en Estados Unidos por su relación con Joaquín Guzmán Loera para el tráfico de drogas a ese país.

Sin embargo, no es el único con nexos criminales, también los tiene Gerardo Vargas Landeros, ex priista, ex redes sociales progresistas de Elba Ester Gordillo y ex Secretario General de Gobierno con Mario López Valdez.

Por ahora dice ser el defensor principal de Andrés Manuel López Obrador y Morena en el norte de Sinaloa, como antes lo ha sido de Ernesto Echeverría Aispuro y Armando Villarreal Ibarra, sus ex compañeros de Gabinete estatal acusados de corrupción. Ambos tienen cuentas pendientes en tribunales penales y administrativos.

También fue férreo defensor de Jesús Antonio Aguilar Íñiguez (Chuy Toño), ex director de la Policía Ministerial, quien fue vinculado con el Cártel de Sinaloa por el gobierno de Estados Unidos durante el juicio de Joaquín Guzmán Loera, ‘El Chapo’. El policía, a cambio, fue junto con empresarios de Ahome, impulsor de la carrera política de Vargas Landeros hasta antes de morir de Covid-19.

Sobre el ex secretario pesan miles de muertes y desapariciones en Sinaloa, como también casos de tortura y asesinatos políticos que dejó sin resolver.

Al final, este ejercicio editorial seguramente está siendo leído por Manuel Clouthier Carrillo desde su yate en algún lugar del Mar de Cortés, mientras se acomoda su sombrero de pescador y toma su celular para pelearse con cualquier usuario de Twitter que le lleve la contra, ya sea por posición provida, su enojo a las deciciones de su antes amigo Andrés Manuel López Obrador, por el amargo recuerdo de haberle levantado el brazo en forma de triunfo a Mario López Valdez en 2010 o por su nada sorprendente arrepentimiento a retirarse de la política ahora que quiere ser gobernador de Sinaloa por la vía independiente.

¿Quién será? El 2021 lo dirá.

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