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Análisis del presupuesto educativo oficial para 2022 | 469 millones de pesos menos

Independiente de cuestiones políticas, tales como la primera aprobación unánime de un presupuesto estatal, los datos muestran que el sector educativo tendrá que saber ajustarse el cinturón. Y el momento para hacerlo no podría haber sido peor.

Por: Gustavo Rojas, Director General de Mexicanos Primero Sinaloa

Primera de tres partes

Sinaloa tiene presupuesto oficial. De manera unánime, el dictamen aprobado el 15 de diciembre en sesión de la Cámara de Hacienda Pública y Administración del Congreso de Sinaloa fue aprobado con los votos de los 40 diputados locales. En total, serán más de 58 mil millones de pesos los que el estado gastará el próximo año. Y de ellos, 28 mil millones 467 mil pesos se destinarán a gasto educativo. Esto representa un aumento nominal de 1 mil 467 millones de pesos en relación con el año 2021, lo cual representa un incremento del 5.44%.

Aunque este aumento impresiona, por la cantidad de la cifra incrementada, la realidad económica nacional trae malas noticias para el sector educativo, puesto que ajustando el presupuesto aprobado en el congreso a los 7.37 puntos inflación para el mes de noviembre señalados por el Banco de México, estaríamos frente a un decremento real de casi 469 millones de pesos. Una situación que sin duda alguna pondrá en tela de juicio la capacidad de sostener un gasto progresivo en todos los niveles e instituciones que se incluyen dentro del sector educativo y de cultura en el estado.

¿Qué cambió entre la iniciativa de ley y el presupuesto finalmente aprobado? No mucho. En la página del Congreso de Sinaloa y en el anexo que incluye las modificaciones al presupuesto, se informa que distintas dependencias del sector educativo y de cultura, recibieron un total de 71 millones 280 mil pesos que no estaban contemplados inicialmente. Sin embargo, dicho monto se compone principalmente de recursos inicialmente destinados al rubro de previsiones salariales y económicas. Es decir, es dinero que ya se tenía dentro de la bolsa, que se redirige. De esta manera, el presupuesto aprobado del sector educativo en estricto rigor sólo aumentó en poco más de 17 millones de pesos.

Como puede verse, tanto los montos redireccionados como los montos nuevos sumados al presupuesto del sector educativo, poco harán por revertir los efectos de la inflación. Esto se suma al ya complicado panorama que se vislumbra en términos de recaudación, que se reconoce en la exposición de motivos que acompañó la iniciativa de ley presentada al congreso. Si a esto sumamos la deuda que deberá adquirir el gobierno para financiar gastos salariales asociados a aguinaldos y otras prestaciones del magisterio, resulta claro que el panorama en materia presupuestaria no es nada alentador.

Independiente de cuestiones políticas, tales como la primera aprobación unánime de un presupuesto estatal, los datos muestran que el sector educativo tendrá que saber ajustarse el cinturón. Y el momento para hacerlo no podría haber sido peor.

A la fecha, los efectos reales de los prolongados cierres de la pandemia en el aprendizaje académico y el desarrollo socioemocional de los estudiantes están lejos de conocerse de manera definitiva. Las estimaciones que hemos hecho desde Mexicanos Primero Sinaloa no son alentadoras. Y un reciente reporte de la UNESCO sobre sus evaluaciones ERCE, aplicadas en México y en toda América Latina en los grados tercero y sexto de primaria muestra que en el país 58.4 por ciento de los estudiantes no alcanzaron el mínimo esperado en lectura y el 62% no alcanzó el mínimo esperado en matemáticas. Lo preocupante, es que estas evaluaciones fueron aplicadas antes de la pandemia.

La crisis de aprendizajes que existía antes de cerrar las escuelas por ya 20 meses se agrava paulatinamente hasta transformarse en una catástrofe, que venimos anunciando desde hace prácticamente un año. Regresar a la escuela es el único camino para revertir esta tendencia. Pero para ello, se requiere invertir en infraestructura y equipamiento, en preparar a maestras y maestros, en velar por la equidad y la inclusión de los más marginados y en poner un foco especial en la primera infancia. En las siguientes columnas, compartiremos el análisis de qué dice el presupuesto aprobado para el 2022 en cada una de estas dimensiones.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

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