Reflexiones

Leónidas Alfaro Bedolla

Del Culhuacan del siglo X al Culiacán de Rosales del siglo XXI

Culhuacan siglo X, Villa de San Miguel de Culiacán Siglo XVI ­-1531-, Culiacán de Rosales Siglo XIX, el próximo 29 de septiembre de este transformador 2021 cumplirá su 490 aniversario de fundación estimada como oficial.

( En el 490 aniversario de Culiacán: Primera parte)

Con los antecedentes de su transformación que lleva en los diversos registros su nombre, nuestra ciudad, cumple 490 años de su Fundación. Considerando que la existencia de Cuhuacan tiene referencia desde el siglo X, según la historia registrada; entonces la cantidad de años de su existencia asciende a los 1490. Y el referente de la invasión de los españoles a esta nuestra tierra, se confirma, según también la historia, el 29 de septiembre de 1531.

La invasión tiene su origen desde el 12 de octubre de 1942, aquel día, no se sabe la hora; un marino que venía de vigilante en lo más alto del mástil del bergantín llamado Santa María, gritó: ¡Tierra! ¡Tierra a la vista! Aquel barco venía al frente, atrás le seguían La Pinta y La Niña. Como ustedes han de saber, Cristóbal Colón era el capitán general y su encomienda era: llegar a la India para mercar especies, pero tomó una ruta distinta; dicen para sacarle la vuelta a los piratas, el caso es que se encontró con nuestro continente. Regresó a España, dio el parte, mismo que atrajo la atención y ambición del rey Carlos V, y fue así que designó a Hernán Cortés para que se encargara de investigar y empezar lo que para ellos era La conquista, con el afán de ampliar sus riquezas y dominios.

La corona española, cuyo mandamás era el rey Carlos V, no escatimó dinero y personal para armar once barcos, 800 soldados bien pertrechados con lanzas, espadas, ballestas, arcabuces y una centena de caballos. Así, Hernán Cortés, El gran Conquistador, el 15 de abril, jueves santo por cierto, arribó al islote de San Juan de Ulúa, ordenó desembarcar su poderoso ejército y de inmediato formaron un cuartel. Impusieron su presencia ante los alarmados indígenas, quienes de inmediato mandaron emisarios para que le avisaran al gobernante Azteca Moctezuma Xocoyotzin. Al pedir referencias de la facha de los invasores, le dijeron que eran blancos y barbados. Ante tal descripción, creyó que era el regreso del dios Huitzipochtli, y de inmediato les envió regalos, entre bordados, plumas de colores, collares, incluyó un sol de oro macizo y una luna de plata, ambos de 1.5 metros de circunferencia. Y además ordenó se les arrimaran toda clase de productos comestibles y ayudaran en lo necesario para que se sintieran como en su casa.

Ante tal reacción, Cortés y sus capitanes, coincidieron en que habían llegado a una tierra de riquezas, se frotaron las manos y empezaron a brindar por tan buena suerte. No tardaron en echar novio con las indígenas, y el mero mero, se enganchó con La Malinche, una aborigen Nahuatl muy inteligente que pronto aprendió el idioma español, así se convirtió en la mujer del Capitán y la cómplice más ideal. Después de dar cumplimiento al mandato supremo, es decir, declarar las tierras, mar, montes, selvas con todo lo que había en ellas, incluyendo a su gente, como propiedad de La corona española; bautizó el lugar como La Villa Rica de la Vera Cruz, conformando en ese mismo acto el primer Ayuntamiento de América. 

Al día siguiente formó el contingente que le afianzaría para ir en busca de Moctezuma, la idea estaba bien definida, adueñarse de todo lo que encontraran en el camino rumbo a la gran Tenochtitlán. En el camino dominaron a Chichimecas y Zapotecas, razas que estaban inconformes con el jefe Azteca que les exigía pagos de impuestos; situación que aprovecho Cortés para negociar con ellos la posibilidad de derrotar al monarca y hacerlo caer de su pedestal. El 8 de noviembre de 1519 se dio el gran encuentro. Los representantes del viejo mundo con los del nuevo mundo. Fue un encuentro amable, festivo, y de nuevo salieron a relucir los regalos. Los de oro y plata lograban agrandar los ojos de los avarientos españoles.

Moctezuma les brindó las habitaciones de su palacio, los albergó por tiempo indefinido. Lógico, los españoles se dejaron querer, y no perdieron tiempo en indagar sobre todo lo que ellos más apreciaban: las joyas, las piedras preciosas, el oro y la plata. Cabe decir que los hediondos españoles que casi nunca se bañaban, y no usaban nada para lavarse la boca, apestaban de aquí hasta allá, así, pronto contagiaron a la raza Azteca de viruela, tifus y sífilis. Pero la peor y más nefasta enfermedad de los invasores era la desmedida ambición, por eso, no pasó mucho tiempo para que desataran la violencia, cometieron ataques salvajes dejando en pocos días una estela de muerte y terror. Bloquearon las salidas del reino y apresaron a Moctezuma.

El Gobernante Azteca y sus más cercanos colaboradores, fueron aislados, y el mismo Cortés empezó el interrogatorio; -Digan, donde está el tesoro. Empezaron a informar, el tormento de quemarles los pies era terrible. De inmediato iban a buscar, y sí, encontraron muchas piezas de oro macizo con incrustaciones de pedrería. Pero los malosos invasores eran insaciables, querían más y más. La tortura terminó hasta que uno a uno de los valientes Aztecas, fueron muriendo a causa las heridas provocadas por los desalmados españoles. Moctezuma fue llevado a un paraje donde fue colgado. Así, cayó el poderoso Imperio Azteca. Y los invasores empezaron el despojo y la destrucción de los ídolos, lugares sagrados de culto, obras imponentes que conformaban La gran Tenochtitlán; la enterraron, intentando desaparecer de la faz de la tierra todo vestigio de nuestra raza de bronce,  sus creencias, su cultura. No lo lograron, pero sí dejaron una herida de muerte y desolación de lesa barbaridad. La caída del imperio se registra el 13 de agosto de 1521; se acaban de cumplir 500 años. La invasión de Culiacán se dio de manera fortuita por Nuño Beltrán de Guzmán. De ello tratará mi próxima entrega.

Fuente de datos: Tomos 1 y 2 de México a través de los siglos.

Nota de mis dos lectores: -Oye Cirilo, seguro que este bato, sabe de todo eso por las cátedras que da el profe AMLO en sus mañaneras. Es posible Próculo; ora que lleguen los libros del Fondo de Cultura Económica aprenderemos de este tema, y de la primera, segunda y tercera transformación; ya verás.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

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