Reflexiones

Alejandro Luna Ibarra

Desaparece el SIAP Sinaloa | ¿Dónde están los 6 mil millones acumulados?

No se entregó el fideicomiso al Gobierno Estatal, señala Rocha Moya; cerca de 380 mil pesos le corresponderían a cada trabajador.

El pasado 15 de octubre, justo una quincena antes del cambio del Gobierno del Estado, dejaron de aparecer en la nómina del magisterio estatal los conceptos Z1 y Z2, correspondientes, aproximadamente, al 25% del sueldo de los trabajadores de la educación, porcentaje que se separaba del 01 (clave del sueldo), para disminuir la base gravable de los ingresos del magisterio, y cuya diferencia de ISR se usaba para financiar el SIAP (Sistema de Ahorro y Préstamos) de los maestros. A partir de la quincena 19, se especifica en la nómina el sueldo real del trabajador –de acuerdo con el tabulador de sueldos— y la base gravable correspondiente del ISR, lo cual implica que ya no se financiará el SIAP, por tanto, que desaparece.

El movimiento en la nómina ha pasado desapercibido para la mayoría de los trabajadores ya que ni las autoridades estatales ni la dirigencia de la sección 53 del SNTE han dado información al respecto. ¿Qué va a pasar con el dinero del SIAP estatal acumulado durante 25 años?

El SIAP se utilizaba como un fondo para préstamos que, al parecer, hace tiempo dejó de funcionar y para otorgar una especie de bono a los maestros que lo solicitaban al momento de jubilarse, sin embargo, su manejo era discrecional y poca gente sabía de su operación.  A pesar de múltiples solicitudes de información al respecto, no ha sido posible darle transparencia, bajo el argumento de que el dinero está en un fideicomiso privado al que sólo tenían acceso el gobernador del estado y el dirigente de la sección 53 del SNTE, en turno, así como las autoridades del banco fideicomitente.

Sin embargo, al desaparecer la desviación de una parte del ISR –con que se financiaba el ISAP— en la última quincena del gobierno de Quirino Ordaz Coppel, no se transfirió el fideicomiso al nuevo gobierno de Rubén Rocha Moya, como se había hecho con todos los gobernadores anteriores, desde Francisco Labastida Ochoa hasta Quirino Ordaz Coppel, de tal suerte que el nuevo gobernador no tiene acceso a la información ni tampoco a la administración de esos recursos, como los anteriores, lo cual ha sido motivo de la interposición de una demanda judicial. “No han entregado nada. El asunto está en litigio”, dio a conocer esta semana el gobernador Rocha Mocha.

Al respecto, el dirigente de la sección 53 del SNTE, Fernando Sandoval Angulo, asegura que no pasa nada, que el SIAP “está consolidado”, que “sus beneficios siguen sin lugar a dudas” y que en su momento se dará a conocer la información “por los conductos estatutarios”. Sin embargo, en 25 años, nadie ha conocido un informe al respecto, ni siquiera se conocen sus estatutos. Lo único que se sabe es información suelta, de palabra, de los beneficios que ofrecería el SIAP, pero que en la práctica sólo ha sido para unos pocos.

Quienes han conocido de cerca la situación, aseguran que los trabajadores no tienen derecho a pedir información ni a exigir esos fondos y que los responsables de su manejo no están obligados a informar a los trabajadores al respecto, porque ese dinero no se les descuenta de su sueldo, sino del ISR de hacienda, ya que, mediante un convenio del Gobierno Federal con el SNTE –establecido en 1996 y conocido como Plan Ibarrola— hacienda aceptó que esa parte del ISR se usara en programas de beneficio para los maestros, sin embargo, el convenio no estableció reglas suficientemente claras y precisas para la administración de esos recursos, lo que los dejó en el limbo, ya que el dinero se iba a un fondo global –no a cuentas individuales de los trabajadores—, lo que les ha permitido a los administradores disponer a discreción del dinero sin rendirle cuentas a nadie.

¿Cuánto dinero ha ingresado al fideicomiso SIAP en los últimos 25 años? ¿Cuánto hay acumulado en el SIAP estatal después de 25 años? ¿En qué y cómo se ha invertido? ¿Cuál será el procedimiento de su manejo ahora que se ha cerrado su fuente de financiamiento? ¿Cuánto tiempo le queda de vida? ¿Cómo se repartirá el fondo al cancelarse su financiamiento? ¿Por qué en las últimas semanas de la administración de Quirino Ordaz se hicieron circular formatos, para ser firmados por los trabajadores, en los que se otorgaba poderes amplios al gobernador saliente, Ordaz Coppel para administrar, los recursos de ese fondo? ¿Cuántos trabajadores firmaron? ¿Se llevó parte de ese dinero el gobernador Quirino Ordaz, como en su tiempo lo hizo Malova? ¿Se modificó el fideicomiso para dejarlo sólo en manos de la dirigencia del SNTE?

Debido al hermetismo con que se manejó el gobierno de Quirino Ordaz Coppel en este asunto, es difícil adivinar cuánto ha acumulado el fideicomiso SIAP de 1996 a 2021 –25 años—, sin embargo, cada uno de los más de 20 mil trabajadores estatales de la educación en activo  –cifra conservadora que manejó Jesús Ernesto Delgado, a mediados de su gestión como director del ISSSTEESIN—, puede hacer sus propios cálculos a partir identificar, en sus talones de pago, lo que pagaba de ISR en la quincena 18 y lo que paga de ISR a partir de la la quincena 19 de este 2021, lo cual debe multiplicar por 24 quincenas para estimar cuanto habría captado el fideicomiso por su conducto en un año y luego por sus años de antigüedad en el servicio.

Un trabajador con ingresos promedio que pagaba, según sus talones de pago, 746.11 pesos de ISR, en la quincena 18 y al desaparecer el Z1 y Z2 pasó a pagar 1,327.20 en la quincena 19, tiene una diferencia de 581.09 pesos. Esos 581.09 pesos son los que se iban al SIAP cada quincena, que multiplicados por 24 quincenas, hacen un total de 13,946.24 pesos al año. Es decir, sólo por conducto de este trabajador, el SIAP captó 13, 946.24 pesos en un año. Si este monto anual se multiplica por 25 años de vida que tiene el SIAP, este fondo habría captado unos 348 mil 654 pesos sólo por este trabajador. Es decir, si el SIAP tuviera cuentas individuales, este trabajador tendría en su cuenta 348 mil 654 pesos a la fecha.

Y aunque los administradores podrían alegar que en años anteriores el pago del ISR equivalía a una cantidad menor por una plaza, a esa cantidad habría que agregarle el interés legal generado cada año. Eso sin contar los intereses generados por otro tipo de inversiones mucho más lucrativas, que el reglamento del fideicomiso les permitía.

Si un trabajador con ingresos promedio de 7 mil pesos quincenales permitía al SIAP acumular 13,946.24 pesos al año, 20 mil trabajadores en activo darían 278 millones 924 mil 800 pesos al año, que multiplicado por 20 años (considerado el promedio de antigüedad) darían una cifra aproximada de 5 mil 578 millones, 496 pesos.

Es decir, el SIAP habría acumulado alrededor de 6 mil millones de pesos. ¿Dónde está el dinero? ¿Si desde octubre del 2021 se canceló su fuente de financiamiento, por qué no se ha repartido a los trabajadores? ¿Cómo y cuándo se va a entregar a los beneficiarios? ¿Por qué no se ha entregado el fideicomiso al gobernador, como en los gobiernos anteriores?

A fines del 2014, el Gobierno del Estado disolvió el SIAP de los maestros federalizados, argumentando que la reforma del convenio de coordinación fiscal le impedía seguir separando el sueldo en prestaciones para disminuir la base gravable y que el SAT reclamaba el pago completo del ISR, sin embargo, eso no era cierto. Era sólo un pretexto para disponer del dinero que había en el fondo y para ocultarlo se repartieron a los trabajadores, a discreción, 850 millones de pesos de un monto indeterminado que podría haber superado los 5 mil millones de pesos. Y tan no era cierto que la separación del sueldo en la nómina estatal se mantuvo hasta octubre del 2021.

¿Se llevó el dinero del SIAP estatal el gobernador Quirino, como en su momento lo hizo Malova con el SIAP de los maestros federalizados de la sección 27? ¿Se lo repartió con la dirigencia del SNTE 53? ¿Cuánto le quedó a Fernando Sandoval? ¿Los va a repartir entre los trabajadores? ¿Cuánto de lo que en realidad le toca le van a dar a cada trabajador? Las preguntas surgen en cascada. ¿Será un nuevo atraco –de Quirino Ordaz y Fernando Sandoval— al patrimonio de los trabajadores de la educación, como en su tiempo lo hizo Malova con la complicidad de Jesús Salomé Rodríguez Manjarrez y Juan Díaz de la Torre? ¿Lo va a permitir el nuevo gobierno de la 4T que encabeza Rubén Rocha Moya?

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

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