Reflexiones

Leónidas Alfaro Bedolla

El “Macho Prieto” | Ecos de la larga noche del neoliberalismo

La verdad carnal, no voy a trabajar en una empresa de Hermosillo, voy a la sierra; no creo necesario explicar nada. ¿O sí?

Segunda parte

En el sobrio salón militar, hacían sala varios hombres para entrar a la oficina del General. Aquella mañana había tomado el mando de la zona. Algun’os platicaban en susurros, los más, simplemente permanecían en silencio; esperando con paciencia el turno.

Mi General, mi patrón le manda sus respetos, y este sobre que contiene las coordenadas de su predio en la sierra en los límites con el Estado de Durango. Y desde luego, lo correspondiente a 20 hectáreas para ser sembradas de….

Gumersindo, dos días después del sepulcro de su padre, empezó a indagar. Al salir de las oficinas de la empresa donde trabajaba como auxiliar de contador, se dirigió a un salón de billar y cantina de la colonia Tierra blanca.  – Debo encontrar pistas de los asesinos de mi padre. Antes de entrar al tugurio, se cubrió con una cachucha beisbolera. Fue directo a la barra y pidió una cerveza; el lugar estaba abarrotado, miró discreto todo el entorno, y dirigió sus pasos hacia un grupo de tres que platicaban animados.

-… mañana llega el Macho Prieto; asegún sé, viene a contratar gente. Otro alternó: –Dicen que el jale, este año va estar bueno. El tercero preguntó. Y qué, ¿le van a entrar¿ Sin dilación, sus alternantes contestaron afirmativamente.

Fue paciente Gumersindo, hubo de tomar -dos cervezas más para lograr su objetivo, ocurrió cuando uno de aquellos tres, se despidió. Lo siguió, una vez alejado varios metros del antro, lo alcanzó. –Compa, compa. El tipo volteo a verlo, receloso le contestó: –¿Qué ondas bato¿. -Por favor, no desconfíes, es que escuché tu plática de allá adentro. Ando en busca de trabajo, y… No compa, yo no te puedo recomendar.Está bien, solo quiero ver al Macho Prieto.¿Lo conoces¿. No, pero me interesa mucho trabajar, estoy dispuesto a todo; hazme el paro, te puedo compensar, y… -Ve mañana a la terminal de tranvías, a las siete llega El Macho en La Tepozana. Pero que conste bato, yo no te conozco.Muchas gracias compa. -Te la debo.  –Yo no te conozco.

Era finales de enero, el frío calaba, pero Gumersindo ya estaba atento a la llegada de la tranvía. Compró una taza de atole pinole, daba sorbos para calmar el frío y los nervios. La Tepozana llegó; los pasajeros fueron bajando, rápido algunos, otros, lentos y estirándose. El chofer y su ayudante bajaban racas de gallinas, duraznos y sacos de carbón. De inmediato, un grupo de siete, rodeo a un hombre joven, moreno; llamaron la atención de Gumersindo por la forma alegre y desparpajada de saludarse; se fue acercando, su semblante fue de asombro al reconocer al recién llegado. -¡Roberto Peralta! El moreno lo miró con sorpresa, mientras los siete que lo rodeaban, quedaron en silencio. -¡Gume! ¡Eres Gume! –¡Qué gusto verte cabrón! -Qué andas haciendo por aquí. Preguntó estirando la mano para saludarlo. El joven del día anterior, integrante de la comitiva, desmesuró la mirada… -Vine a ver a un amigo, que me ofreció chamba, pero no ha llegado, y… –Que tipo de chamba buscas¿ –De lo que sea bato, ando muy necesitado. –Ve a la fonda que está aquí enfrente, allí espérame. –¡Órale bato! Allá te espero.

 …  Macho, yo estaba estudiando, pero tuve que dejar la carrera. Mi jefe murió de repente, y pues… -Lo siento, bato.Gume, yo trabajo para gente que siembra allá, pa´ arriba. Es un jale que deja buena lana, ya sabrás por qué; tiene sus riesgos, y es una chinga, porque…Estoy dispuesto a todo, bato, me urge el jale, sea el que sea. Tengo a mi madre enferma y mis carnalitos están todavía pequeños, a los dos más grandecitos, los saqué de la escuela y los mandé a vender chicles, dar bola; estamos muy jodidos bato.Ta bien, te voy a dar chance. Pasado mañana salimos a la sierra, está lejos, en los límites con Chihuahua; el regreso sería hasta finales de abril. –Te agradezco bato, no te vas arrepentir. –Espero que tú tampoco. Hoy por la tarde, iremos a ver al patrón…

Por la tarde, El Macho Prieto, pasó por Gumersindo en una camioneta. –Al señor que vas a conocer, se llama Canuto, le dicen El Cochi, pero ni de broma se te ocurra llamarlo así. Es un viejo duro, muy desconfiado. Tu limítate a contestar lo que te pregunte.

Después de preguntarle su nombre, domicilio, nombre de sus padres y hermanos. Don Canuto, pregunto: -Y qué sabes hacer.De siembras y labores del campo, nada señor. Pero puedo aprender.Así me gusta, que me hablen con la verdá.  Macho, tú te harás cargo de enseñarlo. Mañana salen temprano en La Tepozana.De acuerdo patrón. Oiga, necesitará un aliviane… -No hay pedo por eso, aquí tiene compa, son cinco mil pesos. –Gracias patrón, Dios se lo pague. –No, tú me los vas a pagar, con el sudor de tu frente. –Si patrón.

Gumersindo batalló para convencer a su madre, no así a sus hermanos Juan Antonio y Jesús. Al despuntar el sol del día siguiente, en camino hacia la terminal de tranvías. Acordó con Juan Antonio. –La verdad carnal, no voy a trabajar en una empresa de Hermosillo, voy a la sierra; no creo necesario explicar nada. ¿O sí? –Nada hermano, entiendo claro.  -Te encargo mucho cuides el dinero que te he dejado, le entrega a mi madre, cada quince días lo acordado. Y nada de comentarios con nadie, esto es muy peligroso. –Lo sé carnal, pierde cuidado.

Una cuadra antes de llegar a la terminal, se despidieron. Gumersindo llegó directo a la fonda, pidió café; se sumergió en sus cavilaciones a esperar al Macho prieto. –me da la corazonada de que estoy en el camino correcto, poco a poco y con paciencia, iré llegando a encontrar el hilo para descubrir a los asesinos de mi padre.

De mis dos lectores: ¡Qué palabras tan contundentes! ¿Te refieres, Cirilo, a las de Gume o El macho prieto¿ No Proculo, a las de AMLO en la ONU. A mí entender les dijo: ya dejen de hacerle a Fifí corrupto, guevón y pachanguero; pónganse las pilas y hagan la tarea. Aquí les dejo la receta.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

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