Reflexiones

Malú Morales

El matrimonio de los peces rojos

Un acuario, por más grande que sea, es un lugar muy reducido para seres insatisfechos y proclives a la infelicidad como los Betta. Las mentes de algunas personas, son semejantes.

En general, se aprende mucho de los animales con los que convivimos, incluídos los peces. Son como un espejo que refleja emociones o comportamientos subterráneos que no nos atrevemos a ver… Estos pensamientos aparecen en las primeras páginas del libro de Guadalupe Nettel titulado EL MATRIMONIO DE LOS PECES ROJOS. Se trata de la similitud acerca del proceder de los animales y el de los seres humanos. Esta escritora Mexicana nos entrega cinco relatos, de los cuales elegimos dos, quizá debido a que ambos tratan el tema de la maternidad, deseada o no.

El primer cuento que da título al libro, nos relata la vida de un joven matrimonio que espera su primer hijo; reciben como regalo una pareja de peces rojos Betta Splendens que ellos ven como un distractor ante la incertidumbre que conlleva el embarazo. La mujer se dedica a observar el comportamiento de los peces y sus movimientos, lo que ella supone es el cortejo del macho hacia la hembra y la respuesta esquiva y temerosa de ésta. Se convence de que los giros frenéticos de los peces pueden representar diálogos como si fueran discusiones en una pareja de humanos. El joven matrimonio se prepara para la llegada del hijo con altas y bajas en lo emocional y con discusiones acerca de la economía hogareña y las obligaciones que cada uno deberá desempeñar. Ella es abogada de profesión y goza de un permiso por maternidad, el esposo trabaja en un despacho y atesora sus ingresos ahorrando para el futuro que les espera. El embarazo llega a su término y la madre decide dar a luz en una clínica que practica partos en agua. El esposo percibe la influencia de los peces rojos en su esposa. La vuelta al hogar con el nuevo miembro de la familia los enfrenta con las responsabilidades insospechadas, a pesar de haberlas discutido: La alimentación del bebé, el sueño interrumpido cada dos horas, el llanto del pequeño que no saben cómo resolver, los turnos para cuidar y dormir al niño y las dudas  inesperadas  que llegan a  provocar estallidos y van acumulando rencor en ambos, convencidos de que uno se esfuerza más que el otro. El distanciamiento entre los dos aumenta cada día. En medio de las crisis acuden a ver cómo están sus peces, a los que encuentran enlazados en feroces ataques, por lo que tienen que separarlos en diferentes peceras para evitar el  daño en combates en los que no habían pensado con anterioridad. La esposa entristecida ante la situación adversa de sus peces, y ante la imposibilidad de atenderlos como lo hacía antes, sólo se cuestiona: Un acuario, por más grande que sea, es un lugar muy reducido para seres insatisfechos y proclives a la infelicidad como los Betta. Las mentes de algunas personas, son semejantes.

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FELINA, se titula otro de los relatos que da cuenta sobre la analogía entre la actuación de los animales y algunos  seres humanos. Se trata de una estudiante de licenciatura en historia con el firme propósito de lograr un posgrado en el extranjero, una vez terminada su carrera.  La chica alquila un departamento que comparte con otros estudiantes que rentan un cuarto por temporadas breves,  ya que se instalan lo que dura un curso, un diplomado o la elaboración de una tesis. A la estudiante le llega el obsequio  de un par de gatos pequeños, hembra y macho,  que recibe con agrado porque  representan para ella una compañía permanente. Los atiende con especial cuidado, los lleva al veterinario, que le aconseja prevenir un embarazo en la gatita esterilizándola debido a los pocos meses con que cuenta. La joven estudiante se indigna ante la propuesta del médico y les da libertad a sus felinos para andar por el departamento libremente y hasta les permite salir en rondas nocturnas. Entregada a la preparación de su tesis, apenas se percata de los cambios en la felina que, sin embargo, le hacen sospechar de una posible preñez. La llegada de un nuevo inquilino que  permanecerá sólo durante tres semanas, le despierta un gran interés debido a la simpatía,  cordialidad y solidaridad para con sus mascotas que el joven le demuestra. Surge un gran atractivo en ambos, lo que les lleva a convivir más allá del trato entre el huésped y la dueña del departamento. Al  cabo de un mes de haber despedido a su último visitante, la joven descubre que está embarazada y surge una gran empatía con la gata que asimismo, demuestra una inequívoca preñez.  Ella piensa: En el transcurso de unos breves días, el estado alegre y enternecido por el embarazo de Greta (su gata) se convirtió en una pesadilla.

Es entonces cuando a la estudiante se le complica la existencia debatiéndose entre llevar a cabo sus planes de hacer un posgrado en una prestigiada universidad  o renunciar a todo y convertirse en madre.

Es posible que Guadalupe Nettel nos haya querido transmitir en sus cuentos que, a diferencia de los animales, los humanos tenemos la libertad absoluta para decidir el rumbo de nuestras vidas: elegir qué carrera estudiar, con quien casarnos, qué número de hijos queremos, en qué ciudad nos gusta vivir, etc. Nadie nos coloca en un acuario determinado, ni decide como alimentarnos,  tampoco nos esterilizan sin nuestro consentimiento,  o nos sacan a pasear según el humor de nuestros dueños.

Este libro mereció al Premio Internacional narrativa breve “Ribera del Duero”, en España.

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