Reflexiones

Leónidas Alfaro Bedolla

El patrón que saluda con “chayotes”

Rolando D´Rondón paseo su vista hacia la barra y la salida del lugar, luego clavó su mirada en la del periodista, sacó de la bolsa de su cazadora un sobre y se lo entregó. –Es un saludo del Patrón.

Entre la realidad y la ficción, inicio este 2021 con el deseo de que pronto se nos defina tan incierto futuro.    

Don Saturnino “El Chayote” Montes, es un periodista de la vieja guardia, de aquellos que se quedaron vestidos de guayabera, pantalón de lino y botines de resorte, y claro, también acostumbrados a que “papá gobierno” debe ser el gran proveedor que ha cobijar a los periodistas; principalmente a los de prosapia como él. Su ídolo era el célebre Renato Leduc, éste, sostenía que la importancia del periodista se medía por el bulto del sobre que recibía.

 Llegó don Satu al Rico café,  y de inmediato lo atendió una gentil mesera. –Buenos días, señor. Aquí tiene la carta. –Gracias señorita, le agradezco me sirva un americano. –Enseguida señor. Al quedarse solo, empezó a elucubrar: –Rolando D´Rondón. -¿Para qué diantres me citó a este lugar? Debo ser precavido, este individuo es un sicario de cuidado.

La chica le sirvió el café. -¿Va desayunar, señor? –Le ordenaré luego que llegue una persona que espero. La muchacha se fue, y don Satu, se sumergió de nuevo en sus pensamientos. –Mi logia masónica me protege, nuestro circulo es poderoso, aunque la gente ignorante la tilda de “siniestra”; pero muy lejos estamos de…

-¡Mi querido y respetado periodista! Con esta frase, Rolando D´Rondón interrumpió el pensamiento de don Satu; éste se levantó para recibir el efusivo abrazo del recién llegado. –Tanto tiempo sin verte, muchacho, toma asiento. –Camila, -intervino Rolando; llamó a la mesera. -Te encargo un capuchino y nos traes sándwiches de pollo, por favor. Con gusto señor.  – Amigo chupa tintas, te va encantar el sándwich, lo sirven horneado, crujiente. –No tengo la menor duda, eres de buen gusto. Pero al grano. ¿Para qué me has citado aquí? Debe ser algo serio, de lo contrario me habrías invitado a una cantina.

Rolando D´Rondón paseo su vista hacia la barra y la salida del lugar, luego clavó su mirada en la del periodista, sacó de la bolsa de su cazadora un sobre y se lo entregó. –Es un saludo del Patrón. Quiere saber qué diablos pasará a partir del primero de diciembre de este moribundo 2018, como puedes ver, estamos a 26 de noviembre y pues, todavía el viejón, no sabe cómo mascará la iguana. Don Satu tomó un sorbo de café y en su rostro apareció una leve sonrisa, los segundos que siguieron inquietaron al sicario, pero aguantó.

-No hay porque preocuparse. Expresó don Satu mirando directo a Rolando. -El partido ha decido hacer un cambio, eso es todo. -¿El partido? ¿A cuál partido te refieres? –A nuestro partido de siempre, el PRI. -¡Ah chinga! Pero si es Morena el que… – Espera, deja que te explique. Tú, igual que la inmensa mayoría de este país, no sabe de política y menos de que hay detrás de las cortinas. –Ora sí atinas, viejo, la verdad no entiendo. –Por eso, te explico. Si sabes que el candidato electo presidente se formó en nuestro Instituto político, ¿verdad? –Bueno, algo de eso sé, pero… -Espera. Las enseñanzas que en aquellos entonces recibió AMLO, mi querido Rolando, fueron sabias, profundas, bien fundamentadas; le inculcaron el respeto a los compromisos, una lealtad a toda prueba. Una de esas es sagrada: ser leal a la patria. Son cátedras de amplia y profunda filosofía política, impartidas por verdaderos maestros con un amplio sentido de responsabilidad; llevaban implícito el respeto humano; el honor de servir al pueblo.

“Pero todo eso que me explicas, mi querido maestro, es totalmente contrario a lo que hemos vivido durante los últimos cuarenta años, desde que el pelón Salinas llegó al poder este país ha ido en picada, y los del PRIAN estuvieron a punto de darle el tiro de gracia”.

De nuevo mí estimado, te pido me escuches. He de retomar tu apreciación, precisamente, por el cochinero de los malosos del PRIAN, que por poco nos hunden para siempre; ya tenían avances para entregar el país a los oligarcas extranjeros. Pero por fortuna, un grupo patriótico, y con mucho poder  de nuestro partido, y los únicos tres del azul, decidieron tomar acuerdos con AMLO para que tome las riendas y saque a los malosos; para lograrlo, idearon una estrategia que no fallará; incluir a verdaderos políticos, probados por su amor a la patria, y sobre todo, ser honestos, para realizar la 4ta. Transformación, que ha de catapultar a México para convertirlo en una potencia que permita dar un mejor nivel de vida a la población mexicana.

-Entonces, la inclusión de Bartlett, don Porfirio y capitalistas poderosos, obedece a…  -¡Ándale! ¡Ya te cayó el veinte! –La neta, viejo, nunca lo hubiera imaginado. Entonces, ¿quiere decir que esa transformación incluye a viejos militantes del prian y potentados como Slim? -No, no, bueno sí; estarán incluidos empresarios, pero ahora las cosas serán distintas, se hará una limpia general. Se impondrá la ley, no habrá impunidad; eso eliminará a los corruptos y… -¡Pero y nosotros! ¿¡Qué!? Eso es lo que quiere saber el Patrón, quiere asegurar que el cártel… –Tendrán que alinearse a las nuevas reglas, sin duda pronto sabrán de ellas: recuerda, mientras haya consumidores de mierda, digo, de drogas, siempre habrá quien la venda. Seguro el negocio será ordenado, sin violencia y…-Disculpen señores. –Gracias Camila. –Buen provecho señores. El olor de los ricos sándwiches los atrapó y en silencio se dispusieron a comer.

Enero 4 del 2021. Don Satu y Rolando D´Rondón, están ante una mesa ubicada en la esquina de un restaurante exclusivo de un club integrado por potentados del estado; no se pierden ni un movimiento, en especial, de una mesa donde están los líderes del PRI AN AMOR, los tres miran expectantes hacia la entrada, en ese momento aparece el candidato a gobernador, y como impulsados por un gran resorte, todos se levantan para ofrecer atronador aplauso al recién llegado; el ungido camina sonriente y agradeciendo con ademanes hasta tomar asiento en la mesa de los líderes.

Don Satu, sonríe y brinda con su acompañante; discreto toca abultado sobre que lleva en la bolsa de su chaqueta.

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