Reflexiones

Alejandro Luna Ibarra

Elba Esther no tendrá partido; turnan el caso de RSP ante la FGR

No hay acuerdo. Elba Esther Gordillo no tendrá partido. Si RSP insiste en impugnar, sus dirigentes podrían ir a la cárcel. Turna el INE el caso ante la FGR y la FEPADE. No reportaron gastos por más de 40 millones.

Muchos de los partidos políticos más importantes de la historia, especialmente en Europa, se originaron en el siglo pasado en el seno de organizaciones sindicales como una forma de lograr más y mejores condiciones de vida y de trabajo, pues mientras los sindicatos se concentraban en aspectos profesionales y en la negociación salarial y contractual, los partidos se ocupaban de la orientación del tipo de sociedad que había que construir y de procurar las legislaciones necesarias para ello. Así tenemos el caso del Partido Socialdemócrata en Alemania y el Partido Laborista en Inglaterra (cuna del capitalismo) y en Suecia.

En estos casos, la evolución del alcance de los sindicatos para crear partidos políticos obedece a un proceso natural de crecimiento en las aspiraciones de las organizaciones de trabajadores en un momento histórico de gran efervescencia y auge revolucionario en el mundo. En México, en cambio, fueron las organizaciones de trabajadores las que surgieron como extensión del partido (PNR-PRM-PRI) fundado en 1929. La CTM se creó en febrero de1936, la CNC en agosto de 1938 y la CNOP en febrero de 1943 –y el SNTE en diciembre de ese mismo año—, las cuales se convirtieron en los pilares de los triunfos del PRI hasta finales del siglo XX.

Sin embargo, la derrota del PRI en el 2000 dejó claro que las grandes organizaciones sindicalistas habían dejado de representar los intereses de los trabajadores y se habían concentrado en la búsqueda y consolidación de posiciones de poder político y económico para las élites dirigentes.

Uno de los casos más emblemáticos es el del SNTE que, ante la derrota del PRI en el 2000, fundó su propio partido, el Partido Nueva Alianza (PANAL), con el que justificó su alianza política con el PAN. No obstante, el SNTE había abandonado ya su misión fundamental de defensa laboral de los trabajadores, subsumiéndola a los acuerdos políticos con el gobierno federal y los gobiernos de los estados. Así, el SNTE se convirtió –vía PANAL— en mercenario electoral, al mejor postor, movilizando miles de activistas a los estados en los procesos electorales consolidando una élite de poder político y económico, pero lejos ya de las necesidades y demandas del magisterio. El extremo se vivió en el sexenio pasado cuando, tras el encarcelamiento de la maestra Elba Esther Gordillo, tanto el SNTE como el PANAL perdieron toda capacidad de gestión, mientras que sus dirigentes se dedicaron a hacer y a consolidar millonarios negocios al amparo y la complicidad de altos funcionarios gubernamentales.

Sin embargo, el abandono del magisterio por sus dirigentes sindicales, más ocupados de sus negocios que en la gestión sindical, tuvo su más nítida respuesta en julio del 2018, cuando, a pesar de la presión de las dirigencias sindicales para que los maestros votaran por el candidato del PRI, José Antonio Meade, el magisterio votó en masa por Andrés Manuel López Obrador. La derrota fue tan contundente que el partido Nueva Alianza perdió su registro.

Descalabro de la burocracia sindical

El descalabro para la élite sindical no sólo fue electoral. La Reforma Educativa que los dirigentes del SNTE promovieron durante seis años, por indicaciones y con financiamiento del gobierno federal, en contra del sentir, el pensar y los derechos de los maestros, fue cancelada y poco después se aprobó una reforma laboral que obliga a poner fin a la simulación democrática en los sindicatos. Al mismo tiempo, se han ido quitando concesiones a las dirigencias sindicales, como el otorgamiento de préstamos, créditos de vivienda, cambios de adscripción y otorgamiento de plazas, entre otras, que eran utilizadas como fuentes de poder.

Y no sólo eso, el INE negó esta semana el registro a los partidos Redes Sociales Progresistas –vinculado a la maestra Elba Esther Gordillo— y al partido Grupo Social Promotor, vinculado a la dirigencia oficial del SNTE encabezada por Alfonso Cepeda Salas –con el que se pretendía sustituir a Nueva Alianza—, argumentando que en ambos casos se usó la estructura y los recursos del SNTE para cumplir los requisitos para su registro.

Es decir, que las élites del SNTE ya no tendrán partido político propio por lo que si quieren conservar sus posiciones políticas tendrán que contender bajo las siglas de los partidos ya registrados. Regresar al PRI, al PAN con quien hicieron aquella “nueva alianza” o hacer fila en Morena. Sin embargo, resulta obvio que, en la mayoría de los casos, han dejado de ser rentables electoralmente pues ya no sólo están desprestigiados por sus vínculos con un sistema de corrupción, sino que ni siquiera garantizan los votos de los propios maestros que representan.

Qué partido en Sinaloa, por ejemplo, estaría deseoso de postular a Jesús Salomé Rodríguez, ex dirigente de la sección 27 del SNTE, marcado por el robo del dinero del SIAP en el gobierno de Malova; o a Edén Inzunza, dirigente de la sección 27, promotor de la Reforma Educativa de Enrique Peña Nieto; a Daniel Amador, senador que votó por la Reforma Educativa del 2012 y está implicado en la lista de los legisladores que recibieron dinero por votar por la Reforma Energética en el caso ODEBRECH.

Sin embargo, el magisterio está lleno de hombres y mujeres honestos, creativos, trabajadores, responsables y visionarios, con gran capacidad de liderazgo, ya sea para dirigir democráticamente a su sindicato o para legislar, incluso para gobernar, pero que no lograban destacar por no comulgar con la simulación y los vicios de la élite burocrática sindical erigida en barrera de contención del desarrollo del magisterio.

Con el poder de SNTE desmantelado, con dirigencias altamente desprestigiadas, sin partidos políticos registrados y con nueva legislación laboral que obliga a realizar elecciones democráticas –asignatura aún pendiente—, el SNTE está obligado a volver a sus orígenes. A reencontrar su esencia laboral; a profesionalizarse en asuntos de gestión, de derecho laboral y de legislación, que por muchos años se olvidaron en la componenda y la negociación política, que invariablemente beneficiaban más a los negociadores que al magisterio.

El SNTE está obligado a elegir a nuevos líderes, “con la voz completa”, valientes y honestos, capaces de alzar la voz cuando sea necesario para defender los derechos de los maestros, pero también preparados y capaces de negociar en un marco de legalidad institucional. ¿Desde cuándo no hay un líder sindical que se atreva a alzar la voz frente al gobierno para defender derechos de los maestros? No es lo mismo respeto y legalidad que sumisión y complicidad.

¿Por qué, por ejemplo, la dirigencia de la sección 53 no ha podido cobrar la renta de la USE al gobierno del Estado desde el sexenio pasado? ¿Cómo es que el SNTE se hizo propietario de la USE en los tiempos de Jesús Aguilar Padilla y aún no puede demostrar ser el propietario? Difícilmente Fernando Sandoval podría alzar la voz frente al gobernador Quirino Ordaz sin que la osadía se le revierta como le sucedió a Salomé Rodríguez en los tiempos de Malova cuando quiso encabezar a los maestros jubilados de los SEPDES que demandaban el complemento de 25 días de aguinaldo. Al primer grito que dio en la calle, desde el tercer piso del palacio de gobierno –dicen que fue Gerardo Vargas– le filtraron a la prensa, los depósitos millonarios que hizo en sus cuentas bancarias personales del dinero destinado a pagar –discrecionalmente— la compensación de aguinaldo a los maestros jubilados y cuyos remanentes le habrían ayudado a comprarse una casa en el fraccionamiento La Primavera. 

Para hablar fuerte ante el gobierno se requiere valor y honestidad. Dirigentes a los que no les tiemble la voz “ni tengan cola que les pisen”. Y el siguiente nivel será la preparación y/o profesionalización. Saber de derecho laboral y de legislación será fundamental para la negociación y la gestión de los derechos del magisterio. 

¿Evolución o extinción?

Sin embargo, el fin del sistema de privilegios para las élites burocráticas no necesariamente significa la jubilación de sus dirigentes –aunque muchos seguramente si tomarán esa opción—. Su experiencia y, sobre todo, su capacidad de adaptación, le puede permitir evolucionar para sobrevivir. Unos días antes de la resolución del INE sobre el registro de nuevos partidos políticos, la maestra Elba Esther Gordillo inició gestiones para reactivar sus plazas de maestra y directora de educación primaria.

El plan B de la maestra

Tal parece que le habían adelantado la información de resolución de la negativa de registro al partido Redes Sociales Progresistas –con el que planeaba incrustarse en las elecciones del 2021 y re encumbrarse en las del 2024—, por lo que hoy podría estar urdiendo como plan “B” buscar la dirigencia nacional del SNTE e ir por tierra en la competencia por las dirigencias seccionales como estrategia para reagrupar y articular sus huestes en el magisterio, que le permitan suficiente capital político para negociar con Morena, con el PT u otra organización amloísta –muy difícilmente iría con el PRI o el PAN—, para incrustarse en los próximos procesos electorales.

Aunque al principio se habló de que RSP impugnaría la resolución del INE, el silencio de Fernando González al respecto sugiere que la insistencia en el registro de RSP podría ser causa perdida. Y por si no lo fuera, ante la posibilidad de una impugnación, el INE dio vista del asunto a la Fiscalía General de la República (FGR) y a la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (FEPADE) para que investigue el presunto uso de unos 40 millones de pesos erogados en la organización de RSP que no fueron reportados a las autoridades electorales.

Hernán Domínguez Juárez, ex coordinador estatal de RSP en Tabasco indicó que se habrían gastado al menos unos 40 millones de pesos en efectivo para evadir la fiscalización, y entre los que destaca la renta de una flotilla de aviones privados de la empresa Fly Across, cuyos servicios se pagan en dólares y por horas, en los trabajos de constitución de RSP como partido político (al menos) en los estados de Sonora, Guerrero y Tabasco, según consigan el portal de Proceso.

En Sinaloa, mientras tanto, se habrían gastado al menos unos cinco millones de pesos en el evento constitutivo de RSP entre la promoción, la renta del local, la renta de camiones para el acarreo de la gente de todo el estado y el pago de 500 pesos por cabeza a gran parte de los 3 mil 970 asistentes que, credencial de electora en mano, hicieron fila en el salón Figlostase para formalizar su adhesión al proyecto de partido. Seguramente esos gastos tampoco se reportaron a las autoridades electorales. Al frente estuvieron Fernando González, Juan Iván Peña Neder, Gerardo Vargas Landeros, Rosy Ceballos, Manuel Cacho Cárdenas, Moisez Jiménes, René Fujiwara, San Juana Cerda, Maricruz Montelongo, entre otros. La maestra Elba Esther no apareció en el evento constitutivo, pero más tarde se reunió con el gobernador Quirino Ordaz, para informarle del resultado.

También es sintomático que Gerardo Vargas Landeros, quien había asumido, de facto, el mando de RSP en Sinaloa y creía tener “en la bolsa” la candidatura de ese partido a la gubernatura de Sinaloa, haya corrido unos días antes a tocar la puerta de Morena para que se le incluyera en la lista de aspirantes.

Los mensajes subliminales del presidente

Tal parece que la maestra no llegó a un acuerdo con el presidente AMLO quien le había enviado ya varios mensajes públicos. El primero, cuando la invitó a hablar del fraude electoral del 2009, “para que nunca más se vuelva a repetir” y más recientemente cuando dijo que la ley había torcido en su caso durante el gobierno de EPN para mantenerla en la cárcel. En ninguno de los dos casos –que dejaban entrever el interés del presidente en la definición de EEG—la maestra hizo ningún pronunciamiento público. Quizá la oferta no fue suficientemente atractiva, pero ahora tiene el tercer mensaje: RSP no tendrá registro.

Y ante la posibilidad de impugnar la resolución ante el tribunal federal electoral, el INE acaba de dar vista a la FGR y a la FEPADE para que se investigue el uso de recursos que no fueron reportados a las autoridades electorales en la realización de asambleas estatales constitutivas de RSP, lo que podría ser constitutivo de delito. Este sería el cuarto mensaje presidencial. No es casualidad que la denuncia haya sido presentada por un ex coordinador estatal de RSP, precisamente de Tabasco, la tierra del presidente. Con todos esos mensajes, la maestra ya debe haber entendido que no tendrá partido propio, por lo que pronto podría vérsele activar políticamente en el SNTE.

Maestros, soldados de la 4T

Quien parece no estar dispuesto a adaptarse a los nuevos tiempos es el dirigente nacional del SNTE, Alfonso Cepeda, quien ha mantenido su insistencia en la simulación democrática con un reglamento que le permite ser juez y parte en la elección de dirigencias sindicales, contra todas las advertencias del Congreso de la Unión, la reforma laboral 2019, la Secretaría del Trabajo y recientemente la resolución judicial que mandata al Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje dejar sin efecto la toma de nota de los acuerdos de su consejo nacional en que se aprobó el reglamento de elección de dirigencias seccionales.

Cepeda presume de estar muy bien apadrinado (o amadrinado), sin embargo, “no puede negar la cruz de su parroquia”, al ofrecerle al presidente López Obrador al gremio magisterial como “el ejército intelectual de la 4T” sin haber consultado a los maestros, pues si bien, la mayoría de los maestros puede simpatizar con la 4T, esto no se debe al liderazgo de Cepeda Salas, quien en el proceso electoral del 2018 los pretendió obligar a apoyar a José Antonio Meade, sino, precisamente, al desafío que los maestros hicieron a su liderazgo.

Sin embargo, se sabe un mal necesario. A estas alturas la única razón para que permanezca al frente del SNTE es contener a la maestra Elba Esther para evitar que se apodere de nuevo de la dirigencia nacional del sindicato. Sabe que al presidente le conviene más, en estos momentos, una dirigencia sumisa y obediente que una respondona y agresiva y su mejor argumento es la legalidad. Fue electo secretario general hasta el 2024.

No obstante, de acuerdo con la reforma laboral del 2019, tendrá que renovar a la mayor parte de su estructura nacional del SNTE este año mediante la elección de las dirigencias seccionales de todo el país –donde se concentra la mayor parte de la estructura del SNTE— y es precisamente por esta rendija por donde pretende colarse y poner a salvo a la vieja estructura burocrática que representa, manipulando el proceso para incrustar a sus propios cuadros.

La reactivación del proceso electoral sindical es inminente. La gran pregunta es si continuará con el mismo reglamento, en que la dirigencia es juez y parte en su intento por perpetuarse, o se permitirá una elección realmente democrática, como primer paso hacia la renovación total del SNTE.

¿Cumplirá el presidente López Obrador su compromiso con el magisterio, de democratizar el SNTE, o preferirá mantener una dirigencia sumisa y manipulable, repitiendo la misma historia –de los sexenios anteriores— que pretende cambiar?

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