Reflexiones

Alejandro Luna Ibarra

Hay “tiro” electoral; Desafía Quirino Ordaz a López Obrador

Y aún falta ver la designación de su propio candidato a gobernador, pues aunque se manejaban los nombres de Juan Alfonso Mejía, Jesús Valdez y Rosa Elena Millán, ante el nuevo escenario, bien podría ser un “tapado” proveniente directo de los grupos de poder locales.

El intercambio de elogios entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Quirino Ordaz Coppel, durante la última visita presidencial a Sinaloa, el pasado mes de diciembre, permitía suponer que podrían llegar a un acuerdo político en torno al sucesor de Quirino, sin embargo, la designación del senador Rubén Rocha Moya como el precandidato de Morena no fue del agrado del gobernador, quién decidió emplearse a fondo para tratar de vencer al presidente en el próximo proceso electoral, al postular a un verdadero trabuco a las diputaciones federales.

Tal parece que el gobernador Quirino Ordaz tenía interés en que el candidato de Morena fuera Gerardo Vargas Landeros, el secretario general de gobierno en el sexenio pasado, quien fungió como el operador político del gobierno malovista para asegurar el triunfo del PRI en las elecciones del 2016 y la llegada de Quirino al gobierno estatal –Quirino quería pagarle el favor— sin embargo, como la decisión de Morena le favoreció a Rocha Moya, el gobernador develó sus verdaderas intenciones y decidió ir con todo a la contienda y “ponerse los guantes” con el presidente López Obrador, al postular a los principales representantes de los grupos regionales de poder real, a las diputaciones federales.

Se atrinchera Quirino

Con la designación de Eleno Flores Gámez, por el IV distrito, que abarca Guasave, El Fuerte y Choix; Víctor Godoy Angulo, por el III, que abarca Navolato, Badiraguato, Salvador Alvarado, Sinaloa y Mocorito; Faustino Hernández Álvarez, por el VII, ubicado en Culiacán (o Germán Escobar por el VI, que comprende el sur de Culiacán, Cosalá, Elota, San Ignacio y el norte de Mazatlán) y Sergio Esquer Peiro, por el V, con sede en Culiacán, el gobernador está enviando un verdadero reto al presidente López Obrador, al hacer trato y atrincherarse con los grupos de poder regionales ligados a la agricultura, dejando claro que el “tiro” con el presidente va en serio pues sabe que los candidatos no sólo tienen mucho dinero sino, también, formas de coaccionar el voto y no van a titubear para hacerlo.

Con esta jugada, el gobernador deja entrever que pretendía sorprender al presidente al tratar de influir en la designación de un candidato morenista a gobernador –con quien habría hecho el compromiso desde su propia campaña en el 2016— o al menos dividir a Morena para facilitar el triunfo de la alianza PRI-PAN-PRD, pero como esta primera jugada no le resultó, ahora “va con todo” contra el deseo presidencial de asegurar la mayoría de la cámara de diputados para garantizar la consolidación de la 4T.

No eran tan amigos como decía

Resultó que el gobernador Quirino no es tan amigo del presidente López Obrador como pregonaba cuando pretendía endulzarle el oído con elogios mientras amarraba la alianza con Marko Cortez, el jefe político de sus verdaderos amigos y los poderes locales, al margen de los deseos y las opiniones de los priístas sinaloenses y sus dirigentes, a quienes sólo se les notificó la decisión de las candidaturas a las diputaciones federales para que las hicieran públicas.

Y aún falta ver la designación de su propio candidato a gobernador, pues aunque se manejaban los nombres de Juan Alfonso Mejía, Jesús Valdez y Rosa Elena Millán, ante el nuevo escenario, bien podría ser un “tapado” proveniente directo de los grupos de poder locales. En este caso el “tiro” quedaría más que cantado del gobernador al presidente, pues aunque a simple vista no tiene sentido que se enfrente al presidente un gobernador que ya se va –está a unos meses de terminar su gobierno—, la estrategia podría ser atrincherarse con los grupos de poder regionales para demostrar quién manda en Sinaloa, más allá de su propia gestión gubernamental.

Duelo de poderes en Sinaloa

Entonces, en Sinaloa, el duelo no será sólo de opciones ideológicas, izquierda contra derecha, ni siquiera de opciones pragmáticas, ofertas y promesas contra apoyos, sino hasta de poderes metaconstitucionales, de poder a poder, del gobierno estatal con el respaldo de poderes locales, contra el gobierno federal, como lo han hecho los gobernadores de Chihuahua y Jalisco, pero con menos escándalo.

Sin embargo, por más razones que se pudieran tener, resulta evidente –como ha quedado demostrado—, que es mayor el poder del presidente de la república que el del gobernador del estado, y más, de un presidente como Andrés Manuel López Obrador, que ha aprendido rápidamente a usar todo el poder presidencial hasta convertirse en uno de los presidentes más poderosos en la historia de México, por lo que los electores deberán preguntarse si, en este duelo, que se concretará en las elecciones del 6 de junio, quieren estar con el candidato del gobernador Quirino Ordaz, atrincherado en los grupos de poder, o con el candidato del presidente Andrés Manuel López Obrador, vinculado principalmente con los sectores populares y las clases bajas.

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