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EDITORIAL

TDLS | La ‘Nueva Normalidad’ no será normal

Las enfermedades, como amenazas a la vida humana, siempre han moldeado nuestro estilo de vida pero, ¿Cuál será el papel de la ciudadanía en definir eso que llamamos ‘Nueva Normalidad’? ¿Están los estados nacionales preparados para tal proceso de cambio? ¿Qué tanto estamos dispuestos a ceder y cuál será el saldo una vez que las olas de la pandemia se aplanen?

La humanidad completa se encuentra ya en el proceso de definir cómo serán nuestras sociedades post-pandemia.

Ciudades del mundo que han logrado aplanar la curva de contagios, y también muchas que no, emprenden  ahora planes de reactivación de actividades bajo la visión de que, si no nos mata la enfermedad, lo terminará haciendo la crisis económica y los grandes índices de desempleo y desamparo social.

En Culiacán, a tono con la discusión global sobre nuevas formas de organización social  y ante el ejemplo de aquellos países que han logrado domar sus curvas, autoridades y actores de diversos sectores han empezado a preguntarse cómo es que los sinaloenses debemos adaptarnos a un mundo con covid.

Durante la última semana, el número de contagios sigue sin ceder en el estado, no ha bajado de los 60 casos y 12 los fallecimientos al día.

También durante la última semana autoridades han anunciado medidas como el levantamiento de la ley seca y la reactivación escalonada de ciertas actividades, con todas las medidas precautorias. Se preparan ya el sector turístico, el industrial, los restaurantes e incluso el gobernador, Quirino Ordaz Coppel, ha indicado que no se han parado las negociaciones para en el futuro próximo traer futbol profesional a Mazatlán.

Así actualmente la discusión sobre esta ‘Nueva Normalidad’ abarca más allá del tema de salud y económico, pues aquellas medidas que se tomen ahora tendrán efectos duraderos en prácticamente todos los aspectos de nuestro estilo de vida y organización social.

Aunque el tema central siga siendo la salud y seguridad sanitaria, el objetivo de las políticas públicas ha pasado de minimizar el número de contagios a también buscar un equilibrio tolerable a nivel social entre la crisis económica y la crisis de salud, llevándose lo que se tenga que llevar de la ‘Vieja Normalidad’.

Otro punto de vista respecto al tema de la reactivación es el de la filósofa Judith Butler, quién en entrevista para El Clarín señala el temor de ‘muchos’ a que el confinamiento se vuelva norma y que esto conlleve a una suspensión de las libertades como las de reunión y asociación. Ante la incapacidad de las sociedades de resistir la pandemia con las estructuras económica, social y sanitaria disponibles, el estado se ha visto acorralado hasta el nivel de que hoy en día es una ‘Nueva Normalidad’ el que los gobiernos de los países afectados tomen amplias decisiones sobre el modo de administrar a la población, “incluso sus vidas y sus muertes”, añade la filósofa.

Ya en el pasado, epidemias de enfermedades como la peste negra, tuberculosis o cólera, han orillado a las sociedades a ‘normalizar’ conductas y estrategias que hoy consideramos tan comunes como disminuir al mínimo el contacto entre animales de granja y hogares, la necesidad de contar con buenos sistemas de drenaje en las ciudades y hasta la purificación del agua de uso público. Las enfermedades, como amenazas a la vida humana, siempre han moldeado nuestro estilo de vida.

Hoy, a casi 100 días de iniciada la pandemia y aún en la etapa de mayor ritmo de contagios en Sinaloa, la conversación en el País ha tornado hacía la reactivación económica y la llegada a una ‘Nueva Normalidad’ que, coinciden autoridades sanitarias y expertos en la materia, no será para nada como el mundo que conocíamos antes de la llegada del Covid-19.

El claro ejemplo lo tenemos en el programa del secretario de Innovación Gubernamental, José de Jesús Gálvez, anunciado también esta semana en donde, al estilo de China, se ofrecerá a enfermos y sospechosos de Covid-19 el descargar una aplicación móvil para monitorear en tiempo real sus movimientos y con esto lograr un mejor control de la contingencia sanitaria. A diferencia del gigante asiático, acá el monitoreo sería opcional.

En medio de uno de los puntos de mayor contagio de la pandemia, todos buscamos la manera de que se nos regrese un poco de aquello que la enfermedad nos ha arrebatado; lo que hace importante que, si la salud lo permite, reflexionemos sobre el tipo de sociedad en que quisiéramos que crecieran las nuevas generaciones de sinaloenses y nos pongamos un poco en sus zapatos pensando que el mundo que les dejemos será para ellos lo que nosotros aún estamos imaginando y que por lo pronto conocemos como ‘Nueva Normalidad’. Es una gran responsabilidad hacia el futuro y quizá el mayor reto de nuestra generación.

FUERA DE BROMA: Un buen punto de partida hacia esta reflexión pueden ser los episodios 2 (Fifteen Million Merits) y 1 (Nosedive) de la primera y tercera temporada de Black Mirror, respectivamente.

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