Reflexiones

Malú Morales

La Peregrina

La famosa perla llegó a pertenecer a José Bonaparte, hermano del Emperador Napoleón que lo nombrara Rey de España y de las Indias, a principios del 1800…

No es la primera vez que Carmen Posadas  escribe sobre la historia de España y la vida monárquica que ha permeado a ese país. Escritora de origen Urugüayo, nacionalizada española, Carmen Posadas (68 años) ha publicado cuentos infantiles y una veintena de novelas, merecedoras de reconocimientos universales e innumerables traducciones. Honoris Causa por la Universidad Peruana, entre otros, Carmen Posadas ha escrito con la colaboración  de su hermano Gervasio, destacado escritor, novelas de gran merecimiento.

Esta vez, la autora nos obsequia su importante novela LA LEYENDA DE LA PEREGRINA, editada en 2020. En este volumen se narran cinco siglos de historia teniendo como personaje central a LA PEREGRINA, la perla más famosa de todos los tiempos; de la que se sabe: tiene la forma de una pequeña pera, de buen color y buen agua; no está perforada, únicamente cuelga de un pernito de oro y se dice que pesa 71 kilates. Ha pertenecido a reinas, reyes, aventureras, espías, artistas, ladrones y más…

Era el año de 1580 cuando el comercio de los esclavos era próspero. Cientos de embarcaciones se dirigían  a las Indias con cargamentos de negros encadenados, víctimas de malos tratos, con la ambición de venderlos con buenas ganancias.  Lumba y Aila eran parte de la carga, se habían enamorado sólo con verse. Quisieron sus dioses que fueran comprados por don Vicente de Tolosa, comerciante en el Istmo de Panamá que utilizaba a sus esclavos para la búsqueda de perlas en el fondo del mar. Enemigo de los malos tratos, sus esclavos apreciaban su bondad. Lumba y Aila sabían nadar. Ponían mucho empeño en su tarea de buscadores de perlas con la ilusión de alcanzar algún día, su libertad; les habían asegurado que quien obtuviera una perla de considerable valor, don Vicente les otorgaría su libertad.

Aquella mañana, Lumba se sumergió en las profundas aguas, cargando una piedra atada a su cintura por un largo lazo que era sostenido en la superficie por los capataces para volverlos a tierra. Lumba descubrió la enorme concha, logró arrancarla con dificultades y dio el tirón al lazo que lo regresaría a la superficie. El tiempo calculado se le agotaba y sin embargo no dio importancia a la sangre que se le escapaba de los oídos. Una vez fuera de las aguas, tirado en la embarcación notó un dolor agudo en sus articulaciones que le pesaban como plomo. Pronunció el nombre de todos los espíritus que había invocado. Sintió que Mandinga lo comía por dentro. Tenía sangre en la garganta que le impedía respirar…y un sueño tenaz. Apenas alcanzó a escuchar el entusiasmo de los que sostenían la perla… ¡Carajo! Por mis muertos que esta preciosura vale por cinco años de pesca…

Aila fue llamada por el patrón. El miedo le hacía recordar el mal trato y las violaciones de que había sido objeto. Don Vicente de Tolosa le demuestra su pesar por la muerte de Lumba y es entonces cuando le da el regalo de su libertad. Le dice que su compañero se la ganó gracias al inmenso hallazgo de la perla más hermosa jamás vista.

La perla fue vendida al alguacil mayor de Panamá, quien a su vez, ambicionando una gran recompensa se dirigió a Madrid con la joya bien protegida, para obsequiársela al rey Felipe II. Después de tratar con peligrosos bribones que quisieron desposeerlo del dinero que llevaba, conoció por fin a quien lo llevaría al joyero real: Un enano astuto y ambicioso cuya encomienda principal era la de conseguir sanguijuelas para curaciones de la nobleza. La perla fue regalada a la reina Ana de Austria, cuarta y última esposa de Felipe II. La siguiente dueña de la perla fue Margarita de Austria, esposa de Felipe III a principios de los años 1600… el rey llegó a lucirla en su real sombrero rodeado de plumas y la reina en un prendedor precedido por un enorme diamante llamado El estanque por su belleza y tamaño. A la perla comenzó a dársele el nombre de La Peregrina, bajo el reinado de Felipe IV, casado  con su sobrina Mariana de Austria, de apenas 14  años. Procrearon  varios hijos que no sobrevivieron, descubriéndose más tarde que la causa era la consanguinidad de los cónyuges, tan propensos a casarse entre sus mismos familiares. Al heredero de Felipe IV, único varón, le llamaban El Echizado,  por su estructura deforme y enclenque que casó con la hermosa María Luisa de Orleans, quien también lució la Peregrina.

La famosa perla llegó a pertenecer a José Bonaparte, hermano del Emperador Napoleón que lo nombrara Rey de España y de las Indias, a principios del 1800…La Peregrina permaneció en Francia hasta la revolución, apareciendo posteriormente en poder de la madre del príncipe Félix Yusupov, confeso asesino de Rasputín. La famosa joya llegó a Nueva York a mitad del siglo XX, en una millonaria subasta a la que el nieto de Alfonso XIII ambicionaba adquirir con un tope de 20 mil dólares. El ganador de la puja y quien ofertara la cantidad de 37 millones de dólares, fue el abogado del actor Richard Burton, quien deseaba obsequiarla al amor de su vida, la actriz Elizabeth Taylor. A la muerte de la bella actriz, la perla fue vendida a una prestigiada joyería, alcanzando el precio record de 11.8 millones de dólares. Actualmente, se dice que se encuentra como pieza distinguida en un museo.

La Historia de La Peregrina: Un sólo libro y cientos de historias contenidas en cinco apasionantes siglos, que la escritora Carmen Posadas logró durante una exhaustiva investigación recibida con regocijo por sus miles de lectores.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

Comentarios

Recientes

Ver más

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas

    Reporte Espejo