Reflexiones

Dr. Xicoténcatl Vega Picos

Las Áreas Marinas Protegidas. ¿Le alcanza al Golfo de California?

A pesar de su maltrato histórico, estos ecosistemas siguen generando riqueza

La vida en el planeta no sería posible sin los océanos debido a su papel protagónico. En sus aguas se genera lluvia, se regula el clima, se obtienen alimentos y se provee el oxígeno que respiramos, entre otros servicios ambientales. Por ello su protección debe de ser prioritario. Estos vastos ecosistemas se encuentran prácticamente inexplorados, con vacíos de información tan básicos como simples inventarios de lo que en ellos existe.

La cauda de problemas que enfrentan es cada vez mayor y, por ende, más preocupantes. A nivel regional se puso de manifiesto su histórico y criminal saqueó. Grosso modo hablamos de que pasamos de una matanza descomunal de mamíferos marinos en siglos pasados a problemas globales modernos como desarrollos costeros, acuacultura, sobrepesca, trasiego de embarcaciones, contaminación marina, incluyendo plásticos, microplásticos, redes fantasmas, entre otros. Son pues los océanos una ensalada de problemas que ahora se aderezan con el mole de todas las ollas llamado “cambio climático”.

El problema es que ya tenemos estos problemas que están trastocando a nuestro planeta azul. Lo peor del caso es que apenas estamos rascándole, pero ya se siente el prurito y eso, eso es preocupante, con el agravante de que su misma inmensidad lo hace un recurso natural de todos y de nadie. Su cuidado y protección se encuentra al garete y presenta condiciones propicias para un inminente naufragio ambiental si continuamos con esta tendencia.

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A pesar de su maltrato histórico, estos ecosistemas siguen generando riqueza, pues a nivel global se estimó un mercado superior a los tres trillones de dólares anuales, en donde se vieron involucrados, de una u otra manera, más de tres billones de personas, de ellas más de 200 millones dependieron directamente de la pesca. A nivel regional en el Golfo de California se generaron más de 66 mil empleos con una derrama económica de 425,418.209 millones de pesos tan solo en pesca y acuacultura. Nada mal para un ecosistema vapuleado de manera permanente. El problema es el cómo mantener y conservar los recursos naturales en una región, de una manera tal, que se siga sosteniendo una actividad económica por demás necesaria y que es clave en el objetivo de disminuir la pobreza y fortalecer la autosuficiencia alimentaria.

Escalar las necesidades de gestión y conservación a otro nivel puede ser una opción favorable. Destaca entre ellas las Áreas Marinas Protegidas (AMP) pues son estos espacios promisorios para la conservación y protección de los recursos naturales marinos, en el marco de la sustentabilidad, que además pueden apalancar y fortalecer sus abundantes servicios ambientales.

La conservación de los recursos naturales es un buen negocio pues deja excelentes dividendos, la clave está en el cómo podemos explotarlos de una manera sustentable, además de ver cómo se puede incrementar la cobertura social y económica de quienes dependen de ellos. Urge un cambio que incluya la protección de la variable ambiental para mejorar las variables económicas y sociales.

¿Es un caso imposible? Podríamos decir que no, yo pienso que sí es factible. Existen ejemplos de ello, no se trata de descubrir el hilo negro. Para ello se requiere del involucramiento y participación de diferentes actores en la gestión y manejo de las AMP. En este tenor juegan un papel importante las comunidades pesqueras, empresas que dependen directamente de estos ecosistemas, pues sin su involucramiento cualquier intento de conservación sería poco provechoso pero serán ellos los principales beneficiarios con este tipo de gestión. Otros actores clave son los tres niveles de gobierno, comunidad científica y organizaciones de la sociedad civil, y todos los que se quieran sumar. Todos son bienvenidos.

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Nos gana el regionalismo, por ello vuelvo al Golfo de California. Este golfo mexicano es reconocido por su importante diversidad biológica. Podría ser una nueva Área Marina Protegida en México. ¿Por qué no?

Tiene diversidad biológica, tiene endemismos, le sobra la belleza natural, productividad marina también tiene, entre otros atributos más. Por otro lado también tiene presiones antropogénicas. Un montonal de retos, pues sí, también los tiene, pero el esfuerzo colectivo puede ser parte de la solución. Lo importante es que también se encuentra en el radar de diversos grupos de conservacionistas. Un montonal, es más, le sobran. Locales, regionales e internacionales. Aprovechemos el momento pues existe un genuino interés en su protección. Considero que es un esfuerzo que vale la pena.

Referencias:

[email protected]
https://aaves.com.mx/

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

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