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Dr. Xicoténcatl Vega Picos

Letras Sustentables | Contaminación ambiental, otro jinete apocalíptico, parte 2.

La polución, en sus diversas formas, es un manto mortal que lentamente ha invadido el planeta

La contaminación ambiental es otro de los problemas de la zaga apocalíptica llamada “triple crisis planetaria” que incluye al “cambio climático, polución y pérdida de la biodiversidad”. En nuestra última entrega escribimos sobre el cambio climático, considerado como el culpable de todos los males que aquejan al planeta en los últimos años.

Para la presente entrega debemos de entender que la polución (contaminación) aplica a varios elementos, pues el término incluye cualquier tipo de contaminante nocivo, sean estos químicos, físicos o biológicos, en el medio ambiente que cause perjuicios a los seres vivos, aquí aplica para el aire que respiramos, el agua que tomamos, o el suelo que se utiliza para sembrar los productos que consumimos, también se incluyen los ruidos. Pero esto va mucho más allá. Pues la suma de todos estos elementos nocivos a nuestro entorno es uno de los grandes problemas que enfrentamos a nivel global.

De la “triple crisis ambiental” considero que la polución es la menos conocida. Si llueve o no llueve, si caen heladas, si tenemos más ciclones, que si hace mucho calor, todo eso se lo achacamos al cambio climático y se acabó. Sin embargo, la polución, en sus diversas formas, es un manto mortal que lentamente ha invadido el planeta. Sus formas son variadas pues existe contaminación en el aire que respiramos, el agua que tomamos, el suelo que se usa para producir nuestros alimentos, y hasta en el ruido que escuchamos.

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Debido a esto la polución se considera como un problema de salud y puede poner en jaque por sus efectos a los ecosistemas y a la vida silvestre causando daños irreparables, como siempre su mayor impacto lo tienen los países en extrema pobreza. Veamos la numeralia a tan grave problemática. Se estima que el 40% de las muertes a nivel mundial es atribuible a la contaminación ambiental, además de que inciden en la desnutrición de más de 3.7 billones de personas que son susceptibles a otras enfermedades.

Como lo mencionamos con anterioridad, este caballo apocalíptico cabalga silencioso y se ampara en que es desconocido. Por ello aún no dimensionamos su impacto global y local. Me explico, con el Covid-19 fue lo contrario pues el virus nos confinó en nuestras casas, nos obligó a ponernos cubrebocas y tomar precauciones para no contagiarnos, algunos sacaron “estampitas” para ahuyentarlo. Gobierno y sociedad se movilizaron para detener la pandemia, aun así fueron más de 1.8 millones los fallecidos en el 2020.

Por otro lado en 2019, el Banco Mundial en su reporte The Global Health Cost of PM2.5 Air Pollution atribuyó a la contaminación ambiental por Partículas Suspendidas (PS2.5), una mezcla de hidrocarburos, sales y otros compuestos provenientes de vehículos, estufas de leña y la industria, que provocó la muerte prematura de 6.4 millones de personas, con pérdidas económicas superiores a los $8.1 trillones de dólares por ausencias al trabajo por enfermedades relacionadas a este otro jinete apocalíptico. 

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Con estos números no pretendo minimizar ninguno de estos dos problemas. Lo que quiero es poner en contexto es que mientras el Covid-19 se dio a conocer a principios de enero del 2019 para marzo todos traíamos ya el cubrebocas puesto. Desde luego que era una enfermedad desconocida y estábamos en completa indefensión, salvo las recomendaciones de “susanadistancia”, en general toda la población conoció y conoce las medidas para su prevención, se movilizaron cantidades estratosféricas de recursos económicos para su cura. La vacuna se convirtió en algo similar a la conquista de la luna entre los países industrializados y socialistas. Todo un movimiento mundial generalizado. Lo contrario

El desconocimiento de la problemática derivado de la contaminación ambiental dificulta sus soluciones.

Sin embargo, las causas y efectos que presenta en casi todas sus aristas tienen, en la mayoría de los casos, su origen antropogénico, por tanto es factible el reducir sus riesgos. La polución requiere de políticas públicas encaminadas a la conservación, ¿de qué creen? de la multicitada protección de la infraestructura verde, pero aquí también se incluyen áreas verdes y jardines urbanos en las ciudades, reducir la dependencia de los derivados del petróleo, incrementar el uso de bicicleta, transporte público eficiente, regulación en industrias, entre otros.

Este jinete apocalíptico ambiental cabalga sin hacer mucho ruido, tiene la ventaja de que es poco conocido y eso le permitió el acrecentar su impacto en los diversos ecosistemas y los organismos vivos. Tiene el potencial de destruir todo lo que alcanza. Desafortunadamente sentó sus reales en países extremadamente pobres en donde el acceso a tecnologías y recursos económicos que permitan el revertir esa tendencia es poco factible. La empatía de países desarrollados debe de hacerse presente pues la cobertura de todos estos contaminantes no respeta fronteras.  

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