Reflexiones

Dr. Xicoténcatl Vega Picos

Letras sustentables | De la extinción de especies al hallazgo de una tortuga en las Galápagos

De que el Homo sapiens tiene vela en esos entierros de biodiversidad ya la tiene y desde hace rato.

En la historia evolutiva de nuestro planeta han sucedido o se tiene conocimiento de, al menos, cinco extinciones “masivas de especies”. Este término se aplica cuando un número importante de ellas se extinguen o perecen en un tiempo breve. Sin embargo, la extinción de especies es común, esos nichos los ocupan otros linajes que le han dado la riqueza y diversidad que en la actualidad tenemos.

La última extinción masiva ocurrió hace más de 65 millones de años; salvo la segunda que fue hace más de 360 millones de años de la que se desconoce cuáles fueron las posibles causas, en las otras cuatro se les atribuyen a factores como el vulcanismo, cambio climático, cambios en el nivel del mar y hasta un meteorito caído en la Península de Yucatán.

Se dice que este meteorito acabó con los actores principales del Parque Jurásico (los dinosaurios) y un sinnúmero de especies de aquella época. Su impacto en la tierra trastocó a todo el planeta, haciendo una eterna noche que se calcula duró más de un año, el termómetro disminuyó significativamente en ese tiempo y prácticamente colapsó la existencia en el planeta. Fácil deducir que nada de eso se les atribuye a los descendientes de los humanos, pues estos aún no rondaban por el planeta en aquellos años. Menos mal.

Pero qué tal hoy en día. En la actualidad ya le podemos achacar a la especie humana el detonar una posible sexta extinción masiva.

Menudo embrollo en el que nos metemos, pasar a la historia como la causa de extinción de miles de especies, si es que la misma especie humana no se va en esta oleada. El afirmar que es de hoy como que tampoco favorece la lectura, pero de que el Homo sapiens tiene vela en esos entierros de biodiversidad ya la tiene y desde hace rato. Se estima que en los últimos 500 años han desaparecido un poco más de 320 especies.

La Organización de las Naciones Unidas ha instituido una serie de días internacionales que “sirven para poner a disposición del público en general información sobre cuestiones de interés, movilizar la voluntad política y los recursos para abordar los problemas mundiales y celebrar y reforzar los logros de la humanidad”. Bajo esta premisa el listado de problemas ambientales son diversos como diversos serán los que la misma humanidad enfrentará si no se detienen.

¿Qué dice la ONU al respecto en este día?

En su página indica que más de un millón de especies se encuentran en peligro de desaparecer de la faz de la tierra (https://www.cbd.int/biodiversity-day) y otras fuentes dicen que en ellas se incluye un número importante de mamíferos. 

Pero dejemos las noticias pesimistas en este día que se supone es para celebrar la biodiversidad y volquemos la información al reciente redescubrimiento de una tortuga (Chelonoidis phantasticus) en la Isla Fernandina, una de las del archipiélago mundialmente famoso “Islas Galápagos”, Ecuador. En realidad la información fue vertida en estos días pero la tortuga fue encontrada hace dos años. Sin embargo, los estudios genéticos realizados en la Universidad de Yale apenas fueron entregados.

En estos estudios se revela la similitud genética de un espécimen capturada en 1906. Posterior a esa fecha ya no se encontraron reportes de su existencia, por la cual erróneamente se considero extinta por más de un siglo. Con estos resultados los expertos en tortugas gigantes de las Galápagos renuevan sus esperanzas de encontrar más individuos de esta especie por diversas pistas que han encontrado en el sitio en donde encontraron a este individuo y salvarla de su extinción (https://www.facebook.com/parquegalapagos/posts/3784654011645619).  

Noticias como estas son las que deberían de aparecer en los diversos rotativos, esfuerzos multinacionales de cooperación que alienten la conservación de nuestros recursos naturales. Hoy hablamos de una tortuga mañana podemos hablar de otras especies.

No esperemos a que la balanza se incline a la extinción de las especies, los problemas que enfrentan actualmente la gran mayoría de las especies existentes, tarde o temprano repercutirán en la especie humana.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

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