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Dr. Xicoténcatl Vega Picos

Letras sustentables | El Manglito: va una buena en pro del medio ambiente

Seguir las acciones como las del Manglito demuestran que cuando se trabaja coordinadamente, con una meta y objetivos bien definidos, se pueden aterrizar proyectos de conservación.

Dos de mis cinco lectores me hicieron un comentario vía Whatsapp. La primera escribió “tú nada más me mortificas, con eso del mar contaminado”, si pongo lo que le dije a mi prima seguro se enoja conmigo, digna representante de los Molina y esos sí comen. Xóchitl, la segunda lectora, un sarcástico puso “Puras buenas noticias….. “, a ella le comenté que ya había bajado 8 kilogramos de peso, y contenta me respondió que lo tomaría como la buena noticia del día.

Si ponemos en la balanza el abanico de temas ambientales seguro es que se incline más a los problemas que a las soluciones. Esto tiene su razón de ser, ya que ahora la problemática ambiental está cobrando una cuota bastante elevada en diversos países. Basta voltear a ver lo que pasa en el Noreste de México y los estados del Este de los Estados Unidos para cuantificar la catástrofe económica y social producto de nuestra negligencia ambiental.

Aún y cuando debemos de reconocer que existe una creciente tendencia a mejorar nuestro entorno y una mayor conciencia ambiental, sí se tienen ejemplos exitosos de acciones de conservación en México y otros países. Uno de ellos es en la comunidad del Manglito, un campo pesquero de Baja California Sur,que me tocó visitar en el 2018.

En esta comunidad trabaja la Organización de la Sociedad Civil “Noroeste Sustentable A.C:” (http://www.nos.org.mx/wp/). Confieso que al principio estaba escéptico, pero entusiasmado por la oportunidad, había escuchado cosas buenas de ese proyecto comunitario y de conservación; sinceramente quería verlo.

Salimos temprano en varías pangas para conocer la Ensenada de la Paz, aguas tranquilas en donde se veían líneas en el agua que dejaban las lisas en su camino. Aves, un mar calmo, buen clima y buena compañía. De regreso pude observar el arribo de pescadores en sus pangas bajando sus productos. En unas canastas lo vertían, mientras que otras más los recogían y los llevaban a otro sitio para su limpieza y extracción. Eran unos bivalvos de conchas grandes. Los famosos y deliciosos callos de hacha. Se veían enormes.

Esta historia de éxito inició en el 2009, en ese entonces en esa comunidad se tenían muchos problemas sociales: alcoholismo, drogadicción y lo que esto acompaña. Noroeste Sustentable AC (NOS) trataba infructuosamente de tener acercamiento con la comunidad. Finalmente, se abrió la puerta por medio del deporte, patrocinaron equipos de fútbol de sus hijos y ese fue el inicio de esta historia. Su primer trabajo con los pescadores fue un programa de empleo temporal para limpiar la Ensenada de La Paz, recuerdo que nos comentaron que sacaron más de 50 toneladas de basura, incluyendo un refrigerador. A ese proyecto le siguieron otros más hasta que finalmente se ganaron la confianza y lograron convencerlos de la necesidad de tener un aprovechamiento pesquero sustentable.

La historia cuenta que se realizaron gestiones ante la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (CONAPESCA) para designar la zona como Refugio Pesquero, misma que fue autorizada. Con ese papel en mano se iniciaron los trabajos en el Callo de Hacha, principal y más valioso recurso pesquero de la zona, el cual se encontraba en graves problemas por la sobreexplotación. Previo a una investigación se determinó que era necesario el “sembrar” de nuevo el bivalvo.

El proyecto de la siembra de Callos de Hacha inició en el 2011, se trabajo coordinadamente con la comunidad, centros de investigación de La Paz, y el NOS. No fue un trabajo fácil, pero hoy ya se observan los frutos. Importante aclara que existió presión por aprovechar el preciado producto antes de tiempo. Sin embargo, las mujeres de la comunidad entraron al quite, apaciguando las presiones y apoyando las bondades del trabajo. Siempre esperando los mejores tiempos para la cosecha.

En el inter seguían con otros programas comunitarios, pero siempre con el propósito de mejorar las condiciones de vida en la comunidad. Hoy, gracias al esfuerzo de todos los involucrados se ha logrado mucho en el Manglito. La pesca del Callo de Hacha es exitosa, por su tamaño y calidad, más que callos parecen filetes, con un sabor extraordinario. Su producción en el mercado nacional es importante.

El camino de los Refugios Pesqueros para lograr la conservación en las zonas costeras puede ser factible de implementarse en Sinaloa. Seguir las acciones como las del Manglito demuestran que cuando se trabaja coordinadamente, con una meta y objetivos bien definidos, se pueden aterrizar proyectos de conservación. Replicar este ejemplo es un camino seguro para mejorar las condiciones de vida en los campos pesqueros y un aprovechamiento sustentable de los recursos marinos.

Contacto: [email protected]
Sitio web: aaves.com.mx

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